Llegar al clÍmax, ese es el reto
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 | Cerca del diez por ciento de las mujeres, nunca ha experimentado el orgasmo |
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Dra. Martha Montenegro de Cerda* Gíneco-obstetra
La sexualidad es inherente a la naturaleza del hombre y la mujer. Aparece junto con la vida y pasa por diferentes etapas en que se transforma y multiplica. Es algo a la vez simple y complejo. Está inmersa de los factores biológicos, sicológicos, sociales, culturales y espirituales.
La sexualidad es algo muy amplio; es la visión integral del ser humano identificado como varón o mujer, constituido por órganos, hormonas y aparatos que además piensa y siente y que está inmerso en una sociedad que le marca pautas específicas de comportamiento limitándolo o liberándolo a su criterio y conveniencia.
En la sexualidad están comprendidos los aspectos reproductivos, las relaciones de pareja, el placer, el amor, y la salud sexual.
Saber sobre sexualidad no es sólo tener la información sino estar formados por valores y actitudes, tener respeto y responsabilidad por cada uno de los comportamientos que se le relacionan.
El instinto sexual en el ser humano, a diferencia de los animales tiene, además del componente biológico, los aspectos sicológicos y sociales. El ser humano puede sentir la atracción y fuerza del instinto pero su timidez sexual puede inhibirlas.
Según Master y Johnson, una relación sexual madura es la que se realiza entre dos personas adultas que estén anuentes a que todo lo que suceda entre ellos es permitido por ambos. La sexualidad adulta es una actitud comprometida con la responsabilidad.
Los consultorios de sicólogos están llenos de gente que acude en busca de ayuda para deshacerse de traumas que influyen en su desempeño en sus relaciones de pareja y su respuesta sexual.
Responder sexualmente quiere decir sentirme miembro activo del deseo, poseedor del mismo, saber con quien compartirlo, y que ante la percepción del estímulo sexual es capaz de involucrarse o meterse en la situación.
La falta de interés, de sensaciones, la desmotivación por los temas, estímulos o prácticas, conversaciones alrededor de lo sexual, etc., revela alguna falla en el nivel de la respuesta sexual.
Esta liberación puede ser bloqueada por prejuicios, tabúes o por enfermedades sicológicas o físicas o bien por una inadecuada técnica sexual. Se puede dar en todas las etapas de la vida, desde la adolescencia hasta la senectud.
La estabilidad emocional, la madurez de la pareja, la comunicación, el amor y la experiencia en el arte de amar son premisas que ayudan al intercambio de sensaciones placenteras que contribuyen al orgasmo en la pareja
Hay factores orgánicos que alteran la sensibilidad genital al afectar la circulación genital que es necesaria para las sensaciones de placer y respuesta orgásmica: la diabetes, la hipertensión, enfermedades renales, elevaciones de la hormona prolactina, trastornos tiroideos, cáncer ginecológico, dolor pélvico por enfermedad inflamatoria, endometriosis, malposiciones uterinas.
En la mujer a veces el tener dolor durante su actividad sexual le infunde temor que limita su respuesta sexual. Lo mismo el compañero al saber de las molestias o el dolor en su pareja, se limita en su actividad sexual. También hay medicamentos que influyen negativamente.
La anorgasmia en las mujeres es una disfunción sexual, la cual impide alcanzar el orgasmo durante las relaciones sexuales. La mujer puede alcanzar el clímax a los 10 minutos de relación siempre y cuando haya habido un adecuado juego amoroso. La característica principal es la inhibición de alguna de las fases de la respuesta sexual.
La edad influye también ya que después de la menopausia existe disminución de los estrógenos y andrógenos y se presenta resequedad vaginal y atrofia de los tejidos genitales que se acompañan de trastornos circulatorios locales que disminuyen los fenómenos de vasodilatación genital, necesarios para las sensaciones placenteras y la respuesta sexual, la cual es un poco más lenta. Sin embargo, con un mayor tiempo preliminar de estímulo, se puede solventar esta situación acompañada de su tratamiento específico postmenopáusico.
También en el varón se dan cambios con la edad que influyen en su respuesta sexual necesitando mayor estimulación que en su juventud. El ejercicio continuo ayuda a mejorar la circulación, lo mismo que una dieta sana libre de sustancias tóxicas.
A veces es necesario acudir donde una terapeuta para que identifique los factores o dificultades en la pareja y problemas intrapsíquicos de la paciente.Hay ejercicios de pareja que se recomiendan para ayudar a tratar esta situación.
La comunicación, el amor y la confianza mutua, aparte de la técnica sexual, son factores determinantes para que una relación sexual sea exitosa.
* La autora es especialista
en la pareja infértil y miembro del equipo médico del Hospital Metropolitano Vivian Pellas. Teléfono: 255-6870. 
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