Carro la arrastró más de 30 metros
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Anciana fallece al ser arrollada por conductor ebrio |
Eduardo Cruz Sánchez sucesos@laprensa.com.ni
A sus 72 años, Ángela del Carmen Moraga Mejía todas las madrugadas salía con un carretón hacia el Mercado Oriental para comprar frutas que luego vendía en su casa de habitación, en el barrio Las Torres, de donde fue la Pepsi, tres cuadras al norte, tres al este, y media al norte.
Esa rutina ya no podrá ser. Moraga Mejía pereció tras ser atropellada por un sujeto que conducía en estado de ebriedad, ayer a las 4:45 a.m. en los semáforos de la Quinta Nina, mientras se dirigía a comprar frutas, acompañada de su hija Juana Mejía Moraga.
Según personas que presenciaron el hecho, Andrés Alonso Arvizú Hernández, de 24 años, realizó varios zigzag antes de impactar a Moraga, quien fue arrastrada por el vehículo más de 30 metros.
Aura Alicia Urroz Mejía, otra hija de la fallecida, manifestó que el conductor que arrolló a su madre intentó fugarse, pero varias personas le dieron persecución en un carro, un camión y un taxi, y lograron la captura del hombre a trescientos metros de donde ocurrió el accidente, debido a que el carro se le apagó.
Según Urroz, la Policía encontró varios recipientes de licor en el vehículo Hyundai Accent blanco, placas 017-633, el cual era conducido por Arvizú, quien se encuentra detenido a la espera de que se abra un proceso judicial en su contra.
El cuerpo de Ángela Moraga fue trasladado al Instituto de Medicina Legal, donde recomendaron a la familia doliente que la sepultaran ayer mismo, debido a que la víctima tenía el cuerpo destrozado. En el lugar del accidente quedaron restos de cerebro en el pavimento, los zapatos que calzaba la fallecida y manchas de sangre por todas partes, hasta en las hojas de un árbol.
Los familiares de Andrés Arvizú solicitaron arresto domiciliar para el imputado, pero la familia de la víctima tiene temor de que el caso resulte en la impunidad, por lo que piden justicia a las autoridades competentes.
Para el abogado de la familia Moraga, el estado de ebriedad del conductor y el exceso de velocidad con que circulaba, son agravantes que las autoridades deben tomar en cuenta a la hora de emitir una resolución.

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