Desinformación sobre DR-Cafta y Alba
Daniel Andrés Zavala Porras
Soy un joven de 14 años, estoy en secundaria. He constatado un problema con respecto a los medios de comunicación: la desinformación.
No hablaré de la desinformación en general, sino de un tema preciso, polémico y de relevancia: los tratados de “libre comercio” DR-Cafta y Alba. Cada nueva alternativa para Centroamérica es descartada a priori por el DR-Cafta, que ha cegado a los ciudadanos, haciéndoles creer que no existe otra alternativa para el comercio internacional.
Sin embargo existe otra salida: el Alba. Muchos se preguntarán: ¿Qué es el Alba? Es la Alternativa Bolivariana de las Américas; consiste en la utilización de los recursos de cada Estado, con el fin de beneficiarse mutuamente entre países. Este tratado está siendo puesto en marcha por Venezuela y Cuba. A través de éste Cuba ha brindado apoyo médico a Venezuela creando hospitales, a cambio de apoyo energético. Este acuerdo garantiza: “La más beneficiosa complementación productiva, sobre bases de racionalidad, aprovechamiento de ventajas existentes en una y otra parte, ahorro de recursos, ampliación del empleo, acceso a mercados potenciando las fuerzas de ambos países en una verdadera solidaridad”. Citaré algunos de los beneficios de este acuerdo:
—Inauguración en Venezuela de 600 centros de diagnóstico; 600 salas de rehabilitación, así como 35 centros de alta tecnología, con servicios gratuitos a la población.
—Cuba recibirá 412 millones en productos venezolanos, propiciando la creación de 100 mil nuevos empleos.
—Importación y exportación por parte de ambos países, los cuales no pagarán impuestos.
Éstos son algunos de los aspectos acordados, y se basan en la utilización equilibrada de los recursos. Así lo proclama la declaración de este tratado: “Todos estos acuerdos incluyen acciones a desarrollar iniciativas que contribuirán progresivamente a fortalecer el proceso de integración inspirada en el Alba, que llegará a constituirse en un ejemplo, al que aspiramos incorporar a América Latina y el Caribe. Coincidimos plenamente en que el Alba no se hará realidad con criterios mercantilistas, ni intereses egoístas de ganancia empresarial o beneficio nacional en perjuicio de otros pueblos (…) para ver formar en América la más grande nación del mundo”.
Nicaragua tiene muchos recursos para intercambiar con otros Estados. ¡Por lo tanto tenemos otra salida! Sin embargo un tema mucho más grave es la desinformación en Nicaragua. ¿Cuántos de ustedes —lectores— sabían acerca de Alba? ¿Tenían claro que Nicaragua tiene otras alternativas para crecer económicamente? Eso se debe a las perspectivas ideológicas o partidarias de los medios que no permiten conocer la completa realidad.
Algunos medios “satanizan” al DR-Cafta, mientras otros hacen creer que es la única solución. El pueblo nicaragüense tiene que ser informado de forma neutra y amplia para poder forjar una buena opinión y perspectiva del mundo. Los medios de comunicación son el intermediario entre la situación mundial y los pueblos. Éstos tienen la obligación de informar de manera amplia y versátil a los ciudadanos. El Gobierno nicaragüense tiene el deber de velar por la buena educación e información del nicaragüense, como dice el Arto. 68 de la Constitución: “Los medios de comunicación, dentro de su función social, deberán contribuir al desarrollo de la nación....” y el Arto. 116 reza “La educación tiene como objetivo la formación plena e integral del nicaragüense; dotarlo de una conciencia crítica, científica y humanista; desarrollar su personalidad y el sentido de su dignidad ...”
¿Cómo puede el Estado garantizar una conciencia crítica, científica y humanista de la sociedad si los medios sólo son capaces de mostrar una sola cara? Como miembro de la sociedad pido al Gobierno así como a los medios de comunicación acabar con el problema de la desinformación. Error que nos ciega y nos carcome como Estado democrático.
El autor es alumno de segundo año del Colegio Nicaragüense Francés Víctor Hugo.

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