La dieta de las manecillas
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 | Eso de desayunar como rey y cenar como mendigo es el consejo más sabio a seguir si quiere una buena figura. Especialistas analizan el fuerte vínculo entre el reloj, la comida y el peso |
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Modelo: María Patricia de Soto
Agencia: Academia Eleganza |
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Hilda Rosa Maradiaga C.
En busca de la figura perfecta, de mantener el peso adecuado, o simplemente librarse de algunas libritas, se realizan dietas, se siguen consejos y algunas veces la guía son simplemente creencias personales.
En este afán se saltan comidas, se omiten alimentos y a veces lo que se obtiene es mayor peso y frustraciones. La nutricionista María Luz André indica que para mantener a raya los kilos no hace falta matarse de hambre ni seguir un régimen aburrido.
Una de las cosas más importantes a tener en cuenta en la guerra contra los kilitos de más es que engordar no está ligado sólo con comer sino con la hora en que se come y lo que se ingiere a determinada hora del día. “Lo que engorda no es comer, sino lo que se come”, asegura.
La distribución de alimentos está relacionada con la distribución de calorías que las personas ingieren y esa cantidad de calorías debe ser distribuida a lo largo de todo el día en los diferentes tiempos de comida, dice la doctora Vera Amanda Solís, decana de la Facultad de Ciencia, Tecnología y Ambiente de la Universidad Centroamericana (UCA).
Para evitar la acumulación de grasa en el cuerpo y el aumento de peso, es necesario que las calorías que se ingieren se coman mayoritariamente en el día, antes de las ocho o siete de la noche, asegura.
El 40 por ciento de las calorías deben consumirse en el desayuno, el cual es el tiempo de comida más importante.
Durante el almuerzo se debe ingerir un 30 por ciento del total de las calorías. En este tiempo es necesario una distribución de todos los nutrientes, enfatiza.
La nutricionista insiste en que en la cena se debe comer la menor proporción de calorías y se debe hacer no más allá de las ocho de la noche.
ALIMENTOS Y MINUTOS
La razón de la distribución de los alimentos y las calorías en determinadas horas del día está ligada a la actividad que mantienen las personas.
La cantidad a ingerir es mayor durante el desayuno porque la persona ha pasado ocho horas sin ingerir alimentos y debe recuperar energía, la cual se adquiere de los carbohidratos. Además, las calorías consumidas durante el desayuno tienen mayores probabilidades de ser quemadas en el resto de la jornada porque la persona estará en actividad, explica.
En el almuerzo debe haber una mayor cantidad de proteínas, un poco de grasa y un poco de carbohidratos, para que ayude a la construcción, reparación y mantenimiento del cuerpo. Estas energías serán metabolizadas en el resto de la tarde.
En cambio, las calorías ingeridas durante la cena es una energía que queda de reserva y que no será gastada, sino acumulada. “Si una persona cena en exceso, esa comida será acumulada en el organismo como grasa”, asegura Solís.
“De ahí viene la acumulación de grasa en el estómago, y las caderas”, añade. Aconseja que la cena debe ser muy liviana, en pequeñas cantidades y antes de las 8:00 p.m., porque después de esta hora el cuerpo entra en una etapa de receso completo y no hay ningún gasto energético considerable.
Omitir un tiempo de comida no es recomendable, pero el error es más grave si se trata del desayuno o el almuerzo, sin embargo, la cena es un tiempo de comida que no causa muchos estragos al saltársela, considera.
Obviar la cena es aconsejable para bajar de peso rápidamente y quemar grasa. Pero en este caso se debe comer una fruta a media tarde y es muy importante desayunar muy bien porque se ha prolongado mucho el tiempo de ayuno y eso no es bueno para el organismo.
Para María Luz André, omitir tiempos de comida es un grave error y en su lugar recomienda hacer seis ingestas de alimentos, siempre que se mantenga el consumo de calorías necesario.
¿QUÉ COMER?
Durante el desayuno se deben comer carbohidratos complejos como cereales y frutas; en el almuerzo, comer todos los nutrientes, como carne , frijoles, queso, pastas, arroz, papa, vegetales. En la cena se debe comer la menor cantidad posible y los alimentos recomendados podrían ser ensaladas, alguna fuente de proteínas como frijoles, pero no fritos; tortilla, queso o sopa de vegetales
“Comer cualquiera de los alimentos recomendados para el día y en gran cantidad durante la noche incide en la figura completamente porque es una caloría que se acumulará como grasa”, enfatiza Solís.
Para comer entre horas en el trabajo, María Luz André recomienda barritas de cereales o un banano, galletas dietéticas, yogur líquido descremado, frutas deshidratadas como plátano, pasas, ciruelas, papaya, piña y manzana.
En cambio, en la casa se pueden preparar otro tipo de alimentos para comer entre horas, como zumos desintoxicantes, podrían ser de naranja, manzana, zanahoria, remolacha y apio, endulzados con sacarina, o sándwiches de galletas pequeñas con atún al agua.
APRENDA A COMER
No cometa errores a la hora de ingerir los alimentos
Cuándo comer y cuándo no. Es preferible cenar ligero y en cambio desayunar abundantemente. El almuerzo debe ser la comida más copiosa de las tres, pero sin llegar al exceso.
Frutas. Para no llegar hambrienta a la cena y evitar caer en exceso, coma algo a media tarde y no olvide comer alguna fruta antes de acostarse.
Sepa elegir. Nunca calme el hambre a base de café, chicles, caramelos o tabaco.
Reuniones sociales y comida. A la hora del aperitivo está prohibido comer papitas, frituras, los excesos de frutos secos y el alcohol, en cambio elija agua mineral o té.
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