LUNES 11 DE JULIO DEL 2005 / EDICION No. 23867 / ACTUALIZADA 2:17 am





EL HUMOR DE





Cuando los parques eran centros de recreación

Foto  
. El primer parque de Managua, el Central, fue construido por el general Irineo Estrada Morales, un personaje que fue general de Brigada a los 18 años, alcalde a los 23, y que murió a los 25. Los jueves y domingos había conciertos de la Banda de los Supremos Poderes. Los parques más antiguos: el Darío, Frixione, San Sebastián, Candelaria, Fray Bartolomé de las Casas, San Antonio, Santo Domingo. Los parques eran considerados “centros de recreo”. La Alcaldía de Managua y el Instituto Nicaragüense de Cultura preparan un proyecto de restauración de monumentos, parques y sitios históricos

La mayoría de los parques históricos de Managua se encuentran semidestruidos y en el abandono. En la foto, al fondo el Parque de Santo Domingo y la Iglesia del mismo nombre. La Alcaldía de Managua y el Instituto Nicaragüense de Cultura, iniciarán un proyecto para restaurar los monumentos y parques, comenzando con el Rubén Darío y el Central.

 

Roberto SánchezRamírez*/Especial para LA PRENSA

El maestro Luis Abraham Delgadillo movió la batuta y la Banda de los Supremos Poderes comenzó a ejecutar el vals Danubio Azul. Las parejas, bajo el frescor de la arboleda, se desplazaban por el Parque Central. ¡Tiempos aquellos!, cuando los parques de Managua eran centros de recreación, esparcimiento y cultura.

Contraria a las ciudades fundadas por los españoles, Granada y León, aunque elevada a capital de Nicaragua, Managua tuvo un crecimiento menos ordenado, a lo largo de la costa del lago Xolotlán, con pocas iglesias, algunas frente a pequeñas plazas, una de ellas al oeste de lo que sería el Parque Central, el más antiguo de Managua, con el trazo de la cuadrícula española o sea que el centro de la plaza es el mismo que marca el de la ciudad y el inicio de las rutas hacia todo el país, el punto del mojón 0+00.

Fueron los parques, desde finales del siglo XIX, los lugares donde se concentraba la población de Managua, con sus kioscos, glorietas, aceras, andenes, bancas, juegos infantiles, hasta bibliotecas, como lo fue “Pulgarcito”, lugares para que los niños anduvieran en patines o triciclos, donde no cabían ebrios ni drogadictos, en los que se disfrutaba de la tranquilidad y seguridad ciudadana.



EL PRIMER PARQUE

A poca distancia del lago estaba la Iglesia de la Vera Cruz, donde ahora está el Parque Rubén Darío. Más al sur había una arboleda como de cuatro manzanas, extendidas de este a oeste. Por el año 1877, era prefecto de la ciudad, el General Francisco de Dios Avilés Reñazco, héroe de la Batalla de San Jacinto, conocido como “Don Chico del Palo”, mandó a sembrar árboles de mango.

El General Hipólito Saballos gestionó en 1899 ante el Alcalde, General Irineo Estrada Morales, la construcción del parque que abarcó el área actual más parte de lo que fue la Plaza de la República. Hizo el diseño el ingeniero de origen francés Luis Lairac. El 8 de noviembre de 1899 fue inaugurado por el Presidente, General José Santos Zelaya López y su esposa, doña Blanca Cousin. Se le dio el nombre de “Parque General Estrada” pero la población lo llamó desde entonces “Parque Central”.

En una guía local de comercio, publicada en 1930, bajo la dirección de Francisco Bravo Aguilera, aparece todavía el Parque Central como tope de la Avenida Central, conocida con el tiempo como Roosevelt y General Augusto C. Sandino. El otro tope hacia el oeste y que todavía se conserva, es con la calle de El Triunfo, llamada así porque fue por donde entraron las tropas triunfantes de la revolución liberal de julio de 1893. El Parque Central era el más grande atractivo de la ciudad.

En el parque estuvo la estatua dedicada a Ramón Montoya, el joven soldado caído en la batalla de Namasigüe, Honduras, en 1907, erigida por iniciativa del historiador José Dolores Gámez Guzmán. En las esquinas del parque estaban las estatuas de El Progreso, El Comercio, La Industria y La República. En el kiosco, todos los jueves y domingos había conciertos de la Banda de los Supremos Poderes, el último fue el 14 de septiembre de 1929.

Otra característica del parque eran las verjas de hierro fundido que lo rodeaban, traídas de Europa. En el terremoto de 1931, desaparecieron. Quedaron en pie el kiosco y la glorieta. Ya a partir de 1918, el parque tuvo cambios, cuando era alcalde don Emilio Morales. La Avenida Central se prolongó hacia el lago, pasando entre el Parque Rubén Darío y el Club Social de Managua, hasta donde estaban los rieles del Ferrocarril del Pacífico de Nicaragua.



REMODELAN EL PARQUE

En 1940 el escritor Hernán Robleto Huete, se convirtió en el primer ministro del Distrito Nacional, decidió remodelar el parque y construir el Templo de la Música, a cargo del arquitecto Víctor Sadail. Contiene a su alrededor relieves con escenas de nuestra historia. En el parque están los bustos del prócer de la Unión Centroamericana, General Francisco Morazán; Fulgencio Vega, quien firmó el decreto convirtiendo a Managua en capital de Nicaragua; la ilustre educadora, doña Josefa Toledo de Aguerri.

Estuvieron también los bustos del doctor Luis H. Debayle y del compositor Alejandro Vega Matus, ambos desaparecidos. Están los mausoleos donde reposan los restos del comandante Carlos Fonseca Amador, fundador del FSLN y del coronel Santos López, miembro del Estado Mayor del Ejército Defensor de la Soberanía Nacional del General Augusto C. Sandino.



OTROS PARQUES

Don Samuel Portocarrero fue en 1911, uno de los alcaldes más progresistas que ha tenido Managua, construyó los parques de San Sebastián y el llamado del Obelisco, el nombre oficial era “Parque 11 de octubre”, en celebración de la fecha en la que en el año 1909, se inició en Bluefields el movimiento armado en contra del gobierno del General José Santos Zelaya López.

En 1916, año en que falleció Rubén Darío, era alcalde don Constantino Lacayo, quien conforme acuerdo municipal del 27 de febrero dispuso que el parque tomara el nombre del poeta. En 1921, siendo alcalde don Max Borgen Borgen, se construyó un obelisco para conmemorar el Primer Centenario de la Independencia de Centroamérica. El 15 de septiembre de 1933 fue inaugurado el monumento a Rubén Darío. Fue también conocido como Parque Infantil.

Para 1930, además del Parque Central y del Darío, los parques más conocidos eran el de Candelaria o Independencia, ubicado en el extremo oriental de la calle N.E., frente a la Iglesia de Candelaria, destruida por el terremoto del 31 de marzo de 1931. Parque San Sebastián, sexta calle N.O., cinco cuadras al occidente del Parque Central; parque San Antonio, calle central O. y segunda avenida N.O., frente al templo de su nombre.



CENTROS DE RECREO

Los parques de Managua eran considerados y así les llamaba “Centro de recreo”. El parque de San Sebastián, construido en el barrio y frente a la iglesia del mismo nombre, en el lugar donde antiguamente se celebraban las fiestas de Santo Domingo de Abajo, el que viene de San Andrés de la Palanca, con corridas de toro.

Se construyó cuando era alcalde don Samuel Portocarrero, quien contó con el apoyo de los señores Alberto Solórzano, Manuel Caldera, Agustín Cerna, Arturo Tijerino Morales. Por ser uno de los barrios más tradicionales de Managua, el parque de San Sebastián era un centro de esparcimiento y diversión para jóvenes y niños, más con la cercanía del colegio Calasanz.

Dos de los parques más presentes en el recuerdo de los managuas, son el de Candelaria y el Fray Bartolomé de las Casas, reducidos y casi olvidados, en las cercanías de la Carretera Norte. El primero fue construido entre 1917 y 1920, frente donde estuvo el templo de Nuestra Señora de Candelaria que era una de las fiestas más populares de Managua.

El General José María Cardoza, en 1928, remodeló el parque y lo bautizó con el nombre de Independencia por haberlo inaugurado el 15 de septiembre pero el nombre siempre estuvo ligado al de la calle y barrio. Cuando se construyó la Carretera Norte el parque resultó partido en dos y más tarde se redujo cuando se amplió la ruta. En este lugar, el 4 de octubre de 1936, se fundó el Cuerpo de Bomberos de Managua, estando presente el Comandante Juan Antonio Guizado de Panamá.

Situado a la orilla de los rieles del tren que iba de Managua a Granda, el parque Fray Bartolomé de las Casas fue construido durante la administración de don Hernán Robleto Huete, tenía una glorieta y un jardín que se apreciaba desde el tren, el medio en el que más veníamos los poblanos a Managua en la década de 1950.

A don Hernán se le deben otros parques, algunos desaparecidos o en abandono. El Bolívar que estaba en la intersección de la Avenida Bolívar y la Calle Colón, inaugurado en julio de 1940. Me acuerdo que tenía unos grandes árboles de malinche. Quedaba al lado noreste de la actual rotonda Colón.

El Parque 11 de Julio, por la fecha en la que en 1893 se inició la revolución liberal. Se construyó entre la entrada al Cementerio San Pedro, donde estuvo la Ermita y más tarde la morgue del hospital y la Calle 11 de julio. Después del terremoto quedó en abandono.

Un parque con historia es el situado en el costado oeste del Darío. Este parque se construyó en la década de 1930, frente al edificio del Ferrocarril del Pacífico de Nicaragua, fue posible por la iniciativa de don Francisco Frixione Avilés, presidente del Comité Ejecutivo del Distrito Nacional en 1932. Fue diseñado para que los niños llegaran a patinar y andar en triciclos. Se bautizó como Parque Frixione. El 8 de noviembre de 1986, se le cambió el nombre por el de Moisés Samora Machel, en honor al líder de Mozambique.

Antes del terremoto del 23 de diciembre de 1972, otros parques muy concurridos eran: San Antonio, llamado también el Parque de los Poetas; Santo Domingo, la plaza frente al Estadio Nacional; el del monumento al Héroe Nacional, José Dolores Estrada Vado.



PARQUE LAS PIEDRECITAS

Cuando era Presidente de Nicaragua, el General Emiliano Chamorro Vargas, período 1917-1920, se inauguró a varios kilómetros de Managua, hacia el sur, un parque bastante grande, en el borde la laguna de Asososca, bautizado con el nombre de Parque Lastenia, por la esposa del caudillo conservador.

Con el tiempo se le llamó simplemente Las Piedrecitas como ahora se le conoce. Antes del terremoto de 1972 funcionó un centro nocturno, muy concurrido, de nombre El Versalles. Ahora entre los juegos infantiles están las glorietas y timbiriches donde se expende la cerveza sin límites. Hasta el conjunto escultórico, obra del maestro Fernando Saravia, tiene los brazos y piernas de los niños mutilados, la imagen de lo que son ahora nuestros parques.



DE PARQUES A TIMBIRICHES

Sorprende saber que en la vieja Managua, antes del terremoto de 1972 y en todo el país, los parques eran considerados “centros de recreo”, donde se disfrutaba en familia de un ambiente de respeto y seguridad.

¿Ahora qué?, en la mayoría de los parques se corre el peligro de ser asaltado, riesgo de violación a mujeres y hombres; los kioscos y glorietas se han convertido en timbiriches, cantinas disfrazadas, llenas de pandilleros, alcohólicos, drogadictos y delincuentes.

Hemos caído en la blandenguería. La decencia ha sido expulsada de los parques. Los niños que llegan pueden ser abusados. Vagabundos, huelepega y borrachos duermen en las bancas o en el piso de los kioscos, defecando en cualquier parte.

Recién hice una gira por varias poblaciones del departamento de Chinandega. En El Viejo estuve en el mausoleo donde están los restos del comandante Germán Pomares Ordóñez, a poca distancia operan los timbiriches. En Chichigalpa casi está cerrada una calle y en el parque principal de Chinandega ya no hay espacio para transitar en las aceras.

En el parque Las Piedrecitas, en Managua, los timbiriches expenden la cerveza y los borrachos pululan en medio de los juegos infantiles. En Masaya igual, en fin, la mayoría de los parques de Nicaragua, glorietas y kioscos, se han convertido en cantinas disfrazadas.

El elemental derecho a la recreación es violado en los parques. La inmensa cantidad de nuestra población no tiene donde ir, la crisis económica no permite el acceso a cines o restaurantes. Lo justo sería que disfruten de los parques sin el peligro de recibir una puñalada. Los parques no tienen reglamentos. ¿Hasta cuándo?



CASOS DE CASOS

En una banca del Parque Central de Managua “vive” desde hace varios años Carlos Guillermo Robinson Peña, 75 años de edad. Tiene un problema en la cadera que no le permite caminar, pasa casi todo el día sentado o acostado en la banca a cuya orilla tiene sus pocas pertenencias. Con dificultad se arrastra para ir a un rincón y defecar sobre un plástico que luego envuelve como nacatamal para dárselo al primer carretonero que pasa.

Conversamos sobre la posibilidad de internarlo en un asilo de ancianos, gracias al ofrecimiento de la Alcaldía de Managua de asumir el costo de su ingreso, la respuesta fue:

-¡No amigo!, como se le ocurre, aquí soy un hombre libre, me baño cuando quiero, como y me duermo a la hora que quiero, si tengo me echo mis tragos. Si me meten a un asilo, me obligarán a que haga lo que ellos quieren. Me van a bañar sin pedirme permiso. No amigo, aquí soy un hombre libre.

En otro sitio está un hombre de mediana edad, afectado por la tuberculosis. Apenas puede caminar. Cerca de él una mujer y un hombre, con edades entre los 16 y 20 años, muestran en sus manos los envases de gerber llenos de pega que inhalan con los ojos entrecerrados.

En estos mismos sitios, en otros tiempos, se escucharon las voces y risas infantiles, los valses de Johann Strauss, Juventino Rosas o José de la Cruz Mena. Estuvo la biblioteca “Pulgarcito” y hasta habían plantas de rosales y jazmines. Los perezosos se balanceaban en los árboles sin que nadie les lanzara piedras. De los cuajipales y tortugas, sólo queda el recuerdo de las piletas.
.


---
 

 

Derechos Reservados 2002. La información contenida en este medio de comunicación, no puede ser reproducida ni publicada, parcial o totalmente, en ningún otro medio de comunicación privado o público, sin el consentimiento por escrito de LA PRENSA S.A
 

 

Cuando los parques eran centros de recreación

Ley de Armas agita a Juzgados

Quejas por servicios de salud

Grupo de jueces busca tener Código de Ética

Recintos renovarán equipo informático

Empresas médicas aceptan revisión

Otto Reich: EE.UU. no se equivocará en Nicaragua como en Venezuela

Caballistas ensayan desfile en Nandaime

Apoyo a referendo y constituyente

Iglesia insta a transar en crisis

Lewites denuncia complot para inhibirlo

Alvarado y PLN forman alianza

Miembros de Apre defienden a Bolaños

Lo raptan en Managua y aparece en Granada

Aumenta accionar narco

Cárcel de mujeres en total hacinamiento

Lodazal inunda el centro de Granada

Gran alza en precio de aceite para cocinar