Panamá pasa polémica nueva reforma fiscal
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Empresarios y otros sectores opuestos |
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Sectores empresariales, sindicales y otros han salido a protestar en Panamá contra la reforma fiscal que promueve el Gobierno de Martín Torrijos.
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Panamá/afp, ACAN-EFE
La Asamblea Nacional de Panamá aprobó este lunes en tercero y último debate una reforma fiscal que busca reducir la evasión fiscal y aumentar en 350 millones de dólares las recaudaciones, a pesar del rechazo de la empresa privada.
La reforma anunciada por el presidente Martín Torrijos como un mecanismo para acabar con “las inequidades” del sistema fiscal panameño, irá acompañada de un plan de reducción de los gastos del Gobierno y de unos 40,000 puestos de funcionarios en los próximos cinco años.
El Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep) pidió en los últimos tres días, sin éxito, que la ley que introducirá la reforma fuera devuelta al primero de los tres debates.
El Ministro de Economía y Finanzas, Ricaurte Vásquez, dijo que con la reforma “el Gobierno podrá llevar a cabo sus programas y proyectos para los más necesitados”.
La Asamblea Nacional había aprobado en segundo debate la reforma fiscal propuesta por el Gobierno del presidente Martín Torrijos, al filo de la medianoche del domingo, informaron ayer fuentes parlamentarias.
La votación del segundo debate se produjo el domingo cerca de la medianoche, con el apoyo de la mayoría formada por 42 diputados del gobernante Partido Revolucionario Democrático (PRD), en una Asamblea de 78 escaños.
Los 17 diputados del opositor Partido Arnulfista abandonaron la sesión cuando estaba por votarse el proyecto, de 79 artículos.
El Parlamento panameño celebró sesiones extraordinarias para discutir esta reforma, las que terminarán el 4 de febrero.
El Gobierno modificó por primera vez el proyecto, a mediados de enero, ante exigencias de empresarios, trabajadores y políticos, que mantienen su rechazo a algunas medidas.
EMPRESARIOS INCONFORMES
Los empresarios rechazan, en particular, el Impuesto de Renta Mínima Alternativa (IRMA), que propone una tasa del 1.4 por ciento sobre los ingresos antes de gastos y costos, y que originalmente era del dos por ciento.
Asimismo, se establece el 1.4 por ciento para las personas naturales que ejercen el comercio; se sacan de la base de cálculo los impuestos especiales, consumo de gasolina y licores, y se gravan con uno por ciento las donaciones a partir de 50,000 dólares.
En el segundo debate se introdujeron algunos cambios en el texto relativo al IRMA.
También se bajó de 350 a 300 dólares la anualidad obligatoria de las sociedades anónimas, aunque se mantiene en 250 dólares el pago por inscripción.
El Gobierno pretende obtener entre 250 y 350 millones de dólares en 2006 producto de la reforma, con la que busca reducir el déficit fiscal del cinco por ciento del Producto Interior Bruto (PIB), unos 700 millones de dólares, al uno por ciento al final de su mandato (2004-2009).
TEMEN POR INVERSIÓN Y CONSUMIDORES
El presidente del Conep, Guillermo Villarreal, aclaró que los empresarios se oponen a la aplicación de este impuesto del 1.4 por ciento a los ingresos brutos de las empresas, conocido como Impuesto Alternativo Mínimo de la Renta, porque afectará la constitución de empresas, ahuyentará la inversión extranjera y se producirá un “efecto de cascada” que afectará a los consumidores.
La Federación de Cámaras de Comercio (Fedecamaras) realizó este lunes piquetes en las principales provincias del país, los que, aseguró, continuarán toda la semana.
El presidente de la Cámara de Comercio, Raúl Del Valle, dijo que los empresarios reconocen que “hay un problema fiscal en Panamá” pero advirtió que “la manera tan rápida como se manejó la reforma fiscal fue inapropiada”.

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