Lexicografía
El sufijo -triz
Enrique Peña Hernández
En el VI congreso de la Asociación de Academias de la Lengua Española verificado en Santiago, Chile, el Presidente de la Academia Chilena en su discurso inaugural, entre otras cosas, dijo que ya no soportaban la expresión “Repuestos Automotrices”, que aparecía en las secciones de anuncios en los periódicos. Incontinenti recordé que ese despropósito expresivo se publica también en Nicaragua; y, cuando regresé a mi país, me ocupé de él en esta columna.
Nadie hace caso. Los profesores de español de todos los niveles, no cooperan. La tristemente célebre Ley de Rótulos jamás se ha cumplido. Es sumamente vergonzoso que en nuestra nación se esté deteriorando el empleo de la lengua materna.
Para quienes lo escriben o mandan a publicar es “muy elegante” decir: Taller Automotriz, Servicio Automotriz, Repuestos Automotrices.
Para mis lectores debo decir que el problema gramatical no radica en el uso del sufijo —triz, que es uno de los especiales del femenino de los sustantivos, sino en la falta de concordancia del adjetivo con el sustantivo a que se junta, vale decir, en el conocido vicio de construcción denominado solecismo. Si el sustantivo es femenino, no lo habría: Casa Automotriz, labores automotrices.
Parece que no es agradable la forma automotor: Taller Automotor, Servicio Automotor, Repuesto Automotor.
Ahora bien, si se puede utilizar la terminación especial —triz, también puédese emplear la regla general de que cuando el sustantivo termina en consonante, se le agrega una —a: automotor, automotora (DRAE 1992, Pág. 164): “Dícese de la máquina, instrumento o aparato que ejecuta determinados movimientos sin la intervención directa de una acción exterior. Apl. a vehículos de tracción mecánica”. Siendo automotor un adjetivo, bien podría usarse como sustantivo masculino: el automotor.
Aunque estas palabras se las lleve el viento, solicito cordialmente a los que hayan puesto o enviado a poner tales avisos irregulares, que los manden a corregir.
Otras palabras terminadas en –triz
De actor se deriva actriz y también actora. Empero, actriz ya ha adquirido categoría especial: Es la mujer que interpreta un papel en el teatro, en el cine o en la televisión. Actora se ha reservado a la mujer que demanda en juicio.
De cantor procede cantatriz, palabra que ha perdido actualidad y empleo, habiendo sido reemplazada por cantante, al extremo que así la define el DRAE: Cantatriz, Cantante, mujer que canta por profesión. Asimismo, puede emplearse cantora, término que se aplica especialmente a las que forman parte de un coro religioso o que suelen cantar en los templos.
Otros femeninos en –triz son: de emperador, emperatriz; de embajador, embajatriz (emplease más embajadora); de generador, generatriz; y otros muchos. 
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