I Congreso de Escritores Centroamericanos: Nuevos retos
 |
|
|
Enrique Jaramillo Levi. |
| |
Marta Leonor González
Enrique Jaramillo Levi (Panamá, 1944) es uno de los escritores con mayor reconocimiento. Con varias maestrías, entre ellas la de Letras Hispanoamericanas, profesor, investigador, novelista; fundador, director y editor de la revista cultural MAGA y presidente de la Fundación Cultural Signos (1997 a la fecha) su currículo es extenso.
Su novelística ha alcanzado el reconocimiento de la crítica internacional, mientras su quehacer como promotor cultural se materializa en el I Congreso de Escritores Centroamericanos, de cuyo evento es el presidente y se realizará en Panamá del 3 al 7 de octubre de este año.
El escritor plantea que el Congreso en Panamá servirá para discutir temas literarios y gremiales de interés regional, hacer recitales poéticos, presentar libros centroamericanos de reciente publicación y tener varias Asambleas Plenarias para debatir la conveniencia o no de crear una Federación de Escritoras y Escritores de Centroamérica.
¿Cómo surge la idea del Congreso Pro Federación de Escritores y Escritoras deCentroamérica?
Fue una propuesta mía en julio del 2004, en Tegucigalpa, durante un Encuentro de Escritores Centroamericanos organizado dentro del marco de la VIII Feria del Libro Centroamericano que ahí se realizaba y a la cual fuimos invitados como 12 escritores del área, además de muchos hondureños.
La idea surge de la discusión de siempre entre los escritores: quejas por la no-circulación de los libros en Centroamérica, el problema de la incomunicación y el desconocimiento entre escritores, la falta de una crítica profesional y permanente que acompañe la eclosión de buenos narradores y poetas, el surgimiento de las pequeñas y esforzadas editoriales marginales o independientes que van surgiendo como remedios parciales y lamentablemente sólo de tipo local en cada país, etc.
¿Qué requisitos deben llenar los escritores para su participación?
Pueden participar todas las escritoras y escritores de Centroamérica que tengan por lo menos un libro de carácter literario publicado. Hemos estado enviando desde hace meses diversos comunicados a gran cantidad de creadores del área, en el que se explica todo en detalle.
¿Qué pasa si en el Congreso no se logra crear la Federación?
No pasaría nada. Estratégicamente hemos dejado esa discusión para el último día, a fin de que antes nos vayamos conociendo a través de la participación en las Mesas Redondas, en los recitales poéticos colectivos, en las presentaciones de libros, y en el trato e intercambio personal. Se me olvidaba mencionar que, idealmente, esperamos poder hospedar y alimentar a un promedio de 50 escritores por país, o sea al menos 50 en total. Si le sumamos a esa cifra, que de por sí es conservadora porque sabemos que viene más gente, los escritores panameños, pues estamos hablando de más de 130 escritoras y escritores reunidos para intercambiar ideas, obras y experiencias.
¿Y qué proyectos hay para la Federación si lograra formarse? ¿Cómo operaría y con qué criterios y directiva?
Esas cosas, que sin duda son fundamentales, apenas las estamos empezando a pensar ahora. Pero están ahí, latentes... Bueno, la verdad es que en la Directiva de la Asociación de Escritores de Panamá ya las venimos pensando hace rato. Hay que crear una forma de elegir una Directiva mixta, con representación de todos los países del área, una sede; pero también una serie de instrumentos de trabajo que además son requisitos legales: estatutos, una declaración de principios, objetivos, un plan de trabajo, etc.
Estamos investigando si la legislación panameña admite el registro de una Federación de índole internacional, ya sea por grupos o gremios ya existentes o que se puedan llegar a crear en los países de la región, o de forma individual registrarse los escritores; es complicado, claro.
¿Por qué una Federación?
Porque seguimos siendo unos románticos. Alguna vez Centroamérica —Panamá no, pues formábamos parte entonces de la llamada Gran Colombia que pretendía crear Bolívar en el Sur del Continente— fue una Federación de países, bajo el ideal de Francisco Morazán. Y ahora estamos de vuelta a la necesidad de la integración centroamericana en lo comercial, en lo económico. ¿Por qué no intentarlo también en lo cultural, en lo literario? Claro que si el término Federación no funcionara legalmente, buscaríamos otro: Asociación, Sociedad, Frente, etc.
Nunca se ha intentado algo tan ambicioso en cuanto a reunir a tantos escritores centroamericanos en un mismo evento cultural. Para mayor información, pueden comunicarse conmigo a la siguiente dirección electrónica: jaramillo.levi@utp.ac.pa 
|