VIERNES 28 DE ENERO DEL 2005 / EDICION No. 23706 / ACTUALIZADA 1:26 am





EL HUMOR DE





Ejército desmiente “traición”

Foto  
. Asegura que todos los misiles están contados y bajo estrictas medidas de seguridad
. Defensa dice que el misil encontrado recientemente no pertenece al inventario del Ejército

EL JEFE DEL EJÉRCITO ENTRANTE, Omar Hallesleven, acompañado del saliente, Javier Carrión.

 

Noelia Sánchez Ricarte y Luis Felipe Palacios

“Informaciones sin fundamento”. Así calificó el Jefe del Ejército de Nicaragua, general Javier Carrión, la publicación del “Washington Times”, periódico estadounidense, que recoge declaraciones de funcionarios del Gobierno de Estados Unidos a los que no identifica, en las que se expresa el temor de que elementos del Ejército estén comerciando con Sam-7 no contabilizados oficialmente.

“No conozco ese artículo, son informaciones sin fundamento, pues nosotros tenemos nuestros inventarios. Antes del 11 de septiembre se los suministramos a Estados Unidos por seguridad de ese país, y tenemos una comisión institucional y nuestros inventarios, número por número, están en la OEA, organismos de integración centroamericana y Naciones Unidas”.



CONFIANZA

En parte del discurso de Carrión brindado en Rivas en ocasión de su despedida como Jefe del Ejército, al referirse al tema de los misiles dijo que la decisión de destrucción de 1,000 misiles, fue para apoyar al presidente Bolaños.

Además, indicó que esta destrucción fue “para dar confianza y seguridad a nuestros vecinos y a Estados Unidos, de que esos misiles están bien guardados y además tenemos la idea de trabajar en esa dirección; pero eso no ha debilitado a la institución militar, sino que le ha dado más prestigio no sólo en lo nacional sino en el liderazgo regional centroamericano, como es en el marco del desarme y del balance racional de fuerzas”.

Destacó que esta labor la realizan en el marco “del sentido de nación, de consenso y de responsabilidad estatal”.



DEFENSA: NO ES ASÍ

El Gobierno de Nicaragua, a través de su ministro de Defensa, José Adán Guerra, rechazó ayer los serios señalamientos aparecidos en “The Washington Times”, a los que el titular de Defensa no les dio ninguna credibilidad.

Guerra aseguró que los misiles Sam-7, de origen soviético, se encuentran resguardados “bajo estrictas medidas de seguridad”, y lo mismo ha sido constatado in situ en tres ocasiones por especialistas de diferentes agencias del Gobierno de EE.UU.: el Departamento de Defensa, el Departamento de Estado y el Comando Sur de esa potencia, “como medida de fomento de la confianza y la transparencia entre ambos gobiernos”.

Añadió que los números de registro y año de fabricación de cada cohete antiaéreo bajo el control del Estado de Nicaragua, han sido notificados en informes oficiales a la Organización de Estados Americanos (OEA) y a la Secretaría General del Sistema de Integración Centroamericana (SICA).

Observó además, que en el caso del misil encontrado recientemente en Managua, proveniente del norte del país, el Ministerio y el Ejército de Nicaragua han constatado que no pertenece a los inventarios del Estado de Nicaragua, ni por su numeración, año de fabricación, ni por el pésimo estado técnico en que se encontraba.

Añadió que en la actualidad las autoridades nicaragüenses mantienen de manera permanente operativos de inteligencia enfocados en la búsqueda de armamento ilegal, realizando con éxito varias incautaciones, entre ellas, la del reciente misil.

Asimismo, Guerra afirmó que el Gobierno continuará avanzando en el control estricto de armas de guerra.



NINGÚN OPERATIVO

El jefe de Relaciones Públicas de la Policía Nacional, comisionado Alonso Sevilla, negó que Estados Unidos haya participado en un reciente operativo en el cual detectaron la existencia de un misil Sam-7, en un taller de refrigeración de Managua.

El funcionario indicó que una vez que esa institución verificó la existencia del cohete antiaéreo, solicitó una orden judicial para el allanamiento del taller El Pingüino, ubicado a unas cuadras del edificio Plaza El Sol, sede de la Policía Nacional.

El misil se encontraba en un taller de refrigeración, propiedad de Oscar Rivera Lacayo, uno de los acusados. Posteriormente se detuvo a Jorge Iván Pineda Gurdián, vinculado al caso.

La presión del gobierno de Estados Unidos sobre los misiles antiaéreos Sam-7, se ha agudizado a raíz de los atentados terroristas contra las Torres Gemelas de Nueva York, el 11 de septiembre del 2001.



CONFIANZA PLENA

“Yo, como Ministro de Defensa, confío en el Ejército de Nicaragua y en cada uno de sus miembros”, aseguró ayer el Ministro de Defensa de Nicaragua, José Adán Guerra, luego de que versiones periodísticas —desmentidas— acusaran a oficiales de comerciar con misiles.
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