Alvarado y el PLC
María José Zamora
No puedo menos que lamentar la posible adhesión del doctor José Antonio Alvarado a cualquier fórmula propuesta por los dirigentes del PLC; precisamente porque este partido está en manos del doctor Arnoldo Alemán y unirse a un líder que ha sido acusado dentro y fuera del país por actos de corrupción, echaría por la borda toda la trayectoria de político correcto que don José Antonio Alvarado ha venido forjando desde que se alejó, hace muchos años, del “líder máximo” del PLC.
Me parece que el doctor Alvarado está cometiendo el mismo error que cometió el licenciado Pedro Joaquín Chamorro Barrios, cuando éste insistió en mantenerse como candidato del PLC para la Alcaldía de Managua, creyendo que con solamente su presencia borraría el desprestigio que envuelve a la dirigencia de este partido, y descartó así la propuesta de lanzar su candidatura desde el Apre. El resultado lógico fue que el FSLN ganó la mayoría de las alcaldías. Sencillamente porque el grupo de votantes independientes, que no es una cantidad despreciable, prefirió abstenerse.
En esta ocasión posiblemente se repetirá el mismo escenario si el doctor José Antonio Alvarado y el Apre se unen al PLC. Si lo hacen con la idea ilusa de lavarle la cara a la cúpula corrupta del PLC, lo que van a lograr es confundir al electorado y dividir el voto democrático una vez más, con lo cual el mayor favorecido será el candidato sandinista.
Por otra parte, si en los planes del pacto está inhibir al doctor Eduardo Montealegre, y cree el doctor Alvarado que “en la sin remedio” el voto democrático se irá por el candidato que lleve el PLC, me parece que está equivocado y no se ha dado cuenta de lo harta que está la ciudadanía del pacto Ortega-Alemán. No creo equivocarme que ante una componenda política, al mejor estilo criollo, de esta magnitud, lo que se tendrá que hacer es promover el abstencionismo, salir a las calles y exigir que se anulen las elecciones.
Ojalá que el doctor Alvarado y los dirigentes del Apre se comporten como verdaderos patriotas y le den la espalda a quienes han traicionado a Nicaragua por intereses personales y prebendas, que no se conviertan en políticos mercenarios que le hacen el juego al más corrupto solamente para mantenerse en el poder y que por el contrario hagan alianzas con personas y partidos que están determinados a dignificar el papel del político en la sociedad nicaragüense.

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