Sismo pudo ser fatal
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Firmeza del terreno y despoblado evitaron el desastre, dice especialista |
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Claudio Gutiérrez.
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Roberto Pérez Solís nacionales@laprensa.com.ni
Si el epicentro del sismo de 6.2 grados en la escala de Richter, ocurrido el viernes a las 9:16 de la noche, se hubiera situado cercano a zonas pobladas y donde la tierra careciera de menor consistencia, los resultados hubieran sido fatales, aseguró el ingeniero Claudio Gutiérrez, director del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter).
Gutiérrez dijo que la magnitud de los desastres producidos por un sismo está relacionada al lugar del epicentro —donde se origina— y la profundidad del mismo.
La ventaja del temblor del viernes, según el funcionario, fue que ocurrió a 141 kilómetros al sur de Managua y a unos 50 kilómetros de las comunidades cercanas al epicentro.
Y aunque la profundidad fue menos de un kilómetro, la solidez del terreno de esa zona, del sur del país, ayudó a que no desencadenara situaciones de extrema peligrosidad.
“Los efectos destructivos de los sismos están relacionados con la profundidad y distancia. Puede ser que un sismo sea moderado, pero si se ubica cercano o bajo una ciudad como la de Managua en 1972, las consecuencias son fatales. Ese sismo fue de 5.6 grados en la escala de Richter, pero la distancia entre la ciudad fue cero y hubo miles de víctimas, con el del viernes no sé qué hubiera pasado por su mayor magnitud”, expresó en tono preocupado Gutiérrez.
CAPITAL NO RESISTE OTRO TERREMOTO
Cálculos hechos por el Ineter y la Defensa Civil indican que si Managua sufre otro terremoto los daños serían más serios que los registrados en diciembre de 1972. Se dice que los servicios de agua, energía eléctrica, telefonía y los viejos edificios colapsarían.
El pánico provocaría avalanchas mortales y las entradas de los hospitales estarían bloqueadas y las víctimas se contarían por decenas de miles.
Juan Rodríguez, director de Relaciones Públicas del Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (Sinapred), dijo que por lo menos la mitad, o incluso más, de la población que vive en la capital se vería afectada.
Autoridades del Ministerio de Transporte e Infraestructura, de acuerdo a estudios, han asegurado que el mayor peligro estaría en los elementos no estructurales (cielo raso, estanterías, paredes de vidrio, por mencionar algunas) de los nuevos edificios, además de algunos barrios y viejas estructuras que no botó el terremoto de 1972.
También hay muchas casas que no han sido edificadas con las nuevas normas de ingenierías. Por la falta de presupuestos de instituciones como la Dirección General de Bomberos, son pocas las construcciones nuevas que son supervisadas.
Managua es atravesada de Norte a Sur por 18 fallas sísmicas, aunque la mayoría se encuentran inactivas. En el terremoto de 1972 se activaron únicamente tres de ellas: la de Tiscapa, la del Estadio, y de la Loma de Chico Pelón.
CAPACITACIONES
La Defensa Civil del Ejército de Nicaragua, como parte del Sistema Nacional de Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (Sinapred), ha desarrollado en los últimos tres años un Plan Contingente ante Terremoto para Managua, enfocado en disminuir las pérdidas de vidas humanas mediante la capacitación de brigadas y orientación de medidas preventivas a la población.
Con esa intención han capacitado alrededor de 1,500 brigadistas en los cinco distritos de la capital, quienes tienen la responsabilidad de actuar en el mismo momento que se produzca un sismo de regular magnitud.
La Defensa Civil coordina, a través del Ejército de Nicaragua, la Comisión de Operaciones Especiales (COE), a la cual pertenecen todas las instituciones y organizaciones cuya función es dar respuestas a la ciudadanía en situaciones de emergencias, tales como: la Policía Nacional, Cruz Roja Nicaragüense, Bomberos de Nicaragua y la Unidad Humanitaria de Rescate (UHR) del Ejército de Nicaragua.
SIN DAÑOS
Defensa Civil y el Sinapred aseguraron que el sismo del viernes no causó daños materiales ni pérdidas de vidas humanas en todo el país.
Juan Rodríguez dijo que desde que ocurrió el temblor han mantenido una comunicación constante con los Comités de Emergencia Municipales quienes todavía no reportan hechos trágicos.
Según él, a nivel de la región del Pacífico el Sinapred está conectado por más de cien estaciones de radio y muchas decenas de repetidoras, las que dan a conocer cualquier eventualidad poco tiempo después de un desastre natural.
CERCA DE 50 RÉPLICAS
Después del evento de las 9:16 de la noche del viernes Ineter registró hasta la 1:48 de la tarde del sábado, 43 réplicas de menor magnitud. Aunque hubo réplicas de 5.5 grados en la escala de Richter, la mayoría osciló entre los 3.4 y 3.8 grados.
“Esto es normal después de un sismo de tales magnitudes, puede ser que continúen los temblores, aunque no los sintamos, hasta el día de mañana (hoy)”, precisó Claudio Gutiérrez.
Sobre la posibilidad de que el sismo del viernes provocara fuertes oleajes y hasta un maremoto, como el ocurrido en 1992, indicó que era poco probable pues estudios internacionales han podido demostrar que este tipo de fenómenos sucede cuando los temblores superan los 7 grados en la escala de Richter.

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