Otto Reich: EE.UU. no se equivocará en Nicaragua como en Venezuela
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El ex embajador de Estados Unidos para América Latina señala que es preciso mantener al mundo alerta en las próximas elecciones de Nicaragua y evitar un fraude “pactado” |
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Otto Reich, ex asesor para asuntos latinoamericanos del gobierno de EE.UU.
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Xiomara Chamorro política@laprensa.com.ni
Aunque ya Otto Reich dejó su cargo en el gobierno de Estados Unidos como asesor del presidente George Bush en asuntos latinoamericanos, su perspectiva sobre la situación de Latinoamérica, sigue encontrando coincidencias con sus antiguos compañeros de gobierno.
Dejó la Casa Blanca en junio de 2004 bajo críticas de algunos senadores demócratas y republicanos que lo consideran un “ultraderechista radical”, poco conveniente para las relaciones de Estados Unidos con América Latina.
Lo que sin duda es Reich, es un hombre sin “pelos en la lengua” para emitir sus opiniones y en el caso de Nicaragua lo demuestra ampliamente en una entrevista telefónica concedida a LA PRENSA esta semana, en la que también hace fuertes críticas al papel del Centro Carter como observador electoral y le señala importantes retos a la Organización de Estados Americanos.
¿Cómo valora la situación actual de Nicaragua, la situación del presidente Bolaños y su oposición?
Es muy preocupante la situación en general en Nicaragua, porque vemos a un presidente libremente electo, democráticamente electo, que ha tratado de regir democráticamente y que está siendo atacado por dos elementos políticos, dos jefes de partidos, que en mi opinión están tratando de llevar a cabo un golpe de Estado constitucional que es como una nueva maniobra, una nueva táctica que están usando elementos antidemocráticos y elementos negativos como son Daniel Ortega y Arnoldo Alemán para robarse el poder y hacerlo poco a poco para no llamar la atención internacional y quizás la propia atención del público nicaragüense y para dar la impresión que esto no es ilegal, y ustedes saben más que yo cómo lo están haciendo, lo que yo he tratado de hacer en Estados Unidos es llamar la atención y esta semana sale en la revista National Review un artículo donde yo trato, muy brevemente, de ilustrar cómo están tratando de robar, de acaparar el poder.
A la comunidad internacional se le hace muy difícil, de pronto a la misma OEA, entender que en Nicaragua detrás de decisiones con apariencia legal, se están realizando maniobras, como usted dice, contra la institucionalidad. ¿Cuál cree usted que debe ser la interpretación ajustada a esas nuevas maniobras y una aplicación más audaz de la Carta Democrática, que parece estar redactada más en función de golpes de Estado tradicionales?
Ese es el problema, precisamente ese es el dilema que enfrenta la comunidad internacional y es esa la razón por la cual el esfuerzo, este intento de golpe es tan audaz y tan astuto, y precisamente los gobiernos están al tanto de los golpes de Estado violentos, pero no están suficientemente preparados para detectar y parar estos golpes relativamente pacíficos, lentos, pero que pueden tener el mismo efecto final que es robarse el poder, y creo que eso es lo que estaba pasando en Nicaragua, porque afortunadamente por las acciones del gobierno de Nicaragua, de los gobiernos de Centroamérica y ahora del secretario general de la OEA, el resto del mundo se está dando cuenta. El gobierno de EE.UU. estaba consciente pero tiene tantos problemas, en tantas partes del mundo, que creo que no había actuado lo suficientemente firme en contra de las actuaciones de estos dos individuos, porque quiero recalcar, que esto ni siquiera es el esfuerzo del Partido Liberal ni siquiera del partido sandinista, y todos saben que yo no soy ningún fanático del partido sandinista, sino que este es un esfuerzo de Daniel Ortega, porque tengo entendido que el partido sandinista pretendió sacar a Ortega como su dirigente y Ortega en una maniobra que se puede definir como stalinista, expulsó a Henry Lewites, ¿se pronuncia Lewites?
Así es, pero es Herty.
¡Ah!, como puede ver ni siquiera lo conozco, pero aparentemente es una persona que se ha movido hacia el centro democrático y que ya ha pagado un precio al haber sido expulsado de un partido que parece que le iba a dar una candidatura, entonces ni siquiera es todo el partido sandinista, o el liberal PLC, sino que son las personas que están siguiendo a estos dos individuos y eso es un poco difícil de detectar desde afuera, entonces es importante que ciudadanos privados como yo atraigan la atención a los gobiernos sobre este tema. Lo que yo he dicho es que Nicaragua ha sufrido demasiado los últimos 25 años o más, para que dos individuos actuando de manera tan egoísta logren robarse el poder y creo que a través de la comunidad internacional se pueda tratar de evitar y me alegro mucho que el secretario general (José Miguel) Insulza ya visitó a Nicaragua y espero que la OEA actúe, creo que este es un momento clave para la OEA porque la OEA tiene que adaptarse a los nuevos retos contra la democracia.
Algunos sectores muy importante en el país, consideran que fue un error de estrategia del gobierno de Bolaños haber aceptado el consejo de Estados Unidos de desechar alianzas tácticas con los sandinistas, en algunos temas, por ejemplo para lograr la encarcelación de Alemán, ¿qué opina usted de esta percepción?
No conozco suficiente los asuntos internos de Nicaragua, imagínese, manejar la relación con 34 países de la región y es imposible conocer lo que está pasando día a día en cada país, por un lado, y no quiero tratar de buscarle faltas a las decisiones del presidente Bolaños, me imagino que él hizo lo que pensó que era adecuado para el país en aquel momento y lo que tenemos que hacer es estudiar donde estamos hoy, cuál es el estado de la salud de la democracia nicaragüense y tratar de caminar y corregir cualquier error que hubiera ocurrido, no estoy diciendo que ese caso sea un error, pero sí sé que hay que evitar que cualquier alianza nefasta como la que representan Ortega y Alemán, se apoderen del poder en Nicaragua de cualquier manera antidemocrática.
Quienes critican la decisión del presidente Bolaños como poco táctica, consideran que más bien se fortaleció la alianza Ortega-Alemán, el pacto. Como consultor ¿cuál es su valoración? Esta es una consulta gratis.
Creo que cualquier consultor tiene que estudiar más la situación, con mucho más detalle y yo creo que si se van a estudiar los errores cometidos habría que regresar no sólo a 1990, sino más atrás, pero vamos a decir que en la elección de 1990, cuando fue electa doña Violeta, cuando los sandinistas se negaban a reconocer el veredicto del pueblo nicaragüense y los observadores internacionales que estaban ahí, el presidente (Jimmy) Carter y el presidente Carlos Andrés Pérez y otros, acordaron darles ciertas ventajas a los derrotados para que dejaran el poder pacíficamente, yo creo que mucho de los problemas de hoy, sobre todo en el Poder Judicial que está dominado por el partido sandinista y que en mi opinión está corrompido, surge de esa noche de la elección, que fue una elección sumamente importante y positiva de la democracia, fue cuando revive la democracia nicaragüense, pero como cualquier parto, no hay parto sin sangre, y creo que ahí fue uno de los errores, de darle a los sandinistas más poder sobre el Poder Judicial y tengo entendido que también un número desproporcionado en el Legislativo. Creo que los sandinistas, muy hábilmente se dieron cuenta que si podían controlar el Poder Judicial, podían controlar las decisiones legales, constitucionales, hasta comerciales, y lo han usado para hacerse ricos muchos de ellos y para chantaje, porque yo he hablado con muchos empresarios nicaragüenses que tienen terror a que los lleven a una corte, porque las cortes están controladas por el ala corrupta del partido sandinista dominada por Daniel Ortega.
En todo esto, ¿cuál cree usted que es el cálculo del PLC?
No lo entiendo, francamente, porque si uno examina el daño que le hizo el Frente Sandinista a Nicaragua, al igual que Somoza, yo no soy ningún defensor de Somoza, el daño que le hicieron las dos dictaduras a Nicaragua, no me explico cómo es posible que políticos que dicen querer lo mejor para su país pueden aliarse con el Frente Sandinista, es como si regresara Somoza y al partido sandinista se le uniera Somoza para eliminar a la democracia y controlar el poder.
En marzo del 2002, estando usted en funciones en el Departamento de Estado, usted anunció que se estaban elaborando listas de funcionarios corruptos...
Yo lo que dije, y ya es ley, es que Estados Unidos iba a incluir la condición de persona corrupta como una de las bases para negarle la entrada a Estados Unidos a cualquier individuo público o privado, no quiere decir que es necesario hacer una lista, lo que saben las embajadas de Estados Unidos es más o menos lo que sabe el pueblo, la gente sabe quiénes son los individuos honestos y quiénes son los individuos deshonestos y eso es todo lo que hace falta saber.
En Nicaragua hay varios funcionarios a quienes el gobierno de Estados Unidos les ha quitado la visa, entre ellos algunos magistrados del Poder Electoral. Importantes sectores políticos del país temen que esos magistrados se presten a un fraude electoral pactado, ¿usted cree que el gobierno de Estados Unidos estaría dispuesto a reconocer a un gobierno surgido bajo esas circunstancias?
Yo no puedo predecir la reacción del gobierno de Estados Unidos, pero yo no creo que el gobierno de Estados Unidos vaya a caer nuevamente en el truco que cayó, desafortunadamente, como en el caso de Venezuela en agosto del año pasado, en mi opinión ahí hubo fraude preparado, no sólo el fraude del 15 de agosto, sino un fraude bien preparado y en el cual cayeron desafortunadamente el ex presidente Jimmy Carter y el ex secretario de la OEA, (César) Gaviria, que fueron los únicos dos observadores, estaban ahí como observadores y no tenían la manera de llegar a una conclusión de si esas elecciones habían sido o no transparentes, yo creo que la posición indicada del gobierno de Estados Unidos es la que había tomado antes de las elecciones de no enviar ningún observador, igual que la Unión Europea no envió observador a Venezuela y me estoy centrando en Venezuela, porque me temo que la misma gente que asesoró al gobierno de Hugo Chávez para ese fraude, son la gente que va a tratar de asesorar a Ortega y Alemán para lo que puede ser un fraude en Nicaragua, que es en mi opinión el gobierno de Cuba. El gobierno de Cuba estaba detrás del fraude que ocurrió en Venezuela y creo que la posición de la Unión Europea fue la posición correcta desde el punto de vista político y moral, ellos después de examinar las condiciones establecidas por el gobierno de Venezuela para los observadores internacionales dijeron que ellos no iban a participar como observadores en el referendo del 2004 porque las condiciones no eran suficientes como para poder dar una opinión sobre la transparencia de dicho referendo, y no enviaron ningún delegado, o sea que para toda la Unión Europea las condiciones establecidas por el gobierno de Chávez no eran suficientes como para tener confianza en que el proceso sería limpio, nos dice que el resto del mundo debía haber dicho antes de ese referendo que no iban a participar, el error ahí, en mi opinión, fue del Centro Carter y de la OEA, que habían invertido tanto tiempo y tanto prestigio, que por alguna razón decidieron quedarse hasta el final y le dieron el aval a un referendo, que en mi opinión, un día se probará que fue un fraude. Entonces, regresando a Nicaragua, hay que evitar que las condiciones de las elecciones en nicaragüenses sean semejantemente turbias, tiene que ser una elección totalmente transparente que todo el mundo reconoce como limpias, justas y libres, porque hemos visto otros casos como en Ucrania, donde el gobierno de Ucrania quiso robarse las elecciones haciendo trampas muy sofisticadas, ahora con las computadoras todo lo que se puede hacer, uno puede robarse una elección sin llevarse una urna. Hay que tener mucho cuidado, afortunadamente el mundo estaba despierto cuando el intento de fraude en Ucrania, pero estaba distraído cuando el fraude de Venezuela y hay que evitar que el mundo esté distraído en el caso de Nicaragua.
DEMAGOGOS Y CORRUPTOS
Otto Reich, asegura que sigue comprometido con Nicaragua, a pesar de que ya no actúa como miembro del gobierno de Estados Unidos, pero que hará saber desde toda tribuna a la que tenga acceso la situación política que actualmente atraviesa Nicaragua.
“El pueblo nicaragüense, que ha sufrido tanto por décadas, se merece un futuro mejor que su reciente pasado. Hay un grupo de nosotros que ha estado comprometido con la libertad de Nicaragua, por mucho tiempo y que estamos nuevamente tratando de hacer todo lo posible para que, no solamente el gobierno de Estados Unidos, sino organizaciones como la Organización de Estados Americanos y otros organismos regionales, le pongan más atención a lo que está pasando en Nicaragua, no sólo para ayudar al presidente electo democráticamente de Nicaragua, el presidente Bolaños, sino para evitar que Nicaragua caiga de nuevo en ese torbellino de caos, violencia y robo”, dice Reich.
“El pueblo de Nicaragua merece un futuro mejor que lo que pueden representar personas como Ortega y Alemán que ya han demostrado claramente que no tienen los mejores intereses del pueblo, sino que son demagogos y corruptos”, agrega.

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