Poesía costarricense
Paisaje
María Montero*
Mientras camino por la ciudad yo tampoco llevo zapatos y voy con la esperanza de no ser la voz de nadie.
No quiero escuchar ni ver ni ser el perfume que imprime las calles de una nostalgia tan difícil.
Mi lengua arrastra el filo de otra latitud, el sabor de una cicatriz, y sabe que su gracia sólo habita en la intimidad de un dolor más grande.
Mientras camino por la ciudad sé que no soy nada y sólo lanzo mis palabras como quien lanza una botella al otro lado del muro.
* (Francia/Costa Rica, 1970) Es periodista. Publicó los poemarios El juego conquistado (1985) y La mano suicida (2000). 
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