DOMINGO 3 DE JULIO DEL 2005 / EDICION No. 23859 / ACTUALIZADA 2:54 am





EL HUMOR DE




El mundo clama por erradicar la pobreza

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. En 11 ciudades del mundo, marchas y conciertos piden a los países más ricos que emprendan acciones para acabar con el gran mal

“Convertir la pobreza en historia” fue el lema de la gigantesca marcha en Edimburgo, Escocia, que reclamó acciones de los países más ricos para acabar con la pobreza en el mundo. La marcha tuvo un ambiente festivo y pacífico.

 

AFP

EDIMBURGO, GRAN BRETAÑA.- En un ambiente de carnaval, más de 225,000 personas, en su mayoría vestidas de blanco, marcharon el sábado en Edimburgo para reclamar al G8, los países más ricos, acciones urgentes para combatir la pobreza mundial, al tiempo que en diez ciudades del planeta gigantescos conciertos enviaron el mismo mensaje.

Encabezada por músicos de Ghana, actores, celebridades y líderes religiosos, entre ellos el jefe de los católicos de Inglaterra, Cormac Murphy-O'Connor, la marcha, que había tenido nerviosa a la policía escocesa, se desarrolló de manera pacífica, y los manifestantes se dispersaron en calma.

Esto coincidió con masivos conciertos, denominados Live 8, que se celebraron en nueve ciudades —entre ellas Tokio, Londres, París, Moscú, Filadelfia (este de EE.UU.), y Johannesburgo— para presionar a los líderes del G8 que “ayuden a África, cancelen la deuda del Tercer Mundo y pongan fin al comercio injusto”.

El mensaje que enviarán la marcha y los conciertos Live 8 “llegará a miles de millones de personas” en todo el mundo, dijo Richard Bennet, director en Gran Bretaña de la campaña para erradicar la pobreza, cuyo nombre es “Convertir la pobreza en historia”, es decir, en algo del pasado.

El jefe de los católicos de Escocia, el cardenal Keith O'Brien, leyó también un mensaje del Papa Benedicto XVI a los pueblos y dirigentes del G-8, los siete países más ricos (Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Japón, Italia y Gran Bretaña) y Rusia, que se reúnen en Gleneagles, 70 km al norte de Edimburgo, del 6 al 8 de julio.

Los “pueblos de los países ricos tienen que estar dispuestos a aceptar la reducción de la deuda a los países pobres y tienen que exhortar a sus dirigentes a que respeten el compromiso de disminuir de aquí al 2015 la pobreza en el mundo, sobre todo en África”, afirmó el Papa en su mensaje.

Pese a la seriedad del mensaje, un ambiente festivo dominó la jornada en la capital de Escocia, que la cumbre del G8 en Gleneagles convirtió en el epicentro de una serie de actos, protestas, cumbres alternativas, debates y conciertos, hasta el viernes, cuando concluye la reunión de los Ocho.



ÁFRICA, EL DESAFÍO

El Ministro de Finanzas británico, Gordon Brown, quien es el artífice del “Plan Marshall” para África que Gran Bretaña, que preside este año el G-8, someterá a sus socios en la cumbre de Gleneagles, saludó a los manifestantes, a las iglesias y a la sociedad civil, que, dijo, han puesto la pobreza en el centro de la agenda de los países ricos. Coincidió con los manifestantes al afirmar que el combate contra la pobreza en África "es la más grande cruzada moral de nuestra era".



"UNA BARBARIE"

“El mensaje a los líderes del G8 es claro: la pobreza en medio de la abundancia es una barbarie, y nosotros no queremos ser cómplices de una barbarie”, afirmó el cardenal de Escocia, Keith O'Brien, en un mitin en un gran parque de la ciudad, antes de iniciarse la marcha.

Afirmando que los líderes de las ocho potencias tienen el "deber" de responder a esos llamados de los manifestantes a actuar contra la pobreza, Brown prometió que Gran Bretaña va a abogar en Escocia por un plan para reducir la deuda a 30 países pobres.
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