Niñez sufre más abusos sexuales
Roberto Pérez Solís
Autoridades del Ministerio de la Familia (Mifamilia) sonaron la campana de alarma ante el incremento de casos de violación contra niños, niñas y adolescentes nicaragüenses.
Un informe de esa institución indica que el año pasado se registró la ‘triste’ cifra de 141 casos de violaciones en contra de menores de edad. Esta cantidad significó un incrementó del 58 por ciento en comparación al año 2003, cuando se contabilizaron 59 casos.
“Como Ministerio vemos esta situación bastante alarmante porque es un incremento considerable, es necesario que los padres de familia tengan un mejor cuido de sus hijos”, aseguró Luis Pineda, director de Relaciones Públicas.
Y es que según el funcionario, los principales autores de este delito son familiares cercanos de los niños: padrastros y tíos. También son cometidos por amigos cercanos de la familia.
Pineda mencionó que los casos de violaciones son denunciados en su mayoría por vecinos y algún familiar de la víctima. Los profesores —al observar un comportamiento huraño de los niños y adolescentes— han ayudado a descubrir el calvario que viven.
“Todos estos 141 casos de violaciones son comprobados. Cuando denuncian un caso lo reportamos a la Comisaría de la Mujer de la Policía Nacional y ellos solicitan apoyo del Instituto de Medicina Legal quienes emitan un dictamen luego de una serie de exámenes. En caso de ser positivo, la Policía hace su parte ”, dijo Pineda.
TAMBIÉN MALTRATOS
Pero si los niños no son víctimas de violaciones, según Mifamilia, están expuestos a sufrir maltrato físico de parte de sus progenitores.
El año pasado ocurrieron 2,486 casos de agresiones físicas y psicológicas. En el 2003 la cifra fue 2017 casos, es decir, que en 2004 hubo un incremento de 23 por ciento.
Castigar a los niños con sillas de madera o metal, cables de aparatos electrodomésticos y hasta quemarlos figuran entre las denuncias recibidas y comprobadas luego de un proceso de investigación.
“La falta de modelos correccionales hace que ocurran las agresiones, los padres repiten el modelo de conducta de como fueron educados. El incremento de programas violentos en los medios de comunicación genera violencia en toda la familia”, mencionó Pineda.
La desintegración familiar y la difícil situación económica influyen para que los niños sean maltratados.
PROTECCIÓN ESPECIAL
Cuando se producen casos de maltrato físico o violaciones en contra de niños, niñas y adolescentes, Mifamilia está en la obligación de ofrecerles una protección especial.
”Si los familiares no quieren hacerse cargo porque los padres son conflictivos, se les traslada a un hogar sustituto o a un centro de protección especial”.
COMPLICIDAD
Algunos casos de violaciones son difíciles de comprobar porque hay situaciones de complicidad de las progenitoras. Ellas dan credibilidad al cónyuge, al padrastro violador y no a sus propios hijos. Entonces sucede que el niño pierde la confianza y aprende a convivir con el agresor y no lo denuncia al resto de su familia”, indicó Luis Pineda, director de Relaciones Públicas del Ministerio de la Familia.

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