Eduardo Araica relanzará su disco Celebración
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El guitarrista asegura que no se dejará vencer por las enfermedades que padece |
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Eduardo Araica durante el lanzamiento del disco Celebración, el año pasado.
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Leslie Ruiz Baldelomar revista@laprensa.com.ni
La semana pasada no fue de las mejores para Eduardo Araica, uno de los máximos exponentes de la guitarra flamenca en Nicaragua.
Debido a una serie de dolencias fue a realizarse radiografías y estudios de conducción nerviosa. Resulta que Araica padece de neuropraxis en su mano derecha y en ambas del Síndrome del Túnel Carpiano.
Pero ninguna de estas enfermedades ha hecho que el guitarrista pierda su alegría, sentido del humor y ganas de seguir haciendo música.
Es así que este 7 de septiembre relanzará Celebración —su tercer disco como solista— en la Sala Experimental Pilar Aguirre, del Teatro Nacional Rubén Darío.
La velada es patrocinada por Enitel y empezará a las 8:00 p.m. La admisión costará cien córdobas. El invitado especial es Andrés Sánchez, quien hará improvisaciones de los temas de Araica.
SOBRE SUS ENFERMEDADES
“Las molestias las tengo desde hace rato, pero los dolores se han venido incrementando con el tiempo. Se me adormecen los dedos y siento un hormigueo feo (en ellos). En el penúltimo concierto con Norma Helena (Gadea), en la Ruta Maya, ya no aguantaba el dolor. Había dejado pasar mucho tiempo, pero ya decidí tratarme. Hoy (ayer) me van a inyectar hidrocortisona y me van a poner una férula como solución inmediata. Si no funciona me voy a tener que operar”, detalló Araica, quien cumplió 40 años justo la semana pasada.
Además de esto, al guitarrista se le detectó una hernia discal y una fascitis plantal, que deberá tratarse con prontitud.
“Me ha afectado un poco anímicamente porque no puedo practicar mucho. Empiezo a tocar y a los 15 minutos empiezo a sentir los malestares. Además el doctor me dijo que tengo que bajar de peso por lo de la fascitis, y que nadara porque no puedo correr...”, reveló el autor de Adagio para tu ausencia, tras asegurar que tocará hasta que se acaben las cuerdas.

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