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- Guillermo Cabrera Infante
Habanero y anticastrista

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.El mundo literario está de luto. Ha fallecido uno de sus mejores componentes: Guillermo Cabrera Infante. Fue el escritor cubano que mejor escribió sobre la capital cubana. Sin él, La Habana se ha quedado huérfana. Sus Tres tristes tigres han dejado de rugir. Su Infante difunto estará más difunto, y su Amanecer en el trópico ya no tendrá los mismos colores

Cabrera Infante en 1959, en un domingo de trabajo voluntario en Cuba.

 

Roberto Cazorla / EFE

Cabrera Infante falleció en el hospital Chelsea and Westminster, de Londres, por culpa de una septicemia tras haber sufrido una ruptura de cadera al caerse en su residencia de la capital británica, y donde vivía desde hacía 40 años. Junto a él estaba su esposa Mirian Gómez, y sus dos hijas nacidas de su primer matrimonio. Tenía dos nietos.

Desde que dejó su Cuba natal, se convirtió en uno de los detractores más reacios de Fidel Castro. Fue la voz más fuerte y más alta del exilio. Su muerte es un mazazo entre los intelectuales y activistas políticos de Miami. También el resto de América Latina lamenta profundamente su fallecimiento.

En Chile, el escritor Jorge Edwars expresó así su sentimiento por tan irreparable pérdida: "Yo le quería mucho y éramos muy amigos, me impresiona mucho su muerte, lo lamento, porque era un amigo de verdad. Era un gran escritor, muy original y contemporáneo, tenía algo del mundo literario de James Joyce o del mundo literario de algunos otros ingleses muy experimentales. Cuando escribí Persona non grata, en 1973, él me escribió una larga carta sobre ese libro y a partir de entonces nos vimos en Londres, luego en España, en muchos lados de este mundo. Además fue un hombre que sufrió el exilio cubano desde el comienzo, lamento muchísimo su perdida, lo siento mucho".



“LUNES DE REVOLUCIÓN”

Guillermo Cabrera Infante había nacido en Gibara, provincia de Oriente, Cuba, el 22 de abril de 1929. En 1941 se trasladó con su familia a La Habana y en 1947 se inició en la escritura, dejando los estudios de Medicina, aunque para sobrevivir tuvo que realizar diferentes trabajos. En 1950 ingresó en la Escuela de Periodismo de Cuba. Y cuatro años después, y con el pseudónimo de G. Caín, se inició en la crítica de cine en la revista semanal Carteles, convirtiéndose en su director hasta 1956. A continuación fue director del suplemento cultural cubano Lunes de Revolución, desde su fundación hasta su clausura en 1961.

Con la llegada al poder de Fidel Castro, Cabrera Infante se convirtió en Agregado Cultural de Cuba en Bruselas, desde 1962 hasta 1965. "Para mí fue como una especie de Siberia. Acepté porque no aguantaba estar en La Habana. No soportaba verme convertido en un apestado, un no persona. Mi discordancia con el nuevo Gobierno cubano y con Castro llegaron a un punto máximo en 1968, cuando concedí una entrevista a la revista argentina Primera Plana en la que criticaba el régimen cubano. Esto provocó una fuerte reacción en Cuba, que me llevó a abandonar mi cargo diplomático para pedir asilo político en Inglaterra. Fue cuando opté por la nacionalidad británica y fijé mi residencia en Londres", dijo.

Su obra Vista del amanecer en el trópico la escribió en 1960. En 1961 comenzó a escribir Tres tristes tigres, considerada su obra más polémica y emblemática, llegando a ser finalista del Premio Formentor, en 1965, y obtuvo el Premio Biblioteca Breve, en 1967.



UN GRAN CINÉFILO

También en 1960, bajo la dictadura de Fulgencio Batista, escribió Así en la paz como en la guerra, pero no se publicó en Cuba hasta dos años más tarde de haber triunfado la revolución.

Desde que decidió exiliarse en el Reino Unido, se convirtió en un proscrito para el régimen cubano. Sus libros siguen estando prohibidos en Cuba, aunque circulan clandestinamente.

En 1979 salió a la luz otra de sus obras más representativas, La Habana para un infante difunto, y a continuación Cuerpos divinos, ambos autobiográficos.

Estaba considerado uno de los escritores que más sabía de cine. Su pasión por el séptimo arte lo llevó a escribir el guión de Punto de fuga, que se rodó en California, Nevada y Nuevo México. Fue el primer escritor latinoamericano que irrumpió en Hollywood con esa condición de profesional.

Otros libros suyos son: Un oficio del siglo XX, “O”; Exorcismo de estilo y Arcadia todas las noches, entre otros. Desde 1954 vivía prácticamente de su trabajo como guionista y crítico cinematográfico para la prensa británica. A él se debe la adaptación de la novela Bajo el volcán, de Malcon Lawry, para la película dirigida por John Huston. A finales de 1990 trabajó en la realización del guión La ciudad perdida, en la que recrea la vida nocturna de La Habana antes de la llegada de Fidel Castro, en colaboración con Andy García, quien por fin la dirigió y protagonizó, y que está a punto de estrenar.



FUNDÓ LA CINEMATECA DE CUBA

Mea Cuba, Delito por bailar el chachachá, Mi música extrema, Ella cantaba boleros, Cine o sardina, Holy smoke, también forman parte de su obra, que como el resto han sido traducidos a varios idiomas.

En 1996, se celebró en La Casa de América de Madrid, una jornada dedicada a su obra, la que contó con su participación. Ofreció conferencias en medio mundo, y en las mejores universidades de los cinco continentes.

En 1951, y hasta 1956, fundó y dirigió la Cinemateca de Cuba. Entre los muchos premios, estaba en posesión del Premio Miguel de Cervantes de Literatura, 1997. Cabrera Infantes estaba casado con la actriz cubana Miriam Gómez.   
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Habanero y anticastrista


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