Correos de Nicaragua
Argentina Vega Bolaños
Hace poco leí el artículo Historia de una carta, de la licenciada Karla Castillo, y recordé con tristeza los problemas que desde hace muchos años nos ocasiona “Correos de Nicaragua”; cartas que no llegan a su destino, o que tardan más de lo que deberían. Envié una carta a Bogotá, vía aérea y tardó 45 días en llegar; cartas que son abiertas (violadas). En otros países la correspondencia es sagrada y la violación de ésta, es penada con la cárcel.
Hace unos años, queriendo que mi carta llegara en menos tiempo, quise pagar el servicio “Entrega inmediata”, y la persona que atendía la oficina me dijo: ¿Para qué va a pagar por un servicio que en Nicaragua no se presta? Si paga ese servicio su carta se irá con todas las del correo ordinario. Cuando certificarla, me decía: ¿Para que va a gastar más si su carta, certificada o no, siempre va a llegar?
Ahora, en la nueva era, Correos está chantajeando a los usuarios; dicen: “Si quiere que su carta llegue con seguridad, certifíquela”; eso representa 4.50 más de lo normal, si la carta no sale de Nicaragua.
Quisiera que el Presidente Ejecutivo de Correos de Nicaragua se responsabilizara por el trabajo que presta el correo. Dicen que esa empresa se quiere hacer cargo del envío de remesas. ¿Cómo podemos confiar en Correos? Si no es capaz de entregar la correspondencia en tiempo y forma con honestidad; ¿cómo hará para responder por las remesas que se envíen a través del correo de Nicaragua? Como dice la licenciada Castillo, es mejor que deje de existir y no siga siendo carga del Estado.

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