Silueta perfecta hasta el último día
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 | Si este año se la pasó batallando con la balanza y sus logros descansaron sobre arena movediza, aprenda a dejar la aguja de la báscula en su lugar |
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Modelos: Andrea Sandino y Daysi Jirón (Agencia Silhuetas)
Peinado y maquillaje: Erick Rivera, de Erick Studio Teléfono: 254-6337
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Gloria Picón Duarte
Subir y bajar, bajar y subir, no piensen que les estoy hablando del divertido juego que de seguro en su niñez fue una de sus diversiones favoritas, más bien les estoy hablando de esos kilos que van y vienen y los cuales ya les han causado muchos dolores de cabeza, más aun cuando notan que su ropa no les queda igual o simplemente no pueden lucir la mini que está de moda.
Después de haberse visto en el espejo es muy probable que su intención sea la de someterse a una dieta alimenticia muy estricta, la cual en pocos días puede dejar su figura como la desea; sin embargo, una vez alcanzado su objetivo vuelve a su rutina y el dolor de cabeza también regresa. Para la nutricionista Ligia Pasquier, de la Clínica de Climaterio y Menopausia, el subir y bajar de peso no sólo puede ser un dolor de cabeza sino que le ocasiona riesgos mucho mayores a nuestra salud, como son el incremento de problemas cardiovasculares, metabólicos y depresión, incluso problemas de autoestima y motivación.
Aleyda Siu, presidenta de la Asociación Nicaragüense de Nutricionistas y Dietistas, señaló que la incesante búsqueda de las personas por perder esos kilos de más, aunado al desconocimiento sobre alimentación y nutrición, conlleva a que causen agresiones a su organismo porque dejan de comer, lo cual es una acción grave, ya que su organismo queda sin reservas y un cuerpo sin alimentos no puede coordinarse bien.
Por su parte, la nutricionista Pasquier advierte que “tanto subir como bajar de peso es un problema de mala nutrición que en casos extremos lo puede llevar a una desnutrición o a problemas de obesidad y, por ende, a problemas orgánicos como huesos frágiles, cabello sin brillo, alteraciones gastrointestinales, triglicéridos y colesterol alto, hígado graso ya que hay muchas enfermedades que están relacionadas tanto por deficiencia como por exceso de alimentación”.
La solución a sus problemas de recuperar el peso perdido no es dejar de comer. Las nutricionistas coinciden en que generalmente la mayoría de las personas, especialmente los adolescentes, no comen durante todo el día en su afán de perder peso.
Eliminar completamente el arroz, el pan, la carne roja o cualquier alimento básico para una dieta equilibrada, le puede hacer caer en las dietas YoYo, las cuales se caracterizan por una pérdida y recuperación de libras de más. “Las dietas del Yo-Yo, generalmente no están equilibradas, es decir, no incluyen todos los grupos de alimentos que el ser humano necesita para poder garantizar una buena nutrición”, señaló Pasquier.
Otro factor que incluyen las dietas Yo-Yo es la reducción drástica de calorías y de algunos nutrientes, lo cual cumple su objetivo de hacer bajar de peso a las personas, pero no de la manera más sana. “La reducción de calorías y de nutrientes lleva a problema orgánicos, hay dietas famosas que eliminan los carbohidratos, lo cual hará que en el futuro le falten energías a las personas, no podemos privarnos de algunos elementos, incluso, de las grasas y de los azúcares, ya que son esenciales para nuestro organismo, lo recomendable cuando se quiere seguir un régimen alimenticio para bajar de peso es reducir las porciones pero no los grupos de alimentos”, advirtió Pasquier.
Una forma de combinar sus comidas, sin privarse de ningún alimento y darle al cuerpo lo que necesita es recurrir a un cuadro. Se trata de un sistema de selección donde aparecen en un extremo los carbohidratos cuya función es proporcionar energía al cuerpo, luego las proteínas, cuya función es la regeneración de tejidos, llamadas también constructores, después las vitaminas y minerales, protectores presentes en frutas y verduras. Por último están las grasas y los azúcares, a partir de ahí puede seleccionar su alimentación pero sin excederse en las cantidades.
Recuerde que su peso no sólo está determinado por la sobrealimentación sino que hay otros factores como los factores ambientales, el ambiente de trabajo, el estrés, la poca actividad física y los factores genéticos.
Para la licenciada Siu, una de las cosas que debemos recordar es que no todas las personas podemos tener el mismo peso, ya que la tendencia a engordar tiene que ver con la estructura del cuerpo de cada persona.
Una persona pequeña, que tiene los huesos largos pero delgados, siempre va a ser delgada porque su fisiología está destinada a ello; las personas de tamaño regular o medianas, tienen tendencia a subir de peso pero no en extremo; en cambio, las personas con una estructura alta, de huesos cortos y gruesos tienen predisposición a la obesidad y además poseen huesos que no soportan el peso que ellos mismos generan, por lo cual tienden a padecer dolores lumbares y problemas de articulaciones.
HAMBRE Y APETITO
Hay que distinguir entre lo que es el hambre, la cual es la necesidad fisiológica de abastecimiento de alimentos, y el apetito, que no es nada más que el deseo inducido por un alimento.
Para la licenciada Siu, no sirve de mucho padecer hambre porque en algún momento el organismo siente la necesidad de abastecerse y es ahí donde las personas se pegan tremendos “atracones”, por lo cual es mejor abastecer el organismo de comidas pequeñas durante el día, en lugar de una sola o tres grandes porciones.
Otro factor importante para no caer en el sube y baja es el horario de comida. “En nuestra cultura no existe un horario fijo, comemos cuando queremos, además, es recomendable tener un lugar adecuado que sea tranquilo porque con la velocidad con la que estamos viviendo, descuidemos la hora sagrada de comer”, señaló Sui.
Aleyda Siu también recomienda comer despacio y masticar bien los alimentos, por lo cual hay que tratar de bajar el cubierto entre bocado y bocado.
Los problemas de sobrepeso u obesidad usted puede prevenirlos desde temprana edad, por lo cual es un error enseñarle a los niños que no se puede dejar nada en el plato, tampoco premie o castigue con comida a sus hijos.
Otro de los consejos de Siu es que nunca se alimenten mientras ven televisión ya que, en este caso, la comida pasa a segundo plano y el mensaje de saciedad no llega a su destino, por lo cual su impulso será comer más.
Es natural que a las personas les guste estar a la moda, sin embargo, no debe volverse un problema para ellas no poderlo estar. Su deseo de verse bien nunca debe estar divorciado de seguir una dieta adecuada, completa en nutrientes y calorías.
CUIDADO CON LOS MILAGROS
Mucho cuidado con los regímenes de alimentación drásticos
Dieta Yo-Yo: este tipo de dietas promete adelgazar de forma rápida y sin esfuerzo, sin embargo, quienes las ponen en práctica al abandonarlas recuperan más kilos que los perdidos y no sólo no consiguen corregir los malos hábitos de alimentación sino que acentúan los errores.
Dietas milagros: las dietas milagro de bajo valor calórico así como aquellas en las que la distribución de la energía va a favor de un determinado nutriente, producen un desequilibrio desde el punto de vista nutricional y el cuerpo comienza a movilizar sus reservas de energía, se pierde peso y volumen a expensas de glucógeno, proteínas, agua y minerales y no de grasa.
EVITE LA TORPEZA
Datos del Instituto de Investigación Alimentaria de Reading (Gran Bretaña) señalan que cuando uno se pone a régimen estricto de alimentación, tiende a ser más torpe a la hora de llevar a cabo una actividad intelectual. Por suerte, el deterioro intelectual que provoca el adelgazar es transitorio y reversible, su causa no parece ser de tipo energético, por falta de combustible oempobrecimiento nutricional generalizado, sino sicológico.
PERDER PESO SABIAMENTE
Uno de los peores engaños de las dietas YoYo, es que generalmente hacen que la persona baje volumen a través de la pérdida de agua o de tejido magro, lo cual de manera indirecta provoca que el tejido graso aumente.
Para la licenciada Aleyda Siu, una dieta no es dejar de comer, ya que la palabra dieta se deriva del diario de cada día y muchas personas la confunden con régimen especial para bajar de peso, o matarse de hambre.
La licenciada en nutrición, Ligia Pasquier, recomienda para mantener un control saludable de nuestro peso determinar su nivel de grasa corporal, el cual es el indicador más preciso para valorar su peso, ya que podrá hacerlo en determinación de la cantidad de grasa que ha perdido, ya que si trabaja sólo con la cantidad de peso que ha perdido puede tener un dato erróneo.
“Puede ser que una persona pierda 10 libras y seis sean de grasa, o bien sólo dos sean de grasa, y el objetivo de un plan nutricional, además de mejorar hábitos de alimentación y estilo de vida, siempre debe ser valorar el porcentaje de grasa que ha perdido”, señaló Pasquier.
Según Pasquier, la fórmula perfecta para seguir un plan alimenticio saludable es valorar la cantidad de calorías que el cuerpo necesita y las que gasta, es decir, ingresos menos egresos, en cambio, muchas veces incluimos más de lo que el organismo necesita. Tome en cuenta que lo máximo de libras que la nutricionista recomienda para bajar de peso, sin poner en riesgo el organismo, es de ocho a 10 libras, por mes.
La nutricionista Pasquier afirmó que un error garrafal en su alimentación es eliminar o ingerir menos de 200 gramos de carbohidratos en el día, eso en el futuro le puede generar problemas en su metabolismo y ansiedad por comer cosas dulces para recompensar, ya que a las personas que se someten a regímenes alimenticios drásticos, el organismo les demanda azúcar o se dan tremendos atracones de comida. Lo recomendable es que se incluyan todos los alimentos básicos en la alimentación, tres comidas completas y dos meriendas ligeras. 
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