Hazaña espacial de la NASA
AFP, EFE
PASADENA, CALIFORNIA, EE.UU.- La NASA llevó a cabo una hazaña técnica el lunes al lograr que un proyectil chocara contra un cometa a millones de km de la Tierra, y ahora empieza a sacar conclusiones de los datos que recibe, con el objetivo final de aumentar su conocimiento sobre los orígenes del sistema solar.
El proyectil de la sonda “Deep Impact” (Impacto Profundo) chocó con el cometa “Tempel 1” tal como estaba previsto, ocho minutos antes de la una en Nicaragua (05H52 GMT).
“Tenemos la confirmación” del choque, declaró un técnico de la NASA, mientras los presentes en la sala de control del Jet Propulsion Laboratory (JPL) de Pasadena, cerca de Los Ángeles (California) aplaudían y se felicitaban.
“¡Es extraordinario! ¡Es extraordinario!”, gritaban los responsables del control después de la confirmación del impacto. “Hicimos colisión exactamente donde queríamos”, agregó.
Una imagen tomada por la sonda, que permaneció a 500 km del cometa, mostró la nube provocada por la colisión del proyectil, que iba a 37,000 km/h.
“La nube era mucho más importante de lo previsto”, dijo uno de los técnicos.
Antes de estrellarse, el proyectil envió una foto impactante del cometa, un astro irregular descubierto en 1867 que parece una papa y presenta una superficie de apariencia blanca sobre la cual se destacan varios cráteres.
Según los técnicos, el proyectil cayó exactamente donde lo esperaban, después de tres correcciones sucesivas de trayectoria durante los 90 últimos minutos de su viaje, previstas en la hoja de ruta de la misión.
Desde el comienzo, los especialistas de la NASA habían descartado el riesgo de un estallido del cometa o de una desviación de su órbita.
“Todo funcionó como un reloj”, se congratuló Rick Grammier, jefe del proyecto, radiante como todos los integrantes del equipo.
La sonda “Deep Impact”, lanzada desde Cabo Cañaveral (Florida) el 12 de enero, efectuó en 173 días un recorrido de aproximadamente 431 millones de km para acercarse a “Tempel 1”.
El proyectil se había separado de la sonda el domingo a las 01H07 (en Managua).
“La navegación fue perfecta, y el impacto fue mayor de lo que yo esperaba”, dijo uno de los especialistas del JPL poco después de la colisión. “No puedo imaginar que esto pudiera haberse desarrollado mejor”, añadió.
Los científicos habían pronosticado que el impacto del proyectil, de 370 kg de peso, crearía un cráter del tamaño de un estadio de futbol en el núcleo de más de 6 km de ancho de “Tempel 1”, que gira alrededor del Sol sobre una órbita entre Marte y Júpiter.
La astróloga rusa Marina Bai, quien intentaba prohibir por vía judicial que la NASA bombardeara el cometa “Tempel 1”, anunció ayer que elevará el monto de las compensaciones que reclama, tras culminar con éxito ese experimento espacial.
La astróloga había demandado a la NASA por unos 310 millones de dólares por considerar que ese experimento “menoscaba sus valores morales, atenta contra el estado natural del Cosmos y destruye el equilibrio de las fuerzas del Universo”.
PRIMEROS DATOS
El cometa “Tempel 1” estaría integrado por al menos dos tipos de materiales diferentes, informó el lunes la agencia espacial estadounidense, NASA, al hacer una primera evaluación de la exitosa misión de la sonda “Deep Impact”.
El choque del proyectil contra el cometa provocó dos fogonazos sucesivos. Esto podría indicar que el aparato chocó contra dos materiales distintos que estarían formando el cometa: uno en la superficie y otro a un nivel más profundo, dijo la NASA.
La composición de esta materia aún debe ser determinada. Sin embargo, el subdirector científico de la misión, Pete Shultz, dijo que podría tratarse primero de polvo superficial y luego de vapor producido por el hielo del subsuelo del cometa.
“Esto que se ve es realmente sorprendente. Primero hay un pequeño fogonazo. Después, algunos segundos más tarde, un gran fogonazo y una explosión. Tal vez hemos detectado una respuesta estructural del cometa al impacto, aunque por ahora son datos preliminares”, afirmó en una conferencia en el Jet Propulsion Laboratory de la NASA.
BUEN MOMENTO
El éxito llega en buen momento para la NASA, que hace dos años y medio perdió a siete tripulantes en el desastre del transbordador Columbia (que explotó cuando volvía a Tierra) y ahora se prepara para reanudar los vuelos con la partida del Discovery, en julio.
El proyectil alcanzó al “Tempel 1” a eso de las cero horas 52 minutos de la madrugada de ayer, hora de Nicaragua. A pesar de abrir un agujero del tamaño de una cancha de futbol, la NASA asegura que el cuerpo celeste no fue sacado de su trayectoria.

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