Poesía nicaragüense
Dos epitafios
Jorge Eduardo Arellano*
C.M.R. Aquí yace un palafrenero del Poder, un cultivador de la Ruindad.
Tenía todo el Mar a su alcance. Y apenas naufragaba en la Nada.
El Mundo se le arrodilló a sus pies, pero él prefirió congraciarse con el Maligno.
Muchos le amaron y veneraron. Y a todos les prodigó amargura y odio.
Aquí yace menos putrefacto de lo que fue en vida.
GENIO MEXICANO Augusto Paz: Perfecto As, Ebrio de Luz Descansa en Pus
* (Granada, ). Ha publicado La estrella solitaria (1969), Patria y liberación (1967), La entrega de los dones(1983). Obtuvo el Premio Nacional Rubén Darío (2003) con el poemario La camisa férrea de mil puntas cruentas, entre otros. 
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