Crimen de joven nica conmueve a ticos
 |
Su compañero costarricense le propinó tres balazos tras acalorada discusión |
 |
Autor de disparos fue capturado por la Policía horas después |
Josué Bravo
La nicaragüense Teresa Saavedra Espinoza, de 23 años, fue asesinada de tres disparos la mañana de ayer por su ex compañero sentimental, un costarricense de 28 años, en barrio Pinto de Montes de Oca, ubicado al este de San José.
Según reportes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), el crimen ocurrió a eso de las 6:00 de la mañana, cuando la nicaragüense fue abordada por su ex compañero sentimental, un costarricense de apellidos Sanabria Calvo, al momento de ingresar a la cuartería donde habitaba.
Luego de una discusión, el costarricense le propinó un disparo en una de sus piernas, otro en el abdomen y un tercero en la barbilla. La joven falleció de inmediato. El sospechoso se fugó del lugar con tranquilidad, como si no cometió delito alguno, mientras los dos hijos de la mujer lo observaban desde adentro de la cuartería.
Versiones no confirmadas indican que la discusión comenzó en el parque de la localidad, ubicado a pocos metros de la escena del crimen, porque Espinoza le dijo al costarricense que ya no quería seguir conviviendo con él, algo que lo enojó.
Lo cierto es que mientras intentaba ingresar a la vivienda, los vecinos escucharon con rapidez los tres disparos que el sospechoso realizó con una pistola calibre 38.
“Cuando escuché el primer disparo decidí llamar al (servicio de emergencias) 911 para que la atendieran, pero como la operadora pide mucha referencia, me dijeron que averiguara más por lo que llegaron hasta cuando estaba muerta”, dijo Jorge Ramírez, vecino de la nicaragüense.
Por su parte, la testigo Yessenia Vargas, recordó que mientras transitaba por la calle escuchó que la madre de la víctima gritaba pidiendo ayuda, “pero ya el daño estaba hecho”.
Este crimen conmovió a los habitantes de la localidad. Tal fue el caso de doña Vilma Mejía, quien dijo que en 60 años que tiene de residir en barrio Pinto, jamás había observado un crimen de tal magnitud.
Aunque se sospecha que este crimen tiene orígenes pasionales, la Policía informó que en sus archivos no hay registros de violencia doméstica entre esta pareja.
Con la misma tranquilidad que los vecinos vieron huir al supuesto homicida, éste llegó a Pacayas de Alvarado, en la ciudad de Cartago, para ocultarse en casa de familiares. Sin embargo, una llamada anónima alertó a la Policía sobre la llegada del sujeto y se ejecutó la captura a eso de las 9:30 de la mañana.

|