León campeón
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Con fiereza, determinación y espíritu indomable |
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Los peloteros del León celebraron el primer título de este equipo en la Liga Profesional, venciendo ampliamente a un favorito Chinandega que anoche decepcionó a sus aficionados, al caer aplastado 12-0 en el duelo cumbre de la Final.
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Edgard Tijerino M.
Un insospechado y catastrófico final para el favorito Chinandega. ¡Qué buena historia para un experto en tragedias como Sófocles!
Pero, miremos hacia el otro lado, ahí, donde la excitación es incontrolable. León se coronó anoche triunfando con una ferocidad impresionante 12 por 0. Eso es exactamente lo que hacen los huracanes. Arrasan sin pedir permiso.
Pregunta idiota: ¿Hay algo que se pueda discutir alrededor de esta ruidosa victoria de los rugidores? Por favor, seamos serios. Anoche en Chinandega, ellos no dejaron piedra sobre piedra.
Y es que los leones ejercieron una presión tan intensa, que los hombres del manager panameño Roberto Kelly, desesperados por su impotencia, quedaron rápidamente sepultados con sus ilusiones destrozadas, víctimas de seis errores.
Así que, como dirían en Boston, la maldición continúa.
Desde 1974, Chinandega no gana un título. Y lo lograron precisamente con Noel Areas al timón, el manager que anoche estaba en la acera de enfrente, ganando como casi siempre.
INICIO ENGAÑOSO
Después de dos innings, parecía que veríamos un consistente duelo de pitcheo entre el cubano Julio Villalón por los leones y Olman Rostrán por Chinandega, pero una agujereada defensa de los naranjeros terminó con esa expectativa.
El error de Luis Iglesias en el segundo episodio no tuvo incidencia, pero los cometidos por Jimmy González y Adolfo Matamoros en el tercero, abrieron las puertas de la jaula a las fieras. Juan Vicente López, con su zarpazo impulsador de dos carreras, redondeó una ofensiva de tres que comenzó a desvanecer el entusiasmo en las tribunas.
¡Diablos! ¿Cómo se le fue a Jimmy entre las piernas, esa pelota sencilla que bateó Ronald Garth, y cómo pudo Adolfo Matamoros perder la bola que le envió Juan Oviedo buscando un doble play salvador?
En lugar de un inning sin carreras, Chinandega perdía 3-0.
Y en el cuarto, otros dos errores graves. El de Aníbal Vega en el jardín derecho sobre el batazo de Eduardo Romero, y el del panameño Lenín Picota, tirando mal a tercera. León, que no perdona, anotó dos veces aumentando la ventaja 5-0.
RUMBO A LA PALIZA
Agreguen el error de Luis Iglesias tirando en el quinto episodio, con León consiguiendo otras tres carreras para establecer una diferencia dramática de 8 por 0. En ese momento, la multitud se sintió viajando hacia el centro de la tierra vertiginosamente.
Los leones no estaban satisfechos y continuaron su arremetida haciendo estragos. Un séptimo inning de cuatro carreras, movió la pizarra hacia cifras alarmantes 12 por 0.
Una paliza brutal, por encima de la más desbordada imaginación. Cada uno de los peloteros y aficionados chinandeganos, se sintió atropellado por un tren.
El mejor equipo del campeonato, por su personal, por su armamento, por su marcha triunfal en la campaña regular, el considerado como claro favorito en vista de su poder, profundidad de pitcheo y efectividad de su bullpen, fue destruido anoche, mientras Villalón, inmenso después de siete ceros, entregó el látigo a Aristides Sevilla.
Chinandega parecía un equipo fantasma, una pandilla de sonámbulos, un grupo de almas en pena, frustradas por no haber podido conseguir el título que los absolvía de “los pecados” cometidos a lo largo de 30 años.
Vicente Padilla fue un testigo mudo y asombrado del estrepitoso derrumbe. Vio salir a Rostrán y desfilar por la colina de las torturas a Lenín Picota, Francisco Rayo, Óscar Pantoja y Wilder Rayo. A todos ellos, los leones les arrancaron sus brazos.
Hay derrotas que duelen y apestan. Ésta fue una de ellas por el mal beisbol que ofreció Chinandega.
En cambio en León, no había fin para tanto ruido, ni suficiente espacio para tantas agallas.

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