Mi punto de vista
Las TIC y periodismo “blanco”
Freddy Potoy Rosales
El 11-S es algo, hasta ahora, insuperable. El 11-M fue una reedición en menor escala de una amarga mañana que sacudió al mundo cuando vimos caer las Torres Gemelas. El 7-J, afortunadamente, fue algo menos catastrófico, sobre todo, porque se trata del país aliado más fuerte de Estados Unidos en su lucha contra el terrorismo: Gran Bretaña.
En cada momento la cobertura periodística ha experimentado variantes. En el 11-S CNN transmitió en vivo cuando los aviones se estrellaban contra las Torres Gemelas, pero en Madrid las cosas no fueron iguales, no obstante, las cámaras de videovigilancia del metro de la capital española captó imágenes crudas de las explosiones que luego fueron retransmitidas.
Pero algo que ahora resultó impresionante en la cobertura de los últimos atentados, es que no vimos fotografías ni vídeos grotescos que reflejaran el símbolo de la barbarie del terrorismo. Londres fue distinto y celebro esa cátedra de periodismo liderada el 7-J por la BBC y Sky News, quienes expusieron una elocuente declaración de intenciones de un periodismo “blanco”. “Ni una escena de pánico. Nada. Sólo el reflejo del trabajo de los equipos sanitarios y de seguridad”, escribió Charo Marcos en el diario El Mundo, de España.
Recuerdo que la mañana del 11-M que en cuestión de minutos dio la vuelta al mundo la imagen de un joven madrileño sentado en el suelo con el ojo hinchado y llamando por celular. Los medios británicos no permitieron esto. Sus imágenes fueron limpias. Hubo algunos heridos que se escaparon de las autoridades sanitarias y de seguridad, y eso fue lo más que captaron los medios tradicionales de comunicación.
Sin embargo, cada día la tecnología hace que las grandes compañías de medios de comunicación se enfrenten a los nuevos retos del Internet. En Londres se hizo un esfuerzo por realizar un periodismo con alta dosis ética, pero no faltaron los internautas que volcaron en la red información de primera mano, muchos desde el punto de vista de los testigos del suceso. Surgieron los cybercronistas narrando dolor, tristeza y temor. Hubo cualquier cantidad de fotoblogs que revelan imágenes de las explosiones en Londres.
Los medios alternativos en Internet indudablemente ejercen un poder igual o superior a cualquier transmisión en vivo de una cadena de televisión, sobre todo porque en la red puede verse el tiempo que sea las imágenes y leer toda la información posible.
Otro medio alternativo como Wikinews facilitó información y fotografías realizadas por los ciudadanos.
Si a lo anterior le sumamos la popularidad de los teléfonos móviles en los países desarrollados, estamos en presencia de un cosmo tecnológico que muy pronto superará los límites de lo insospechado hasta este momento, era de los microchips, de los aparatos inteligentes, de la robótica y muchas cosas más.
La lección de todo esto es que muy a pesar del desarrollo tecnológico, se puede hacer un periodismo escrupuloso, dosificar la información y desarrollar nuevas pautas editoriales que fortalezcan el templo del periodismo ético.
Algo de esto se puede retomar en la práctica periodística nacional, sobre todo en los medios televisivos atraviesan una situación muy crítica en cuanto a este tipo de valores.

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