Bienvenida a un nuevo mundo
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 | Llantos, risas, timidez, agresividad, todas son expresiones normales de los niños que por primera vez tendrán que desprenderse de la protección y seguridad que su hogar les brinda, para adaptarse a un ambiente totalmente desconocido para ellos: la escuela |
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Niño: Marcelo Miranda Centeno Niña: María Alejandra Ramírez Guthrie
Modelos: Lucila Cordero
y Wendy Centeno
Agencia: Academia Eleganza Teléfono: 270-3853
Agradecimientos
especiales: Preescolar Berta Teléfono: 266-0633. |
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Gloria Picón Duarte
El ingreso de los niños a la escuela no sólo trae cambios para la vida de ellos, también los padres experimentan variantes, ya que tendrán que confiar la seguridad de sus hijos a otras personas. “La actitud de los padres siempre debe ser de seguridad y confianza, porque de lo contrario pueden agravar el proceso de adaptación de los niños, la seguridad que transmitan va a depender de la seguridad que la escuela les ofrezca y del estrecho contacto con los educadores”, explicó, la licenciada Azucena López, orientadora psicológica de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua-Managua (UNAN-Managua).
Para López, los padres tendrán gran influencia en los temores, expectativas, ansiedad, seguridad o inseguridad del niño o niña, ya que si los padres presentan alguno de estos síntomas, éstos serán captados por el niño o niña.
Otra de las actitudes con la que los padres pueden entorpecer el proceso de adaptación de los niños a la escuela, es cuando asumen una actitud de chantaje afectivo, por ejemplo decirles: “No llores que mamá se va triste”, “No llores que mamá viene ahora”, o la utilización del engaño como valerse de juguetes y golosinas para que el niño o la niña se quede en la escuela, señaló López.
En el periodo de adaptación, el niño va asimilando sentimentalmente la separación, la cual le resultará un poco dolorosa, pero a la vez el niño o niña va a afianzar o adquirir su autonomía personal y grado de socialización. “Esta primera separación y la forma cómo se resuelva, va a tener una gran trascendencia en el futuro proceso de socialización y de aprendizaje. Es por ello que consideramos de vital importancia este proceso, poniendo los medios y actitudes tanto personales como institucionales más aptos para su solución adecuada”, expresó López.
Según la experta, son manifestaciones normales de un niño o niña, en el proceso de adaptación a la escuela, cuando rechaza la escuela llorando, no comiendo, no durmiendo, aislándose, etc., los cuales hay que abordarlos de forma natural. Sin embargo, cuando pasa una semana y el niño no ha logrado adaptarse o integrarse al grupo, los padres junto a su educador deben tratar el problema para contribuir a la solución.
Para López, el proceso de preparación de los niños debe hacerse con mucha anticipación, platicando con ellos, buscando sus materiales, preparando los horarios que deberán cumplir, además de empezar a cumplir con esos horarios poco a poco para que el cambio no sea tan brusco. “Hay que iniciar por la hora de levantarse, ir al baño, desayunar, para que no sea brusco el cambio, explicó.
Una de las cosas más importantes es la capacidad y experiencia de los docentes. Para la señora Berta Mairena, directora del Preescolar Berta, un docente debe tener capacidad de brindar cariño, lo cual es una condición básica para que el niño se sienta aceptado y apoyado. Por otra parte el lugar debe tener un ambiente adecuado donde el niño pueda encontrar paz, tranquilidad y entretenimiento.
Por su parte, López señaló que una vez elegido el jardín de niños, no termina la labor de los padres, ya que debe haber una comunicación constante y una participación activa, observando cualquier cambio positivo o negativo que tenga el niño.
López recomienda escoger muy bien el lugar donde vamos a llevar a nuestros hijos, ya que en la vida de un niño, la escuela se convierte en su segundo hogar. “En ese ambiente se experimentan vivencias de relación que marcan la personalidad infantil y van a influir de manera decisiva en su vida futura”, señaló.
PREPARACIÓN SICOLÓGICA
Está comprobado que el ingreso al preescolar, al escolar, a la secundaria y a la universidad, son momentos de crisis para el ser humano, debido a los cambios y a las nuevas situaciones a las que hay que adaptarse.
Para los niños, esta situación implica comenzar a defenderse sin la ayuda de papá o mamá, enfrentar y establecer relaciones con adultos que no conocía, ser y formar parte de un grupo de niños donde será tan sólo uno más y ya no el centro de atracción como lo era en casa, teniendo que aprender a compartir juguetes y esperar un turno.
“Cuando ha llegado el momento que los niños deben ir al preescolar, los padres deben iniciar una etapa de preparación sicológica, ya que hasta este momento, el niño ha funcionado bajo horarios libres para despertar, desayunar, ir al baño, lo cual les causará irritación e inestabilidad si no hay un proceso de adaptación previa”, advierte López, orientadora sicológica.
Para la señora Elsa Lamb, directora del Colegio Americano Nicaragüense, los padres son la clave en el proceso de adaptación de los niños, ya que a los niños a esta edad (tres años) se les abre el mundo, para lo cual hay que prepararlos con anticipación, hablándoles acerca del colegio, llevarlos al colegio, familiarizarlos con el colegio, dándoles la seguridad de que no los van a dejar en el lugar, sino que van a ir a dejarlos y luego a traerlos, darles la seguridad de que van a regresar por ellos. 
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