MARTES 18 DE ENERO DEL 2005 / EDICION No. 23696 / ACTUALIZADA 02:30 am





EL HUMOR DE




Dos plagas que no son de fiar

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. Ratas de campo y langostas voladoras afectaron principalmente a seis regiones del país en el 2004

Las ratas de campo se ubicaron como una de las principales plagas agrícolas del país.

 

Mario José Moncada

Las ratas de campo y las langostas voladoras (chapulines) continúan siendo dos de las principales plagas que más daños causan a los cultivos en Nicaragua, pero según el Ministerio Agropecuario y Forestal (Mag-For), aunque el año pasado afectaron a casi 5,000 hectáreas los controles aplicados lograron salvar más de 72 mil hectáreas que pudieron haber sido “invadidas” por ambas plagas.

En declaraciones a LA PRENSA el director de Sanidad Animal del Mag-For, Julio Hernández, aseguró ayer que de no haberse controlado las poblaciones de ratas que afectaron a dos regiones autónomas y un departamento del país en el Caribe, y las de langostas voladoras que hicieron presencia en tres departamentos del Pacífico, el impacto social y económico hubiese sido mayor.

Detalló que las plagas de langostas voladoras afectaron a varios municipios de los departamentos de Chinandega, León y Managua, donde en total se contabilizaron 4,240 hectáreas controladas, lo que permitió proteger a 24,317 hectáreas cultivadas de ajonjolí, maní y arroz, entre otros.

El municipio de El Viejo, en Chinandega, resultó ser el más afectado con 2,700 hectáreas, aunque también las langostas voladoras hicieron presencia en el municipio de San Francisco Libre, en el norte del lago Xolotlán, en el departamento de Managua, y en La Paz Centro, en León, por ejemplo.

Las campañas de control y vigilancia, añadió Hernández, significaron un costo de 2.1 millones de córdobas, que fueron utilizados en la compra de insecticidas, viáticos a los técnicos, y pagos a los operadores de las bombas de fumigación.

“Creo que estos esfuerzos permitieron disminuir el costo social y económico, pues estimamos que logramos beneficiar a 7,428 productores”, valoró el especialista.

RATAS IGUAL DE ACTIVAS

El Mag-For también reportó que las ratas estuvieron “muy activadas” el año pasado. Los roedores se contabilizaron en 1,240 hectáreas ubicadas principalmente en Waslala, en la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN), El Rama, la Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS) y en San Carlos, en el departamento de Río San Juan.

Las autoridades sanitarias tuvieron que comprar 620 kilos de raticida, lo que según indicó Hernández permitió proteger un total de 48,400 hectáreas cultivadas principalmente con granos básicos.

La producción protegida alcanzó los 19,840 quintales principalmente de maíz y frijoles, lo que en términos monetarios asciende a 6.9 millones de córdobas, detalló.

PLANES 2005

Para este año el Mag-For a través de la Dirección de Sanidad Vegetal prevé “establecer las bases sólidas que permitan al país desarrollar una capacidad ágil y oportuna para la solución de problemas fitosanitarios y sanitarios”, valoró.

Hernández dijo que esto será posible a través de un programa de asesorías en materia de inocuidad vegetal a los productores, acopiadores, procesadores y comercializadores.

Ejemplificó que en el ámbito de las actividades del Departamento de Cuarentena Vegetal se pretende “garantizar el cumplimiento de los requisitos sanitarios internacionales para la importación y exportación de productos agrícolas e impedir la producción y diseminación de plagas y enfermedades de interés cuarentenario para nuestro país”.

LIMPIEZA ES IMPORTANTE

Las plagas de ratas dependen en buena parte de las condiciones climáticas, como una abundante precipitación, lo que provoca que salgan de sus escondites, pero también de las buenas prácticas de limpieza que un productor realice en sus cultivos.

Por ello los especialistas recomiendan mantener los plantíos limpios en cualquier época de la producción, pues la cosecha también atrae a los roedores que buscan alimento fácil.

Si se detecta la presencia de roedores es recomendable aplicar algunos rodenticidas. Se inicia con cebos o carnadas que ayuden a matar a los ratones, pero si éstos no pueden controlar la población de dichos animales hay que aplicar otros más fuertes.

Algunos de los rodenticidas más fuertes que se recomiendan para controlar la invasión de las ratas son los llamados anticoagulantes, dentro de los que se destaca el Biorrat o el Racumín. Como su nombre lo indica estos rodenticidas afectan el sistema circulatorio.
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