Cómo resolver sus dudas idiomáticas
Róger Matus Lazo
Abonar. “Pagar la cantidad correspondiente a cada uno de los vencimientos de una venta o un préstamo a plazos”. Es incorrecta la construcción común en los documentos bancarios y escritos comerciales *Estamos abonando a la cuenta dos mil córdobas, porque el gerundio (abonando) no tiene aquí el significado de reiteración o acción repetida. Lo correcto es: Abonamos a la cuenta dos mil córdobas. Es un verbo regular y se conjuga como amar.
Aborrecer. “Tener aversión a una persona o cosa”. Es incorrecta la construcción *aborrecer a muerte. El uso de la gente culta ha impuesto la preposición de. Debe decirse: aborrecer de muerte. Es un verbo irregular y se conjuga como agradecer.
Acá. “Indica lugar en que se encuentra el hablante o cercano a él”. Admite diversas preposiciones: de acá, desde acá, hacia acá, hasta acá, para acá, por acá: Véngase usted para acá. Se diferencia de aquí en que éste señala el lugar con mayor precisión, mientras que acá es más indeterminado: Siéntese aquí significa “en este mismo lugar donde yo estoy, a mi lado o muy cerca de mí”; en cambio Siéntese acá significa “en un lugar aproximado a donde yo estoy”. Acá admite también ciertos grados de comparación, inadmisibles para aquí: Venga más acá, Está muy acá.
Acceder. “Tener acceso a una situación, condición o grado superiores, llegar a alcanzarlos”. Con esta acepción, son correctas las construcciones: acceder a la dirección del centro, acceder a la gerencia de la empresa, acceder a la Presidencia de la República. Es un verbo regular y se conjuga como temer.
Accesible. Que tiene acceso o entrada: La vía es accesible en vehículo. La construcción *El camino era asequible (por accesible) es incorrecta.
Adelante. Más allá (continuó adelante), hacia delante, hacia enfrente (un paso adelante). Sobre la diferencia entre adelante y delante, Manuel Seco explica que el primero tiene relación con la existencia de un movimiento real o figurado, como seguir adelante; en cambio, el segundo se refiere a la situación (estar delante, ponerse delante, sentarse delante). Sin embargo, en Nicaragua y resto de Hispanoamérica no se establece tal diferencia; más bien, se prefiere adelante para ambos valores.
Adentro. “A o en lo interior”. Se usa comúnmente con verbos u otros términos que expresan movimiento. Se emplea generalmente con diversas preposiciones antepuestas como de, desde, hacia, hasta, por con el sentido de movimiento o aproximación: Lo sacaron de adentro de la casa; Limpiaron desde adentro de la bodega; Fueron caminando hacia adentro del túnel; Llegaron hasta adentro de la cueva; Lavaron el carro por adentro. En España se prefiere dentro. Como interjección se usa ¡Adentro!, para ordenar a una persona que entre. Adentro admite grados: más adentro, menos adentro, muy adentro, tan adentro.
Aficionado, a. “Que cultiva o practica, sin ser profesional, un arte, oficio, ciencia, deporte, etc.”: Mi hermano es aficionado a la música. En Nicaragua, es frecuente el uso de amateur, sobre todo en el ámbito deportivo.
Afiche. Este término, derivado del fr. affiche, tiene un uso en España similar a cartel. En Nicaragua y demás países hispanoamericanos está muy difundido.
Álgido, a. “Muy frío”. En medicina se dice fiebre álgida para referirse a la fiebre “acompañada de frío glacial”. En Nicaragua se emplea con frecuencia este término en construcciones del tipo: La polémica está en su punto álgido; Por un momento la reunión estuvo álgida; El debate está en un período álgido. Este uso figurado frecuente y arraigado ya en Hispanoamérica y en algunas regiones de España, ha hecho que la Academia registre el término como correcto con la siguiente definición: “Dícese del momento o período crítico o culminante de algunos procesos orgánicos, físicos, políticos, sociales, etc.”
Aludir. Este verbo significa, no sólo “referirse a una persona o cosa sin nombrarla o sin expresar que se habla de ella”, sino también “referirse a alguien o a algo” mencionándolo. ¿Aludir significa lo mismo que mencionar, mentar y citar? No. En el Diccionario VOX se explica que aludir es “referirse indirectamente o de paso a alguien o algo”; mencionar y mentar es “nombrar expresamente”; citar se refiere a palabras, textos, etc., que “se aducen a propósito de lo que se está diciendo”. Como aludir se refiere comúnmente a personas o hechos personales, se construye con la preposición a, aunque se trate de cosas: Aludo a las malas costumbres del pueblo; Aludió al mal tiempo; Aludimos a las enfermedades venéreas. La construcción Juan se dio por aludido significa que no sólo “se dio por enterado”, sino algo más: “reaccionó ante una alusión a su propia persona”. Una alusión personal es la que se dirige a un individuo “nombrándolo o refiriéndose a sus hechos o doctrinas”. Es un verbo regular y se conjuga como partir.
Alunizar. “Posarse una nave espacial o un tripulante de ella, en la superficie de la luna”. Manuel Seco critica el uso de este término, que según él debe sustituirse por aterrizar, ya que esta palabra significa “posarse en tierra”, y tierra se toma en el sentido de “suelo” y no de “planeta terrestre”. Es un verbo regular y se conjuga como amar.
Alza. “Aumento de valor que toma algunas cosas, como la moneda, los fondos públicos, los precios, etc.” La construcción alza de precios es redundante; debe decirse simplemente alza: El alza de la gasolina es incontenible.
Amateur. Voz francesa que en deportes significa “aficionado, no profesional”. Se pronuncia /amater/ Está registrada en el Diccionario VOX y en el Diccionario de dudas de Manuel Seco. No figura aún en el Diccionario académico, pero merece ser incorporado por su amplia difusión con la grafía amater. Fuera del ámbito deportivo, es recomendable emplear el término aficionado.
Analfabeto, a. “Que no sabe leer ni escribir”. La forma femenina es analfabeta. En nuestro país se incurre en el error, especialmente en el nivel coloquial, de emplear analfabeta indistintamente para el masculino y el femenino: *Él es analfabeta. Las construcciones correctas son: Él es analfabeto; Ella es analfabeta.
Argot. “Lenguaje especial entre personas de un mismo oficio o actividad”. Tiene otro significado: “jerigonza, lenguaje difícil de entender”. Aunque algunos lingüistas establecen un matiz de diferencia entre argot y jerga, la Academia y otros los consideran sinónimos. Su plural es argots.
Asequible. Que puede lograrse, conseguirse, alcanzarse: El triunfo era para él difícil, pero asequible. En Nicaragua, se tiende a confundir este término con accesible.
Aterrizar. Tomar tierra firme o cualquier pista o superficie para tal fin, un avión o un artefacto volador: El avión aterrizó en territorio mexicano. // Llegar a tierra el piloto, el pasajero, el paracaidista: Mi hermano aterrizó en el aeropuerto de Managua a las diez de la mañana. //En sentido figurado significa “caer al suelo”: Del golpe, aterrizó de cabeza. Es un verbo regular y se conjuga como amar.
Atrás. “Hacia la parte que está o queda a las espaldas de uno”. Se construye generalmente con verbos de movimiento: Dio un salto atrás. A veces, el movimiento está implícito: Se ha quedado atrás. Con algunas preposiciones tiene el sentido de movimiento o aproximación: Pintó una raya de atrás para adelante; Lo lanzó hacia atrás; Camina para atrás como el cangrejo. La construcción *Luis marchó a atrás es incorrecta, porque la preposición a ya está contenida en el adverbio. Debe decirse: Luis marchó atrás. Con la preposición de pospuesta forma la construcción atrás de con referencia locativa similar a detrás de: Lo busqué por atrás del muro. La diferencia entre atrás y detrás la explica Manuel Seco: el primero se refiere al movimiento real o figurado (volvió atrás), y el segundo a mera situación (está detrás). // “Tiempo pasado”: Los hechos ocurrieron muy atrás. Es frecuente el empleo pospuesto a un sustantivo que signifique unidad temporal: Hablamos días atrás; Nos encontramos años atrás.
Autodidacto, a. “Que se instruye por sí mismo, sin auxilio de maestro”. La forma femenina es autodidacta. En Nicaragua se tiende a emplear erróneamente la forma femenina para referirse indistintamente a masculino o femenino: *Juan es autodidacta. Las construcciones correctas son: Juan es autodidacto; Juana es autodidacta.
Azúcar. Puede ser masculino o femenino: azúcar rosado, azúcar blanca. Algunos gramáticos aconsejan usarlo como masculino cuando lo acompaña el artículo o un demostrativo (el azúcar, un azúcar, este azúcar), y como femenino cuando le sigue un adjetivo (azúcar blanca, azúcar refinada). En plural, se ha generalizado el empleo en masculino: los azúcares. En Nicaragua, el diminutivo es decididamente femenino: la azucarita. Pero el empleo del masculino con el artículo (el) y del femenino con el adjetivo pospuesto (blanco, refinado, etc.) ha dado lugar a frecuentes discordancias del tipo el azúcar blanca. Para evitar esto es recomendable hacer corresponder el artículo y el adjetivo con el género del sustantivo: el azúcar blanco, la azúcar blanca.
Balompié. Este término procede de balón y pie. Es una creación feliz en nuestro idioma, equivalente al football del inglés. Según Manuel Seco, el término fue creado alrededor de 1920 para sustituir al anglicismo, que finalmente se impuso en la forma de fútbol o futbol. En Nicaragua, el vocablo balompié es poco usado, frente al generalizado futbol (con acentuación aguda) y el adjetivo futbolístico.
Baloncesto. Este término, traducción del inglés basketball, aparece registrado en el Diccionario académico y en el Diccionario del español de América, de Marcos A. Morínigo. En Nicaragua se usa indistintamente baloncesto y basketball, aunque este último aparece en ocasiones ligeramente hispanizado en la forma basquetbol, y basquetbolista para denominar al jugador. Para el juego también emplean en nuestro país la forma abreviada: basket.
Best-seller. “Obra literaria de gran éxito y de mucha venta”. Es una voz inglesa incorporada con su grafía original en el Diccionario académico y difundida por todo el mundo: Las obras de García Márquez son best-sellers. Algunos lexicógrafos y directores de editoriales han propuesto una traducción al español como éxito editorial, campeón en ventas o libro de mayor venta; sin embargo, el anglicismo se ha impuesto definitivamente. Algunos diccionarios incorporan el término con las grafías best-seller, best seller y bestseller. Su plural es best-sellers.
Boom. Esta palabra viene del ing. boom y se la emplea con el significado de “auge súbito, prosperidad repentina, avance extraordinariamente rápido”. Con frecuencia aparece en frases como el boom de la literatura hispanoamericana; el boom del algodón en Nicaragua. Tiene origen onomatopéyico: proviene del ruido que produce un golpe, una explosión o un objeto al caer. Se pronuncia /bum/ y se parece en el sonido a una onomatopeya en nuestro idioma: ¡pum! Aunque la Academia no la incluye en su Diccionario, es una voz muy difundida sobre todo por su brevedad y su expresividad. Los términos auge y apogeo no han logrado sustituir el éxito de este anglicismo.
Bumerán. Es una voz derivada del australiano bumarin o womurkang, de donde la tomó el inglés boomerang y de aquí pasó a nuestro idioma en la forma hispanizada. Se define como un arma arrojadiza utilizada por los indígenas de Australia para la guerra y la caza, que consiste en “una lámina de madera encorvada de tal manera que, lanzada con movimiento giratorio, puede volver al punto de partida”. Aunque la Academia sólo incluye esta acepción, comúnmente se emplea este término en sentido figurado como “acto de hostilidad que daña a su propio autor”. Así aparece en el Diccionario VOX: La calumnia, a veces, se convierte en un bumerán. Su plural es bumeranes.
El autor es Miembro de Númerode la Academia Nicaragüensede la Lengua.

|