MARTES 5 DE JULIO DEL 2005 / EDICION No. 23861 / ACTUALIZADA 03:00 am





EL HUMOR DE




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Salud y enfermedad

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Inés Izquierdo Miller

Lo mejor que puede pasarnos en la vida es estar sanos, en la plena capacidad de nuestras energías. Cuando la enfermedad llega no se puede disfrutar ni del dinero, ni del amor. Yo que estuve varios días ingresada en el Hospital Militar pude constatar que el tesoro más valioso es nuestra salud y que debemos cuidar y conservar ese regalo.

Si nos remitimos a la palabra salud, la cual procede del latín salus, el diccionario de la Real Academia Española nos dice que es el “Estado en que el ser orgánico ejerce normalmente todas sus funciones. Condiciones físicas en que se encuentra un organismo en un momento determinado. Libertad o bien público o particular de cada uno. Curarse alguien que es precaverse de un daño ante la más leve amenaza”.

Por su parte la palabra enfermedad procede del latín infirmitas, que no es más que la alteración de la salud, es cualquier trastorno anormal del cuerpo o la mente que provoca malestar y alteración de las funciones normales. Son entidades creadas por el hombre, en su afán de clasificar el conocimiento, en la que se agrupan una serie de componentes que la definen.

En ocasiones, algunos síndromes o síntomas se denominan como enfermedades. Debido a que cada ser humano es único se afirma que no existen enfermedades sino enfermos. El límite entre la completa salud y la enfermedad no es preciso, pero hay una tendencia social desde la última década del siglo XX a clasificar cualquier problema o trastorno de salud como enfermedades, como por ejemplo, la impotencia y el sobrepeso.

Una enfermedad infecciosa es aquella provocada por un microorganismo, en especial cuando se trata de bacterias o virus. Las enfermedades infecciosas se dividen en transmisibles y no transmisibles. Las primeras se pueden propagar directamente desde el individuo infectado, a través de la piel o membranas mucosas o, indirectamente, cuando la persona contamina el aire por medio de su respiración, un objeto o un alimento.

En las enfermedades infecciosas no transmisibles el microorganismo no se contagia de un individuo a otro, sino que requiere circunstancias especiales, sean medioambientales, accidentales, etc., para su transmisión. En estos casos, las personas infectadas no transmiten la enfermedad.

Las infecciones pueden ser de varios tipos, según el agente infeccioso sea una bacteria, un virus o un parásito, atendiendo a ese criterio se distinguen diferentes clases de infecciones. Como las bacterianas entre las que se puede mencionar a la neumonía, la erisipela o la escarlatina.

Si la causa es un virus son las llamadas enfermedades virales como en el dengue, el sida, la rabia, poliomielitis, hepatitis y la gripe.

Las infecciones provocadas por parásitos como la tenia, la ameba, etc. son las más comunes y las que podemos combatir redoblando las medidas higiénicas en el hogar y a nuestro alrededor, partiendo del simple hecho de lavar más y mejor nuestras manos varias veces al día. Una cosa sí es cierta siempre: higiene es salud.
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