ESCRIBANOS
EDICIONES ANTERIORES
LA PRENSA
OTROS SUPLEMENTOS
SUPLEMENTO SEMANAL DEL DIARIO LA PRENSA / SáBADO 17 DE DICIEMBRE DE 2005
PORTADA
CUENTO
POESIA
LEXICOGRAFIA
CINE
ENSAYOS
PINTURA
MUSICA
COMENTARIO
CRITICA
Portada
Arte mariano y contemporáneo

Foto  
.Pinturas, esculturas y grabados son expuestos en la muestra Pintando a la virgen, en el Museo-Galería Josefina, que reúne a destacados artistas visuales: María Gallo, Leoncio Sáenz, Mauricio Rizo, Javier Valle Pérez, Róger Pérez De la Rocha, José David y Roberto Callejas, entre otros
.Carlos Montenegro y su iconografía frugal

Carlos Montenegro.

 

Arnulfo Agüero

Las obras de doce pintores y escultores fueron expuestas con éxito en una muestra colectiva de arte mixto, sacro mariano y contemporáneo, llamada irregularmente Pintando a la Virgen, en el Museo-Galería Josefina.

En Pintando a la Virgen, participó como invitado especial el conocido pintor y dibujante Carlos Montenegro Altamirano, con su serie icnográfica frugal.

José Esteban Morales, subdirector del Museo-Galería, recordó que la idea anual de celebrar año con año la tradición de Virgen, desde la visión de las artes plásticas estrictamente, surgió desde los inicios de los años noventa cuando se pensó unir el arte pictórico con la tradición mariana, la que fue muy bien recibida por la sociedad nicaragüense y los artistas.

Señaló en tono crítico que estas expresiones estuvieron al margen de las pocas iniciativas culturales del Estado y del Instituto Nicaragüense de Cultura, instituciones que no han prestado atención, durante los últimos tres gobiernos liberales, por su insensibilidad cultural y religiosa.

Reconoció que la actividad de promoción del arte ha sido extremadamente difícil, que hasta pensaron suspender este homenaje a la Virgen. “Esta exposición a la Virgen no se iba a hacer. No hicimos convocatoria pero un grupo de pintores espontáneamente trabajó para este sacro evento y se realizó, pero con una temática mas abierta, pero afines y en honor a la Virgen, por lo que la tradición sigue viva”, dijo con orgullo mariano.

Esto permitió incluir los dibujos del maestro Carlos Montenegro y las esculturas contemporáneas en hierro y cemento, de Orlando Sobalvarro y las de bronce, del escultor guatemalteco Luis Carlos, las que enriquecieron la muestra. Entre las esculturas de Sobalvarro sobresalen Ángel de la roca, Árbol y luna de Amerrisque y entre las de Luis Carlos, Maternidad, y Madre e hija.

En pintura fueron exhibidas la obra La Concepción de María, del maestro Leoncio Sáenz; María a los tres años, un pastel de Ricardo González; y las xilografías con papel dorado, Virgen y Virgen con niño, de la pintora María Gallo. Otros de los pintores participantes en esta muestra mixta, fueron los paisajistas Mauricio Rizo y Marina Ortega y los pintores abstractos y figurativos, Javier Valle Pérez, Róger Pérez De la Rocha, José David y Roberto Callejas.

No son las manzanas y peras que ha pintado en algunas ocasiones Armando Morales o Federico Nordalm para el gusto light hacia el bodegón europeo. Sus “frutas espaciales” —como él mismo nombra su iconografía frugal— gozan de una “nicaraguanidad tropicalizada” y de un estilo mixto del dibujo en tramas negras con fondo blanco y tonos ocres y verdes claros o semioscuros.

De esta manera, su iconografía frugal, viene a sumarse a sus anteriores, Iconografía urbanística colonial, Iconografía de El Güegüense e Iconografía de personajes, entre otras. Desde finales de los años ochenta, comenzó a dibujar este tema de frutas nicaragüenses. Primero lo hizo en temas de mercados con frutas y verduleras, luego sólo frutas como las piñas, naranjas, limones o pitahayas. Precisamente recordamos que con uno de sus dibujos, Naranja guásima con tres limones, ganó en 1992, el Primer Premio, el único de Centroamérica y Panamá, dado en la Segunda Bienal de San José, Costa Rica.

La fruta como pretexto estético ha tenido sus propios tratamientos pictóricos. Por ejemplo, Sergio Velásquez realiza composiciones volumétricas, de frutas con mujeres gordas en altos coloridos. Mauricio Rizo, Frutas nocturnas o con paisajes, Oswaldo Cáceres, Frutas monumentales; pero todas son trabajadas realistamente en óleos o acrílicos sobre telas. En tanto, Montenegro juega con el dibujo en tramas mixtas de colores, de un realismo sencillo pero matizado ligeramente de un abstraccionismo muy sutil en las formas interiores.

En cada obra de estas frutas y verduras “espaciales” hay elementos plásticos diversos. Por ejemplo: “el dibujo La piña tiene interiormente composiciones geométricas triangulares. El dibujo Dos repollos, presenta sinuosidades en forma que dan sensaciones de llamaradas. Al igual que las pitahayas, presentan formas eróticas de la virilidad masculina, en tonos medios tonales o de penumbra”, comenta Montenegro.

Montenegro reconoce que su particular estilo tiene las influencias del dibujante y grabador italiano Giorgio Morandi (1890-1964) conocido por sus paisajes y naturalezas muertas, como botellas y vasos. Su estilo fue la búsqueda de una simplificación formal de las formas sometidas a una abstracción ligera.

En el caso de Montenegro presenta sus variaciones. Éste no recurre al modelo de estudio para diseñar sus naturalezas. Sus modelos Toronja y naranjas, Pitahayas en gajos, Pitahayas en ramas, Dos repollos, Naranjas guásimas (variedad de frutas ácidas propia de Monimbó y Pacaya), son tomados del entorno mismo, de la naturaleza viva. Según el dibujante, el tomar estos modelos de campo (chayotes, repollos, pipianes, naranjas, limones, piñas, pitahayas) le permite entrar en su ecología natural, dibujar sus formas caprichosas, sus hojas, sus gajos y valorar mejor la riqueza de sus contrastes monotonales y duotonales, lo cual ha aplicado a su Iconografía frugal.  
.


---
Primeras apreciaciones


Portada Suplemento Literaria


Adiós, familia


El loco preferido


Arte mariano y contemporáneo


Sigilosa prudencia


Lêdo Ivo: El inmortal


Publicaciones


Lo fatal el poema-lápida de Rubén


Viaje por la Sixtina