Grave militar herido en intenso tiroteo
Alejandro Flores Valle sucesos@laprensa.com.ni
Delicado es el estado de salud de un mayor del Ejército de Nicaragua después que recibió un balazo en el abdomen y otros dos en la cabeza a manos de un supuesto delincuente, que también resultó lesionado después que ambos se dispararon mutuamente.
El mayor Santiago José Aburto, de 45 años, recibió los impactos de bala supuestamente a manos de Marlon Félix Narváez, de 38 años, quien portaba una pistola calibre 38.
El militar al igual que el supuesto delincuente, herido en el abdomen de un balazo de pistola calibre 45, fueron trasladados por dos unidades de la Cruz Roja Nicaragüense al Hospital Roberto Calderón.
El mayor fue llevado ayer por la tarde al Hospital Militar donde el neurocirujano Douglas Montoya lo operó, pero su estado es reservado, según Relaciones Públicas del Ejército.
El hecho ocurrió la mañana de ayer, cuando el militar intentó auxiliar al oficial de la Policía del Distrito Cinco, José González, quien era intimidado por Narváez en la parada de buses de la Universidad Centroamericana (UCA).
Otro sujeto conocido como Albert Cortez, y que andaba con el supuesto delincuente, huyó en el momento del tiroteo.
UNA REQUISA
El segundo jefe del Distrito Cinco de Policía, comisionado Horacio Sobalvarro, manifestó que el agente González observó que Narváez y Cortez se desplazaban sospechosamente y se acercó para requisarlos.
“En una requisa rutinaria que hacemos a diario con una patrulla en ese sector para prevenir los robos con intimidación y los robos con violencia, el oficial detectó la presencia sospechosa de dos sujetos y al momento que él les pide su identificación uno de los tipos sacó un arma y le dijo que se retirara, si no lo iba a matar”, explicó Sobalvarro.
Señaló que cuando el policía se iba retirando, el mayor Aburto, que se encontraba en la parada, se le acercó al supuesto delincuente y le dijo que botara la pistola al piso.
“Entonces la persona en vez de botar el arma, le realizó un disparo en el abdomen. El mayor cae al suelo y le realizó un disparo al sujeto, y éste nuevamente le dispara al militar y le da en la cabeza”, comentó el jefe policial.
REPARTIÓ BALAZOS
Indicó que el delincuente aún herido le quitó el arma al mayor y disparó hacia diversos lugares, impactando dos de las balas en el taxi Hyundai, blanco, placas T 13-975, conducido por Róger Antonio Espinosa López.
El mayor Aburto es originario del municipio de Nandaime y se encontraba de vacaciones.
FUERON DOS DISPAROS A LA CABEZA
Relaciones Públicas del Ejército de Nicaragua informó ayer que el mayor Santiago José Aburto recibió dos impactos de bala en la cabeza y no uno, como informó la Policía Nacional. Las heridas fueron en el parietal derecho, sin orificios de salida.
El director general del Hospital Roberto Calderón, doctor Rafael Antonio Díaz, manifestó que el mayor Santiago José Aburto se encuentra estable de la herida que recibió en el abdomen, pero la que recibió en la cabeza lo mantiene en estado crítico.
“El paciente ingresó totalmente grave y recuperó sus signos vitales en la sala de operaciones; el abdomen está siendo reparado y ya no ofrece amenaza para la vida de él, pero la lesión cerebral es la que lo mantiene delicado”, detalló el galeno.
“No podemos dar un pronóstico en cuanto al paciente, ya que cuando hay una herida en el cráneo, no se sabe nada hasta que se le haga una radiografía y tomografía, hasta entonces se puede decir con certeza el nivel de complicación y el pronóstico del paciente”.
A TENIENTE CORONEL
El jefe de sección de Inteligencia del Ejército, mayor Chéster Vargas, dijo que el mayor Santiago José Aburto pasó todo el año estudiando un diplomado y en septiembre próximo sería ascendido a Teniente Coronel.

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