Alto prelado: la salud del Papa “ya no preocupa”
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Probable salida del hospital el sábado |
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Juan Pablo II, leyendo su breve mensaje del domingo pasado.
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Bogotá y el Vaticano/AFP, EFE
La recuperación del Papa Juan Pablo II es normal y las grandes preocupaciones por su salud han terminado, dijo este martes el cardenal colombiano Darío Castrillón, prefecto de la Congregación para el Clero.
En declaraciones desde Roma a la privada radio Caracol en Bogotá, monseñor Castrillón señaló que “gracias a Dios en lo que es el estado general de la salud del Santo Padre, las grandes preocupaciones han terminado, porque la recuperación es normal”.
“El Santo Padre ha celebrado la santa misa todos los días, ha atendido asuntos que le son propios, y todo el mundo católico y no católico le ha rodeado”, añadió el Cardenal, quien dejó en claro que “el Santo Padre está siguiendo todo el acontecer mundial”.
Sobre la declaración del Cardenal Secretario de Estado del Vaticano, monseñor Ángelo Sodano, quien señaló que se debe “dejar a la conciencia del Papa” la posibilidad de que renuncie, Castrillón indicó que no hay necesidad de hablar de eso.
“No tengo absolutamente nada que decir” al respecto. “El derecho común de la Iglesia por cualquier razón de tipo individual, deja siempre al vicario de Cristo la libertad, es él el único que decide, el que toma iniciativas al respecto”, indicó el Cardenal colombiano.
“No es el caso, no hay necesidad en absoluto de hablar de eso, porque el Santo Padre tiene en sus manos el timón de la Iglesia. Está siguiendo todos los grandes problemas”, indicó, dando como ejemplo que se reúne dos veces por semana con los prefectos de las congregaciones.
“Sigue la marcha normal la vida de la Iglesia. Lo que tenemos que hacer es pedir como siempre por el Santo Padre”, agregó.
“Para mí el tema sobra en absoluto. El Santo Padre tiene toda la capacidad mental. Yo ni siquiera lo pongo en duda”, enfatizó.
Juan Pablo II, de 84 años, cumplió ayer una semana de hospitalización en el Policlínico Gemelli, de Roma, a la espera de que sea dado de alta en los próximos días, posiblemente el sábado, y ajeno a la polémica desatada sobre una eventual renuncia al papado por motivos de salud.
El Pontífice, según informaron fuentes vaticanas, pasó la noche tranquilo y por la mañana, como es habitual desde que ingresó en el Gemelli, la noche del uno de febrero, concelebró misa en la habitación que ocupa en la décima planta del centro sanitario romano, al que considera su “tercera casa”.
Tras el parte médico de ayer —en el que se informó que el anciano Pontífice continúa su mejoría, ya no tiene fiebre, se alimenta regularmente y pasa horas sentado en un sillón—, el Vaticano no tiene previsto hacer público otro boletín hasta el próximo jueves, 10 de febrero, lo que demuestra —según fuentes vaticanas— que todo evoluciona satisfactoriamente.
A pesar de ello, los médicos le han aconsejado por “prudencia”, para evitar recaídas, que permanezca en el Gemelli unos días más.
De momento se desconoce cuándo será dado de alta, aunque no se descarta que sea el sábado y pueda ya pasar el fin de semana en el Vaticano.

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