A 16 años
A Lucía López:
A tus dieciséis años de tu encuentro con el Señor siempre te tenemos presente en nuestras mentes y en nuestros corazones, recordando tus consejos, caricias, tus mimos y lo feliz que crecimos al lado tuyo, como madre y como abuelita, nos enseñaste a amar a nuestro prójimo, a querernos entre hermanos y familia y lo seguiremos haciendo hasta el último día de nuestras vidas.
Nosotros siempre sentimos tu presencia en el hogar en que tú nos criaste, tu dijiste al final de tu partida que quedábamos solos, pero no es así bella dama de canas doradas, tenemos el amparo de nuestro Señor Jesucristo y de tu Virgencita la Purísima Concepción de El Viejo y ante tus oraciones del Rey Supremo, amén, amén y amén...
Recuerdo amoroso de tus hijos, nietos y sobrinos.

|