Vázquez manda señales moderadas
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Mañana asume Presidencia en Uruguay |
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Tabaré Vázquez, líder de la izquierda, presidirá Uruguay.
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Yanina Olivera MONTEVIDEO/AFP
Pragmático y verticalista, el socialista Tabaré Vázquez, quien asume el martes la Presidencia de Uruguay, ha dado señales de que impulsará una gestión moderada, pese a proclamaciones voluntaristas o que reivindican el socialismo en el seno de la coalición que lo catapultó al poder.
Vázquez tiene claro que no es lo mismo estar en el gobierno que en la oposición, y se ha esforzado por mostrar moderación y en dar señales inequívocas de que no es un aventurero, dijo a la AFP el analista político Alfonso Lessa.
Como ejemplo puso que meses antes de ganar las elecciones de octubre pasado, le ofreció el Ministerio de Economía al presidente del Banco Interamericano de Desarrollo, Enrique Iglesias.
“No es que esperara que Iglesias le fuera a decir que sí, pero fue una señal fuerte hacia afuera”, indicó Lessa.
E inmediatamente después de la negativa de Iglesias, designó como titular de esa cartera a Danilo Astori, un economista de centroizquierda, moderado y pragmático, que supo estar en soledad dentro de la coalición Encuentro Progresista-Frente Amplio (EPFA) y enfrentado a Vázquez.
Astori y Vázquez pelearon desde el inicio de la década del noventa por el liderazgo en la izquierda, y Vázquez siempre ganó esa interna.
La designación de Astori dio tranquilidad en cuanto a que no deben esperarse drásticos virajes en la economía sino que, además, atrajo a votantes independientes y de los partidos tradicionales.
Sin embargo, su designación no fue tan bien recibida dentro del propio EPFA. Astori es resistido en la izquierda por sus posturas moderadas, y muchas veces divergentes, como su apoyo explícito a asociar empresas públicas con privadas, para traer inversiones o para respaldar gestiones con los organismos internacionales y negociar un canje de deuda.
Vázquez marcó desde la designación de Astori la impronta que le iba a dar a su gobierno, y Astori —que ha reiterado que se abocará a buscar el crecimiento económico con una disciplina fiscal “rigurosa”— ha recibido desde entonces su respaldo incondicional.
Eso hace prever que el gobierno de Vázquez no hará experimentos, pese a proclamaciones de algunas figuras del EPFA, como la flamante presidenta de la Cámara de Diputados, la ex guerrillera tupamara Nora Castro, del Movimiento de Participación Popular (MPP), el sector más votado del EPFA en las pasadas elecciones del 31 de octubre.
Castro sostuvo que el objetivo último es llegar “al socialismo”, abandonar el sistema “capitalista” y que con la llegada de la izquierda al poder “se pueden ir dando pasos importantes en ese sentido”, al tiempo que indicó que la propiedad privada no es “la mejor de las opciones”.
Pero “Vázquez, un líder esencialmente carismático, es muy verticalista. Ha tenido la capacidad para mantener, de manera muy fuerte, el verticalismo, a pesar de estar en un partido deliberativo” por los distintos grupos que integran la coalición, que van de la centroizquierda a la izquierda radical, dijo Lessa, doctor en ciencias políticas.

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