Lewites olfatea su inhibición
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Inicia campaña pre-electoral bajo sombra de “anillo de acero” del FSLN |
Sebastián Schoepp Especial para LA PRENSA
En su primer día laboral después de dejar la Alcaldía, Herty Lewites enfatizó que no tiene ganas de tomar vacaciones. “A mí no me gustan. Me faltan las 25 llamadas entre las seis y las ocho de la mañana. Necesito esta adrenalina”. Había tenido la oportunidad de producir mucha adrenalina el sábado, cuando entregaba la Alcaldía a su sucesor Dionisio Marenco y una turba de danielistas le hostigó.
Dos días después parecía imperturbable en el inicio de su nueva campaña hacia otro reto. De la turba, dijo: “Era un pequeño grupito que no hizo daño al alcalde saliente sino al partido (sandinista)”. Cree que en el Frente Sandinista (FSLN) su candidatura presidencial tiene un 50 por ciento de apoyo y un 50 por ciento de rechazo. Para acelerar su campaña, inició ayer un recurrido por todo el país “para platicar, para escuchar”. Lewites está trabajando para convencer a la militancia sandinista de que haya primarias abiertas. Quiere aprovechar la ventaja entre la opinión pública que le proporcionó la Alcaldía, frente a su rival. “El Frente sabe que con Daniel es difícil ganar, y la militancia ya no quiere estar en la oposición”, opinó. El próximo domingo 30 de enero, Lewites se quiere presentar como pre candidato en un gran acto público, en su ciudad natal, Jinotepe. “Espero a toda la familia allí”.
DIFÍCIL HACER OTRO PARTIDO
En una corta entrevista, el ex alcalde capitalino asegura que está física y mentalmente preparado para la campaña que se le avecina:
¿Qué le parece que Daniel Ortega se presente un día antes en el mismo lugar? Lewites aparenta que le importa poco. “¿Es verdad que quiere hacer eso?", preguntó el ex alcalde. Descartó que vaya a lanzarse solo en una campaña presidencial, si el partido sandinista le niega el apoyo. “Aquí todo el poder está en manos de los liberales y los sandinistas”. Fundar un nuevo partido, lo ve como “difícil, muy difícil”. Lewites no olvida una anécdota del ex presidente dominicano, Joaquín Balaguer: “Éste, cuando ya estaba medio ciego, dijo: ‘A mí, no me han elegido para ensartar un hilo en la aguja’”.

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