Policía preocupada por violencia intrafamiliar
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En Bluefields las mujeres no quieren denunciar a sus agresores |
Sergio León C. CORRESPONSAL / BLUEFIELDS departamentos@laprensa.com.ni
La Policía de Bluefields, en la Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS), está preocupada porque las mujeres que sufren de violencia intrafamiliar son las principales obstructoras de la justicia en estos casos.
Según el subcomisionado Erick Delgadillo, jefe de la Secretaría Ejecutiva de la Policía en la RAAS, explicó que es alarmante la forma en que las mujeres llegan maltratadas a la delegación policial y piden a las autoridades que “sólo asusten” a sus maridos, pero que no los encarcelen.
“El 27 de diciembre cuatro mujeres vinieron a denunciar a sus maridos por violencia, pero sólo una de ellas quiso que el hombre se quedara preso. El hombre la sometió a una golpiza el pasado 24 de diciembre y el 27 hizo lo mismo, pero esta vez le dejó los ojos morados. Le dio un mordisco en el ojo izquierdo. El agresor ya está detenido”, declaró Delgadillo.
En otro de los casos, una mujer con los ojos inflamados se presentó a la Policía de Bluefields a denunciar a su marido por violencia doméstica, sin embargo pidió a las autoridades del orden no echarlo preso. “Sólo quiero que lo asusten”, demandó la agredida, ante el oficial de turno, según Delgadillo.
GRAVE SITUACIÓN
En Bluefields, cuatro de cada diez delitos denunciados ante las autoridades en la RAAS son delitos de agresión contra las mujeres. En el 2005, de la totalidad de los delitos hasta ahora registrados, el 40 por ciento son casos de violencia intrafamiliar.
“Hay una espiral de violencia contra las mujeres”, declaró Delgadillo al dar a conocer las estadísticas de la violencia intrafamiliar en esta región durante el 2005.
“Este subregistro es muy bajo, ya que esas cifras todavía hay que multiplicarlas por cinco o seis para aproximarnos a una cifra real”, declaró el oficial.
SILENCIO ES COMPLICE
“El mayor cómplice de las violencias intrafamiliares son las propias víctimas. Ellas guardan silencio y el silencio es el cómplice y por eso ese fenómeno crece aquí”, observó el vocero.
Dijo que una señora de iniciales W.H.T., de 36 años, casi pierde el ojo derecho a punta de golpes. “La atacó el marido, sin embargo vino aquí a la Policía el 25 de diciembre a decirnos que sólo le llamáramos la atención y que incidiéramos para que este tipo no la siguiera golpeando”.
EN TODOS LOS ESTRATOS
El subcomisionado Erick Delgadillo, jefe de la Secretaría Ejecutiva de la Policía en la RAAS, dijo que los casos de violencia intrafamiliar en esta ciudad ocurren “todos los días y en todos los estratos sociales y religiosos”.

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