Hablemos del idioma
Triunfo pírrico
Inés Izquierdo Miller
Hoy temprano en la mañana anduvo por acá Manuel Esquivel, el reportero gráfico de LA PRENSA, para pedirnos que habláramos del término pírrico, pues lo ha escuchado varias veces mal empleado porque algunas personas lo consideran sinónimo de pobre y se puede escuchar diciendo que “hubo una defensa pírrica”.
En realidad esta palabra hay que analizarla etimológicamente para comprenderla en su verdadera acepción que no es la usada.
Este adjetivo tiene una historia detrás de su origen, ya que pírrico o pírrica —porque admite ambos géneros— según el Diccionario de la Real Academia Española, alude a un triunfo o una victoria obtenidos con más daño del vencedor que del vencido, por ende se aplica a algo conseguido con mucho trabajo o por un margen muy pequeño. Triunfo pírrico del Partido Conservador.
Y la otra acepción que aparece es: de poco valor o insuficiente, especialmente en proporción al esfuerzo realizado.
Recibieron una cantidad pírrica por su trabajo. También el DRAE menciona una danza practicada en la Grecia antigua, en la cual se imitaba un combate.
Estas definiciones nos remontan a la figura del general Pirro (318 a.C. - 272 a.C) quien fue uno de los militares más conocidos del siglo III a.C.
Su aprendizaje lo llevó a cabo con el rey macedonio Demetrio I Poliorcetes, participando en la batalla de Ipsos.
Desde el 295 a.C. el Reino de Epiro estaba bajo el gobierno de Pirro, quien en el 286 a.C. invadió Macedonia y allí estuvo siete meses hasta que lograron echarlo, entonces se fue a Italia y estuvo unos cinco años bien tranquilo hasta que los Tarentinos le pidieron ayuda y el general guerrero acudió con unos 25,000 soldados y sus 20 elefantes.
Su afán era derrotar a Roma y después a Cartago (las dos grandes potencias del momento) y hacer un gran Imperio.
Fue en el 279 a.C. que avanzó hacia Roma por segunda vez. Se encontró a los romanos en Ausculum y les volvió a ganar. Pero la victoria había sido muy costosa.
Pirro perdió multitud de buenos soldados y cuando alguien lo felicitó por la victoria éste dijo: “Otra victoria como ésta y volveré a Epiro sin un solo hombre”, de aquí viene la frase “victoria pírrica”, pues las tropas quedaron diezmadas.
Según la información que encontré algunos historiadores cuentan que Pirro, aquel general famoso que fue rey de Epiro y vencedor en dos ocasiones contra el ejército de Roma, una hazaña que no todos pudieron lograr en aquellos tiempos, murió tres años más tarde en las calles de una ciudad griega cuando una mujer le lanzó a la cabeza una teja.
Ironías de la vida, para un hombre que fue guerrero infatigable y vencedor de múltiples batallas de mucho riesgo, como irónica puede ser una contienda pírrica donde se pierda más de lo que uno llega a ganar, tal vez aquí viene muy bien ese refrán que dice: “A veces perdiendo se gana”.

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