Diez años a soldado gringo abusador
EFE, AFP
FORT HOOD/EE.UU.- El soldado estadounidense Charles Graner, declarado culpable de abusos contra los presos en la cárcel iraquí de Abu Ghraib, fue condenado el sábado a diez años de prisión y la expulsión del Ejército.
El jurado integrado por 10 miembros entregó la sentencia un día después de declararlo culpable en el caso de torturas que escandalizó al mundo y empañó la reputación de las tropas estadounidenses en Irak.
Graner, quien afrontaba un máximo de quince años de cárcel, será degradado de soldado primero a soldado raso y quedará expulsado del Ejército una vez haya cumplido su conde na.
El jurado militar, compuesto por cuatro oficiales y seis militares veteranos de menor rango, tardó aproximadamente dos horas en decidir la condena del soldado.
Graner prestó ayer declaración por primera vez desde el comienzo del juicio, en Fort Hood (Texas), para pedir clemencia.
“Hice lo que hice. Mucho de ello estaba mal, mucho de ello era criminal”, dijo Graner. “No lo disfruté”, agregó el militar, en su primera y única declaración ante los miembros del jurado.
Graner argumentó que obedecía órdenes para “ablandar” a los prisioneros para los interrogatorios, pero la Fiscalía lo retrató como un “depravado” que castigaba y humillaba a los detenidos sin motivo.
DICE QUE SIGUIÓ ÓRDENES SUPERIORES
En su declaración, en la que no prestó juramento para evitar someterse al interrogatorio de los fiscales, culpó a sus superiores y aseguró que él se había limitado a cumplir órdenes, de las que se había quejado en algunas ocasiones.
El soldado, de 36 años, aseguró que cuando presentó las quejas, sus superiores le dejaron claro que tenía que cumplir las instrucciones de los agentes de los servicios secretos, tanto militares como civiles, que se encargaban de interrogar a los presos.
El policía militar explicó que inicialmente se negó a tratar a los prisioneros de forma “irregular” pero luego cedió a las órdenes de los servicios de inteligencia militar.
“No estábamos tratando a los prisioneros como se suponía que debíamos hacerlo, así que me quejé”, afirmó.
Agregó que sus superiores, entre ellos algunos oficiales, le dijeron que debía “seguir las órdenes” del personal de inteligencia militar.
En ese momento pensó que sus acciones eran legales —continuó— pero luego se dio cuenta de que no era así. De todos modos, “probablemente conozco la Convención de Ginebra (contra la tortura) mejor que nadie en mi compañía”, presumió.
“ES CHIVO EXPIATORIO”
Entre los implicados en el escándalo y que aguardan juicio está la soldado Lynndie England, quien en octubre pasado dio a luz a un bebé, hijo de Graner según la Fiscalía.
El abogado de Graner, Guy Womack, insistió en que su cliente es un “chivo expiatorio” y afirmó que los oficiales que le dieron las órdenes son quienes deberían ser juzgados.
Ningún oficial militar fue acusado en el caso, y la defensa no logró llevar hasta ahora a ninguno al estrado como testigo. Graner fue el quinto soldado estadounidense sentenciado por las torturas en la prisión iraquí de Abu Ghraib, y otros tres esperan a ser juzgados.
“LOCURA”
Graner contó que cada prisionero tenía un “controlador”, a menudo el soldado de inteligencia militar encargado de interrogarlo.
“La mayoría de las cosas improvisadas eran hechas por los interrogadores civiles, pero también parte de la locura provenía de muchos de los soldados, que eran los controladores militares”, agregó.
A la pregunta de por qué aparecía sonriente en algunas de las fotos de detenidos desnudos tomadas por los soldados en la prisión, el policía militar respondió: “Estoy sonriendo ahora; es una sonrisa nerviosa”.
Graner tomó muchas de las fotos y aparece en otras, sonriendo mientras mira a prisioneros desnudos y atados, o colocando su pie en posición de patear a prisioneros con las cabezas cubiertas y tirados en el piso.
CARGOS Y CASOS PENDIENTES
El soldado de 36 años era considerado el cabecilla de los abusos que incluyeron golpizas a prisioneros, apilarlos desnudos y forzarlos a masturbarse en público. Además de este soldado, están pendientes de juicio otros tres de la 372 compañía de la Policía Militar que se juzgarán en EE.UU. por los abusos en Abu Ghraib, un escándalo que dejó muy perjudicada la imagen estadounidense en todo el mundo.

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