Mercado de farmacias sin ley
Roberto Pérez Solís
La falta de una ley de competencia en Nicaragua, no permite al Ministerio de Industria, Fomento y Comercio (Mific) impedir que algunas distribuidoras de medicamentos adquieran sus propias farmacias y, por consiguiente, se den el lujo de ofrecer más beneficios que el resto de establecimientos similares.
Varios dueños de farmacias han asegurado que la disminución y hasta la eliminación de las bonificaciones (fármacos que las farmacias reciben en calidad de obsequio por comprar cierto lote de medicamentos), se debe en buena parte a la compra de farmacias que han venido realizando algunas distribuidoras, más que por presión de los laboratorios de productos farmacéuticos.
Una de las distribuidoras mencionadas de poseer farmacias es la Distribuidora César Guerrero S.A. (Dicegsa). Sin embargo, su gerente administrativo Salvador Hidalgo dice que dichas aseveraciones no son ciertas.
El Mific, según sus autoridades, todavía no conoce acciones comerciales de este tipo, pero la ausencia de una ley haría que estos procedimientos fueran vistos como legales, aunque no éticos.
COMPETENCIA DAÑINA
“La ley te permitiría analizar y controlar fusiones, es decir, la tendencia monopolizadora. No tenemos una ley que nos permita intervenir cuando una empresa abuse de su posición de dominio y quiera boicotear a otros”, indicó Julio César Bendaña, director de Competencia y Transparencia de los Mercados.
El funcionario dijo que el único papel que jugaría ese Ministerio mientras no exista una ley de competencia, es persuadir a los distribuidores para que mantengan y también expandan las bonificaciones a todas las farmacias.
“La tendencia monopolizadora, anticompetitiva, en otros países de Centroamérica es penada por la ley. Tragarse el mercado por medios anticompetitivos es, a mi juicio y de este Ministerio, una conducta dañina para la competencia, para la economía y los consumidores, pero no la podemos prohibir porque no tenemos ley”, explicó Bendaña.
Jorge Arias, asesor de la Asociación Nacional de Proveedores Farmacéuticos (Andiprofa), quien dijo desconocer si algunos distribuidores de fármacos son propietarios de farmacias, expresó que la eliminación de las bonificaciones fue idea de los laboratorios porque ya no les resultaba provechoso seguir con ellas.
CREARÁN MONSTRUOS
Elena Castañeda, regente propietaria de la Farmacia La Guadalupana, aseguró que las acciones emprendidas por los distribuidores han provocado, desde hace algunas semanas, que las ventas de fármacos disminuyan.

|