Papa seguiráen el hospital
Agencias
CIUDAD DEL VATICANO.- El Papa Juan Pablo II, de 84 años, “deberá permanecer varios días” en el hospital, pero el Vaticano quiso transmitir tranquilidad acerca de su salud y aseguró que se recupera bien de los problemas respiratorios agudos que motivaron una hospitalización urgente la noche del martes.
“El Papa se recupera bien. Espero que esté repuesto en unos días”, anunció la noche del miércoles el Cardenal, secretario de Estado Angelo Sodano.
Juan Pablo II permanecerá hospitalizado “varios días” por las complicaciones de una gripe, había anunciado antes el portavoz del Vaticano, Joaquín Navarro Valls, quien intentó, durante toda la jornada, tranquilizar a los católicos de todo el mundo.
“Los parámetros cardio-respiratorios y metabólicos están en el límite de lo normal. Por lo tanto podemos confirmar el diagnóstico de una laringotraqueitis aguda con episodios laringoespamódicos, como se anunció ayer (martes)”, afirmó en el primer parte oficial el portavoz del Papa.
“La situación es tranquila, no hay razón de alarma”, agregó Navarro Valls al salir del hospital policlínico Gemelli, donde se encuentra internado el pontífice. Navarro Valls desmintió que el Papa haya sido sometido a una traqueotomía para ayudarlo a respirar y que haya perdido el conocimiento.
El Papa “se recupera y nos sentimos optimistas en relación a su salud”, declaró por su parte el Ministro italiano de Salud, el doctor Girolamo Sirchia, a la salida del hospital romano.
“El informe sobre la salud del Papa corresponde exactamente a las condiciones de salud del Santo Padre. El pontífice se está recuperando y tanto sus médicos como nosotros nos sentimos optimistas”, declaró.
La noticia sobre la repentina hospitalización del pontífice, fuertemente debilitado por la enfermedad de Parkinson, suscitó fuerte preocupación en todo el mundo, en particular en América Latina e inclusive en Cuba, donde se han organizado grupos de oración en algunas iglesias para pedir por la salud de Juan Pablo II.
Numerosos líderes y personalidades de todo el mundo han enviado mensajes de pronta recuperación.
¿VACÍO DE PODER?
Con la hospitalización de Juan Pablo II, una serie de colaboradores asumieron la gestión de la Iglesia, entre ellos el Secretario de Estado, el cardenal Angelo Sodano —el “número dos” del Vaticano— y su secretario privado, monseñor Stanislaw Dziwisz, un polaco.
Si bien en Italia algunos medios de comunicación han denunciado una suerte de “vacío de poder”, es evidente que las dos figuras aseguran la gestión diaria del Estado más pequeño del mundo.
El llamado “número dos” del Vaticano, el cardenal Sodano, de 77 años, quien fue hace varios años nuncio apostólico en Chile, es el encargado desde 1990 de todo lo relacionado con los demás Estados.
Al servicio de la diplomacia de la Santa Sede desde 1959, bajo el pontificado de Juan XXIII, fue en 1988 Ministro de Relaciones Exteriores de la Santa Sede antes de pasar a ser la mano derecha del primer Papa polaco de la historia.
Sodano ha acompañado a Juan Pablo II en todos sus viajes más recientes y lo suele reemplazar durante las largas ceremonias, cuando el Papa se ve muy agotado, o cuando es necesario hacer un anuncio importante.
Otro papel, menos vistoso, cumple el secretario particular del Papa, monseñor Dziwisz, quien acompaña desde 1966 a Karol Wojtyla, con el que mantiene una relación muy íntima, de camaradería.
“Los historiadores de la Iglesia contemporánea no conocen secretarios que hayan tenido un peso tan desmesurado”, escribió recientemente Sandro Magister, vaticanista de la revista italiana Espresso, al analizar las varias tendencias existentes en la Curia Romana.
Monseñor Dziwisz, de 66 años, quien asiste día y noche al Papa en el hospital Gemelli, no suele hablar con la prensa.
Se sabe que el religioso maneja la agenda del pontífice, acompaña en todos sus quehaceres al jefe de la Iglesia Católica y cuenta con la ayuda de dos religiosas polacas además de otro secretario, el polaco Mieczyslaw Mokrzycki, de 38 años, con el que divide las tareas de asistencia al Santo Padre, quien se moviliza en una silla de ruedas y debe ser sometido a numerosas terapias médicas.
LA SUCESIÓN
Después de 26 años en el pontificado, Juan Pablo II ha sobrevivido a muchos de los hombres antes considerados sus posibles sucesores.
Si falleciera, no habría ningún favorito a la vista, lo cual hace que la cuestión de la sucesión papal sea tan imprevisible como cualquiera de la historia reciente.
Todo ello significa que los cardenales podrían dar una sorpresa tan grande al elegir al nuevo Papa como cuando escogieron en 1978 a Juan Pablo II, que entonces era un cardenal polaco. Es el primer pontífice no italiano en 455 años y el primero de Polonia.
Los cardenales que entren al cónclave tomarán en cuenta una serie de factores, incluyendo la edad, nacionalidad y posibles programas de trabajo.
Podrían buscar un Papa con un pontificado más breve, llamado de transición, después de un papado tan largo, el tercero más extenso en la historia de la Iglesia. O podrían desear una “figura pastoral”, un líder espiritual que agrade a las multitudes y se sienta cómodo entre ellas.
El colegio tendrá que escoger entre un conservador a ultranza similar a Juan Pablo II o alguien abierto al cambio.
El próximo cónclave “prácticamente será el más abierto en la historia de la Iglesia”', dijo John Allen, que ha analizado la carrera por la sucesión en el libro “Cónclave: la política, personalidades y procesos de la próxima sucesión papal”.
EL COLEGIO
El Colegio de los cardenales llamados a designar al sucesor de Juan Pablo II tiene 119 miembros en lugar de 120, ya que un cardenal polaco, Henryk Gulbinowicz, reconoció haber modificado su edad de nacimiento y tener 81 años, señalaron a la AFP fuentes del Vaticano. El Vaticano no había tomado en cuenta esta modificación el miércoles y aún hablaba de 120 cardenales electores de menos de 80 años: 59 europeos, 14 de Estados Unidos y Canadá, 22 latinoamericanos, 12 africanos, 11 asiáticos y 2 de Oceanía.

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