Poesía argentina
Señal
Jorge Luis Borges
Cuántas noches maduras se desgajaron sobre nuestras frentes, hermano. Fuimos abriendo como ramas las calles. Nuestras risas rodando se rompieron frescos juguetes en los cristales del fondo. Tus manos beben el cercano silencio. Las melopeas. El piano late como un torrente enyugado. Tus manos arden en la luz de los sones. Alguien junto al farol decapitado ha de ceñirnos un collar de estepas. 
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