Eduardo Montealegre: Aspirante a la Presidencia de la República
“No estoy inhibido”
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Hoy se lanza al ruedo Eduardo Montealegre. La guillotina pende sobre su cabeza y para muchos hace rato que está decapitado de hecho. Pero se resiste a doblar su rey, a pesar de que no se ve nada claro cómo saldrá ileso de una inhibición más que anunciada |
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Eduardo Marenco Tercero
¡Qué cándido es Eduardo Montealegre! La guillotina pesa sobre sus aspiraciones presidenciales dentro del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), pero él insiste en que dará la pelea y en que no está inhibido. Sin embargo, en el círculo más cercano de Arnoldo Alemán piensan que no tiene ninguna pelea que dar dentro de esa organización, y que a lo más que puede aspirar es a crear una tercera vía para enfrentarse a Daniel Ortega, por un lado, y al propio Alemán, por el otro. Montealegre no aspira a crear una tercera vía si no es dentro del mismo PLC; y al mismo tiempo se muestra reacio a hacer fórmula con Lewites. El banquero lanza este fin de semana su precandidatura presidencial en Chinandega, pero a pesar de los índices de popularidad que le favorecen, no se le ve el fogueo requerido para enfrentar al caudillo de El Chile.
¿DECAPITADO?
Lo ven como el próximo decapitado o que de hecho ya lo está dentro del PLC. ¿Cómo entiende su situación dentro de ese partido?
Hay unos a los que les gustaría verme decapitado y expulsado del PLC, sin embargo, en ningún lado existe una resolución ni de la Convención ni del Tribunal Disciplinario del partido, en que se me haya expulsado o suspendido mi membresía. Lo único que existe es una resolución de la Comisión Nacional Electoral en la que dice que han aceptado una impugnación a mi elección como convencional, pero en ningún lado me han decapitado. Yo sometí un recurso que nunca fue contestado.
Hay quienes piensan que cuando usted permaneció en el Gobierno desacatando la resolución de su partido de que pasarían a la oposición, usted quedó fuera del PLC...
No, bueno, podrán algunos pensar eso, pero no veo por qué. Simplemente el partido se oponía al Gobierno del ingeniero Bolaños, pero me llama la atención que los diputados —que son convencionales— votaron estar en la oposición y aprobaron una serie de leyes que enviaba el Presidente de la República. Simplemente están buscando como inhibirme. Yo estoy seguro de que si quieren inhibirme, lo pueden hacer...
Pero la gente piensa que usted ya está inhibido...
La gente está equivocada, porque ha sido la impresión que le han dado, no estoy inhibido. No he recibido una notificación oficial del Tribunal Disciplinario que diga que estoy suspendido del partido. El presidente del partido, Jorge Castillo Quant, me dijo que era primera vez que oía que estaba suspendido cuando se lo pregunté. Tengo todos mis récords de la contribución del cinco por ciento de mi salario desde el 2002 hasta la fecha, tengo todos los recibos pagados con cheques, además, si no fuera miembro, no veo cómo aceptarían mi contribución.
Hay quien piensa que usted perdió la oportunidad de llegar a un arreglo con Arnoldo Alemán en el momento que recibía las andanadas de denuncias de corrupción en su contra, para recoger capital político dentro del PLC. ¿Se planteó esa posibilidad?
¿Llegar a un arreglo con el doctor Alemán? Primera vez que oigo eso. Lo que algunos me decían es que en la convención del 2003 debí haber renunciado al Gobierno, sin embargo me parece que hubiera sido irresponsable renunciar cuando estábamos en la parte final de la condonación de la deuda externa. Mi compromiso es con Nicaragua y si no hubiésemos conseguido la condonación, el culpable habría sido Eduardo Montealegre. El partido me pidió que aceptara la cartera de Hacienda cuando me la ofreció el ingeniero Bolaños y he sido muy disciplinado con el partido por ayudar a Nicaragua. Después me pidieron renunciar al Gobierno y dije no, mi lealtad es con Nicaragua y por eso no renuncié.
¿Pero perdió el juego dentro del PLC?
No creo, la gente sabe que Eduardo Montealegre es liberal y que he trabajado por Nicaragua.
¿EN FÓRMULA CON LEWITES?
Hay quienes ven un panorama electoral bien claro: usted en fórmula con Herty Lewites. ¿Aceptaría ir en fórmula con él?
Bueno, escuché al ex alcalde Herty Lewites hablar de que él no se está saliendo del Frente Sandinista, que él se queda dentro, y yo le puedo asegurar que no me voy a ir al Frente Sandinista.
Para muchos eso es parte del juego político, decir no, pero a la hora de la hora, transar una tercera vía...
Creo que al final, los liberales y la máxima dirigencia del PLC quieren que el partido gane, que las propuestas que hace el Frente Sandinista para resolver los problemas del país, no son las apropiadas. Debemos juntarnos todos, los que creemos en las políticas de libertad de empresa, de expresión, libertad de sentir, políticas liberales en el más amplio sentido. Vamos a luchar dentro del partido para obtener la candidatura dentro de los estatutos del partido que claramente obligan que se haga la selección de candidatos por elecciones primarias. Y directamente, sobre su pregunta, no he hablado yo con el ex alcalde Lewites sobre la posibilidad de juntarnos, vamos a ver qué pasa con el tiempo. Él es sandinista y yo soy liberal.
En el plano hipotético, de darse la fórmula, ¿usted cree que los sandinistas votarían por usted y que los liberales votarían por Lewites?
A mí no me gusta hacer comentarios sobre especulaciones, él tiene un alto nivel de popularidad y yo tengo un alto nivel de popularidad, sin embargo, a mí me ven como liberal y a él lo ven como sandinista. Es un poco prematuro.
Hay quienes distinguen entre popularidad y liderazgo. ¿Usted considera que tiene liderazgo político en el PLC?
Yo lo que estoy buscando es ser Presidente de la República para servir a los nicaragüenses, no ando buscando ser el máximo líder de ningún partido. No creo en las reelecciones, y por tanto, cuando termine el período, ahí termina mi función como político.
DOCTRINA POLÍTICA
Hay quienes se preguntan: ¿por qué un banquero quiere ser Presidente? Los banqueros se dedican a hacer dinero, no a resolver el problema de los pobres. ¿Por qué usted quiere meterse a ese problema?
Yo siempre he pensado y lo discutía mucho con mi padre, que si a uno le dan la oportunidad de poder servir a la gente, especialmente a los más pobres, desde una posición en el sector público, uno debe aceptar ese reto. Sí es verdad que fui banquero, fundé con unos amigos un banco, el segundo más grande de Nicaragua, pero uno tiene que continuar y entré en esta nueva etapa y me parece que uno tiene una responsabilidad con los nicaragüenses y ellos ven a alguien que puede servirle y por lo tanto, debo continuar.
Estamos en una encrucijada. Muchos piensan que el Ejecutivo capituló ante las dos fuerzas mayoritarias parlamentarias. ¿Cuál salida le halla usted a esta encrucijada política? ¿un referendo? ¿una constituyente? ¿una tercera vía?
En primer lugar, a mí me parece que hay que respetar los períodos presidenciales, mucho nos ha costado en este país andar haciendo constituyentes, elecciones antes de tiempo, golpes de Estado. En segundo lugar, dialogar con sinceridad, pensando en la generalidad y no en los que están alrededor de la mesa. Debemos dejar de satisfacer ambiciones personales para satisfacer las necesidades de la población.
Pero, por ejemplo, su deseo de ser Presidente es una aspiración personal, no necesariamente implicaría que la población se beneficie...
Es una aspiración para servir a los nicaragüenses, no estoy ahí simplemente por el ego de ser Presidente. No estoy ahí por supuesto para hacer dinero, me gustaría estar ahí para servir a la gente.
¿Y cuáles son sus ideas o doctrina política?
Yo soy un convencido de que los principios liberales, son los principios básicos del ser humano y son la base fundamental del individuo, y que la libertad de escoger, de empresa y la libertad de disentir, son los principios básicos por los que un ser humano se debe regir.
Usted cree en el libre mercado...
Creo en el libre mercado, libre empresa, pero el Gobierno por supuesto tiene una responsabilidad muy seria con los más pobres y necesitados del país. Y es a través de las políticas públicas basadas en principios liberales que ha permitido a muchos países un resurgimiento de la economía que ha permitido ayudar a los pobres. Creo en políticas sociales efectivas y una economía sana, no para ayudarle a consultores, no para ayudarle a burócratas, sino para ayudarle a la gente.
VERSUS ALEMÁN Y VERSUS ORTEGA
¿Usted ha calculado un escenario electoral en el que se enfrente al mismo Alemán y al mismo Ortega?
Es una posibilidad, definitivamente el doctor Alemán —según tengo entendido— tiene intención de correr, porque he visto ahí gorras y camisetas que dicen “Arnoldo 2006” y es claro que el ex presidente Ortega también quiere ser candidato a la Presidencia. Sin embargo, Nicaragua tiene que avanzar, no puede ser que solamente estos dos individuos existan para ser candidatos o dirigir los destinos de la nación.
-¿Es posible una tercera vía?
No estoy fomentando una tercera vía, como un tercer partido, las terceras vías se construyen desde adentro de los mismos partidos existentes.
¿Aceptaría ser el vicepresidente de Lewites?
Vamos a preguntarle a él si aceptaría ser mi vicepresidente. Pero te puedo asegurar que debería ser bajo una bandera liberal. Bajo la bandera sandinista bajo ningún punto.
¿Bajo la bandera liberal usted no aceptaría ser segundo de nadie, es decir, vicepresidente?
Hombre, te vuelvo a repetir: yo voy a hacer lo que quiera el pueblo. Tiene que haber una elección primaria, libre, supervisada de forma independiente. No por dedazos.
Eduardo Montealegre conoció a Arnoldo Alemán a inicios de los setenta, cuando éste era jefe del departamento legal de Indesa, financiera afiliada al Banco Nicaragüense (Banic), del cual su padre, Eduardo Montealegre, era presidente. El gerente general de Indesa era Jaime Morales Carazo. Agustín Alemán, en tanto, era jefe del departamento legal de Financiera de la Vivienda, la compañía de ahorro y préstamo que financiaba casas, también del grupo Banic.
Tenía Montealegre unos 17 años allá por 1972 cuando supo de Alemán, lo recuerda perfectamente pero lo conoció mejor a mediados de los noventa en sus tiempos de Alcalde de Managua, cuando Montealegre regresó al país después del exilio de los ochenta. Doña Auxiliadora Viales, cajera del Banic, era muy amiga de la primera esposa de Alemán, María Dolores Cardenal, y vio crecer a sus hijas. “Ella me vio nacer y cuando fundamos Bancentro me la traje de jefa de caja, y a través de ella conocí a las hijas del doctor Alemán”, recuerda.
Luego, Montealegre llegaría a ser Ministro de la Presidencia durante la administración de Alemán, así como Canciller de la República. Perdió la nominación presidencial en el PLC a manos de Enrique Bolaños quien lo nombró Secretario de la Presidencia y Ministro de Hacienda. En los últimos tres años se han alejado. Montealegre fue el de la idea de cortar las pensiones a los ex mandatarios y vicemandatarios que devengaran un salario del Estado; y tanto Alemán como Enrique Bolaños se disgustaron con él por esa razón.
El empresario Manuel Ignacio Lacayo piensa que Alemán es un “acomplejado social” que no perdona al padre de Montealegre el haberlo hecho esperar en la antesala de su despacho en innumerables ocasiones. La respuesta de Montealegre es la siguiente: “Cuando el doctor Alemán era Alcalde de Managua, él me hizo esperar seis horas, y yo no tengo ningún problema con sus hijas”.
Ahora Alemán ha decidido ser candidato presidencial para el 2006, a pesar de ser un reo condenado a veinte años de prisión por cargos de corrupción pública. Montealegre también ansía ser el candidato del PLC. La pregunta es: ¿Quién será el que tendrá que esperar?

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