SUPLEMENTO SEMANAL DEL DIARIO LA PRENSA
MARTES 11 DE ENERO DE 2005



 
¿Es usted la dueña de su destino?

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.Vencer la dependencia consiste en dejar de creer que la pareja —ya sea nuestro novio, esposo o compañero— sea responsable de nuestro bienestar emocional

 

Lcda. Karen Melissa González García*

Normalmente, las mujeres tendemos a ser dependientes emocionalmente, debido en parte, a nuestra naturaleza, a nuestra educación o incluso debido a la influencia externa que recibimos del medio en que nos desarrollamos. Pero hay algo que no debemos olvidar: las mujeres somos seres humanos excepcionales, capaces de sobreponernos a cualquier dificultad.

Hoy en día, aunque vivimos en un mundo moderno dominado por la tecnología, el culto al “yo” y la constante búsqueda de la mujer por alcanzar nuevos campos de desarrollo, no hemos avanzado mucho en materia de emociones. No se trata de ser una persona autosuficiente incapaz de sentir amor. Muy por el contrario, se trata de vencer esa dependencia de creer que la pareja, ya sea nuestro novio, esposo o compañero, es el responsable de nuestro bienestar emocional.

En la medida en que descubramos cuán fuertes somos, cuán emprendedoras y luchadoras, en esa medida vamos lograr esa paz y esa felicidad que tanto buscamos. Por lo general solemos estar inconformes con lo que tenemos y siempre estamos esperando más de nuestra pareja, creo que ese es nuestro mayor error.

No son los hombres los proveedores de esa felicidad, somos nosotras mismas. En la medida en que reconozcamos que la vida en pareja es una parte fundamental en nuestras vidas pero que no es el todo, en esa medida lograremos alcanzar un crecimiento más armónico con nuestro ser.

Lo mejor en la vida siempre es tener más comienzos que finales, por eso busquemos nuevas maneras de sorprender a los demás, pero principalmente a nosotras mismas, no con un peinado o vestido nuevo, sino interesándonos en cosas diferentes o retomando habilidades que hemos dejado en el olvido, sean éstas de cualquier tipo.

Por ejemplo, si les gusta leer, sigan cultivando ese gusto, pero ¿acaso no sería interesante leer un libro que hable de algún tema específico de nuestro interés con el único objetivo de enriquecer el intelecto? El concepto antiguo de que la mujer bella era tonta, ha cambiado radicalmente. Hoy en día hay hombres que prefieren a mujeres bellas e inteligentes, a las mujeres que sepan estimular tanto el cuerpo como la mente, que no sean dependientes sino compañeras en este recorrido llamado vida.

En fin, lo que trato de decir es que busquen una actividad diferente que les guste y disfrútenla, sean constantes, piensen por ejemplo, en el ejercio físico, no fijen su objetivo en bajar de peso, amplíen sus horizontes, hacer ejercicio es positivo porque mejora nuestra salud, nos hace sentirnos bellas y nos permite despejar las nubes grises que muchas veces empañan nuestra vida.

Lo que determina nuestra esencia no son nuestras habilidades sino nuestras decisiones. Anímense hoy a decir: Soy una mujer feliz y plena, tengo todo cuanto puedo desear porque yo soy quien dirige mi vida. En la medida en que nos amemos, seremos amadas.

* La autora es asesora de imagen y terapeuta.  
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