Muere arrollada por un bus
Luis Alemán Saballos
La señora Auralila Pérez González no pudo evitar que el bus de la ruta 133 le pasara encima, la discapacidad que sufría en sus piernas le impidió aligerar el paso para no ser arrollada.
Su cadáver quedó bajo las llantas traseras del bus que conducía Pablo José Guevara Zamora, quien fue detenido y conducido a las celdas preventivas del Distrito Uno de Policía.
El accidente se registró a las 11:50 a.m. de ayer miércoles de donde fue el Banco Popular una cuadra al lago y 25 varas arriba, en el municipio de Ciudad Sandino.
El investigador de tránsito de la Policía, Silvio Acuña, explicó que testigos del accidente relataron que el conductor del bus placas 210-459, propiedad del señor Segundo Espinoza Poveda, al momento que retrocedía no se fijó que detrás de la unidad de transporte caminaba dificultosamente la señora Pérez González, ayudada con un andarivel.
Del impacto, la señora cayó al suelo y luego las llantas traseras del pesado vehículo pasaron sobre su cuerpo triturándolo completamente, junto al andarivel que la señora había logrado obtener a través de una donación que le hizo la Asociación de Ancianos Desprotegidos Divino Niño de Nicaragua, con sede en Ciudad Sandino.
En el cuerpo de la anciana quedó marcado el gravado de las llantas del bus. Una de las extremidades superiores de la víctima quedó sin la piel dejando al descubierto los huesos de la mano izquierda; y su rostro, aunque quedó intacto, reflejaba el horror de los últimos momentos de su vida.
IBA A DONDE UN FAMILIAR
Según vecinos del lugar del accidente, la señora Pérez González tenía la costumbre de pasar a esa hora por la calle porque visitaba a un familiar que vive en el sector.
“Ella pasa por aquí porque va donde un familiar que vive en la zona 3”, relató la señora Daisy Tórrez, quien dijo conocer a la víctima.
Según Tórrez, el conductor del bus estaba conversando con el conductor de otra unidad que estaba aparcada en la misma calle, y de pronto retrocedió arrollando a la anciana que murió de forma instantánea.
“Yo lo que puedo asegurar es que el conductor hablaba con otro hombre sobre unas llantas y luego retrocedió, ese hombre no se fijó y le pasó las llantas”, detalló Tórrez.
Otra testigo del hecho, la joven Scarleth Tórrez, dijo que el conductor del bus retrocedió y no se detuvo a pesar de los gritos de varias personas que alertaron sobre el hecho.
ERA DISCAPACITADA
La ahora occisa no sólo tenía discapacidad en sus piernas, sino también en la vista, confirmó la señora Gloria de los Ángeles Flores, miembro de la Asociación de Ancianos Desprotegidos, quien llegó al lugar a reconocer a la víctima.
“Habíamos estado juntas la tarde de ayer y nos contó que estaba enferma, tenía dificultades económicas y a veces no tenía para comer por lo que salía a la calle a rebuscar”, aseguró Flores, quien lamentó la muerte de Pérez González, a quien calificó como una persona muy buena, pero con problemas económicos serios.
SON IRRESPONSABLES
Douglas Flores Pérez, hijo de la ahora occisa, dijo que la irresponsabilidad de los conductores de buses urbanos es la causante de tanta muerte.
“Retrocedió sin importarle las consecuencias”, dijo el muchacho, quien llegó al Distrito Uno de Policía para interponer la denuncia del homicidio culposo en contra del conductor de la ruta 133 y para responsabilizarlo de los gastos del funeral de la señora.
Explicó que el accidente ocurrió cuando él se encontraba en una carpintería donde trabajaba. “No me di cuenta porque estaba trabajando en una carpintería, hasta que me llegaron a avisar, me dijeron que el bus retrocedió y la mató”, aseguró Flores Pérez.

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