LUNES 14 DE FEBRERO DEL 2005 / EDICION No. 23723 / ACTUALIZADA 02:30 am





EL HUMOR DE




Para Teresita Peter de Peña

Clementina Arróliga de Peter, sencilla, bondadosa, delicada. Perdonaba sonriendo y tenía todos los atributos exclusivos de los seres sensibles.

No conocía sus virtudes y confiando en la divina y grandiosa misericordia de Dios se fue a entregarle su alma blanca, pura, impecable como se entrega un lirio a los pies de un crucificado. Sin duda tuvo temor de que la fuerza del amor de los suyos quisiera detener su vuelo inmortal y silenciosamente cruzó el espacio deseosa de llegar al infinito para incorporarse con los bienaventurados a la cena celestial en esa noche de la eterna Navidad (era 22 de diciembre de 1993).

Nos dejó su recuerdo entre luces de bengala y tiernos villancicos que se han mezclado con esas gotas cristalinas que nublan los ojos y salen de lo más profundo del corazón adolorido.

En este ambiente emotivo y de sublime evocación, surge para ella un mensaje de paz, intenso, fervoroso, hasta el sacro lugar donde se encuentra gozando a plenitud de las incomparables delicias del Señor, mientras su adorable presencia se siente en el ambiente, como algo que en la vida no se puede olvidar.

Margarita Buitrago de Arróliga
.


---
 
 

Derechos Reservados 2002. La información contenida en este medio de comunicación, no puede ser reproducida ni publicada, parcial o totalmente, en ningún otro medio de comunicación privado o público, sin el consentimiento por escrito de LA PRENSA S.A
 

 

Para Teresita Peter de Peña

A Omar Antonio López Muñoz