Controversia por llamadas en internet
Anne Pérez Rivera
Ampliar infografía Pedro Gutiérrez es uno de los más de cincuenta mil nicaragüenses que realizan llamadas internacionales a familiares y amigos en un telecentro o cybercafé. No le interesa conocer cómo funciona la tecnología de VoIP, o transmisión de voz convertida en paquetes digitales que viajan por Internet, llega a su destino y luego se convierte en voz.
Tampoco está interesado en conocer si es legal o no, lo que quiere es comunicarse con su mamá, quien tiene treinta años de vivir en California, por sólo 1.50 córdobas el minuto.
En Nicaragua hay más de 700 telecentros. En Managua se encuentra la mitad de ellos, según estimaciones de la Asociación de Telecentros de Nicaragua.
El presidente de esta asociación, René Romero, afirma que las llamadas por Internet dan estabilidad a esos negocios, porque “el sesenta por ciento de los ingresos de un telecentro corresponde a las entradas monetarias por llamadas internacionales”.
ATRAEN REMESAS
Las llamadas internacionales han sido un puente para reencontrar familias y una forma de captar mayores ingresos a través de las remesas familiares del exterior.
“Las personas que vienen a llamar en los cybercafés, que en su mayoría son pobres, primero saludan a sus familiares, luego les cuentan algún problema que tienen y les piden dinero”, cuenta Fulton Mena, propietario de su negocio llamado Cybersitio.
Además, debe considerarse que los cybercafés, en su gran mayoría, son “micro empresas”, como sus mismos dueños las definen. Usualmente son administradas por tres o cuatro personas de una misma familia, cuyos ingresos pueden superar los mil córdobas diarios.
Los operadores de las llamadas por Internet se encuentran en Estados Unidos, por eso la tecnología de este rubro funciona como si la llamada se hiciera desde algún estado de Estados Unidos, es decir, que es un servicio que se ofrece fuera de Nicaragua. Por esa razón, afirma Romero, “el servicio de llamadas internacionales a través de VoIP se encuentra en el limbo, no es legal ni ilegal”.
Internet es un servicio no regulado, según el artículo 13 de la Ley General de Telecomunicaciones y Servicios Postales, porque se puede prestar en competencia abierta y no requiere de asignación de frecuencias. La VoIP, según William Marcia Morales, director del área de Políticas y Regulación de Telcor, es un valor agregado de la Internet, por lo que no requiere de regulación.
La Empresa Nicaragüense de Telecomunicaciones (Enitel) no tiene exclusividad de la voz sobre Internet. Esta empresa sólo tiene exclusividad del servicio de telefonía básica, según dijo Marcia Morales. Sin embargo, el artículo 48 de la Ley 200 establece que “los servicios de valor agregado no incluyen la transmisión de voz digitalizada”.
En la telefonía básica también se incluye la posibilidad de transportar la información o voz a través de la tecnología Internet Protocol (IP), la “que es sólo un medio para realizar llamadas de larga distancia, es decir, que la VoIP es un vehículo de la telefonía básica”, explica el ingeniero Víctor García Talavera, subgerente de regulación e interconexión de Enitel.
Sin embargo, la segunda cláusula en el contrato de Concesión a Enitel explica que el servicio de telefonía básica comprende servicios de telecomunicaciones, nacional e internacional, objetos de explotación comercial, ofrecidos a sus clientes a través de terminales que no sean de uso público.
LIBERALIZACIÓN
“Nosotros estamos interesados en que las telecomunicaciones sean liberadas en el menor tiempo posible, de manera que los microempresarios de los Cybers podamos tener una cierta regulación, y podamos brindar un mejor servicio”, afirma René Romero, presidente de la Asociación de Telecentros de Nicaragua.
ESTUDIAN VOIP
Telcor estudia la tecnología de Voz sobre Internet (VoIP), para posteriormente presentar propuestas a lo interno de la institución sobre instrumentos que permitan identificar cómo se puede manejar esa tecnología, informó Jaime Sánchez, de la dirección de Política y Regulación de Telcor.

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