Magazine
Rosa María Vivas Moncada
Desde la publicación de la primera edición de la revista Magazine que lanzó LA PRENSA al público lector en el año 2004, fue imposible para mí, y sin duda alguna para otros lectores, no sentirme identificada con las temáticas abordadas en la misma.
En primer lugar, cumple a cabalidad con los objetivos que debe alcanzar un medio de comunicación, en este caso, escrito. La misión no debe limitarse sólo al entretenimiento que generalmente suele ser fugaz, sino a la educación de los lectores sobre diversos sucesos que pueden ser de índole histórica, socioeconómica, política, cultural o religiosa. La formación de juicios y de actitudes hacia algo o alguien en particular, está íntimamente asociada a los medios de comunicación conformado por un equipo de profesionales que ejercen una gran influencia social con el ejercicio de sus funciones periodísticas.
En Nicaragua existe una prueba irrefutable de que la estrella de un personaje —consideremos personajes muy populares, como los políticos, que lo son no precisamente por su carisma— puede seguir resplandeciendo en el firmamento cuando sus acciones sensatas y justas no pasan desapercibidas por los periodistas que nos informan detalladamente de cada uno de los movimientos de los “padres” de la Patria, o bien, sucumbir como meteorito en llamas en la escena política por su reprochable proceder.
Evoquemos las ediciones que circularon en julio del 2004 en la revista Magazine, en las cuales los autores de excelentes artículos describían detalladamente los acontecimientos que estremecieron a toda la nación, en las décadas de los setenta y ochenta. Los cronistas evidenciaban la fidelidad a un orden cronológico de los hechos acontecidos; con los testimonios de los protagonistas de las dos partes involucradas que por tener ideologías opuestas defienden vehementemente su bando con argumentos que, si analizamos objetivamente y sin romanticismos, suelen tener validez y hasta en cierto punto invita al lector a comprender los giros inesperados de aquellos años conflictivos.
Nuestra historia no ha sido absolutamente gris ni totalmente transparente, pero la verdad es que el conocimiento nos permite llegar a conclusiones y reflexionar las causas y consecuencias de las acciones pasadas. Con Magazine en mis manos y leyendo su contenido puedo apreciar cuál es la misión de sus creadores, pues se distingue el evidente esfuerzo en la creación de cada edición al emplear un lenguaje profesional e ilustrarla con imágenes que suelen ser más elocuentes que el mismo relato en cuestión.
Hago énfasis de que en cada artículo que compone a Magazine está implícita la idiosincrasia de su autor, la cual está compartiendo con nosotros, los lectores. Tenemos una cultura tan compleja y deseosa de ser descubierta que si proyectos de LA PRENSA como Magazine siguen proyectándose con un perfil de “así fue, así es y así será Nicaragua” lograrán posicionarse como una colección maestra de atinada consultoría para nuestra generación y las venideras.
Psicóloga infieri

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