Juventud en la marcha chinandegana
Víctor Manuel Espinoza Pao Vicespao@yahoo.es
El 28 de agosto en la ciudad de Chinandega, departamento que tiene más municipios, se congregaron los jóvenes para lanzarse a las calles en contra del pacto ignominioso de los de arriba y en contra de los pactitos municipales de abajo.
Una juventud que se avergüenza de ciertos políticos por su mal testimonio, depredación, destructores de instituciones y dirigentes que han traicionado la vocación de la juventud, sus sentimientos y aspiraciones.
Las organizaciones cívicas, los empresarios, y los agricultores se unieron en una sola voz que llegó hasta el cielo cuando gritaron: “¡Oh señor Jesucristo por qué tardas, qué esperas para tender tu mano de luz sobre las fieras y hacer brillar al sol tu divina bandera!” (como decía el poeta).
Chinandega, que es uno de los rostros fronterizos para el extranjero terrestre, vio el 28 de agosto cómo los jóvenes levantaron el rostro erguido como diciendo “cuida tu rostro que a lo mejor es lo único que tienes, como dice el poeta Fanor Téllez”.
La sociedad civil y los partidos políticos como parte de esa sociedad levantaron sus banderas pero la guía de esta marcha fue el azul y blanco de la Patria.
Chinandega se prepara para en el 2006 fortalecer la agricultura, el comercio y la industria, pero también para colocar el dedo firme del voto contra la opresión y la corrupción.
Los estudiantes universitarios de Chinandega que estudian en León estuvieron en las calles de su ciudad, sembrando la esperanza, sembrando el futuro.
Los municipios de Madriz y Estelí, fronterizos a Chinandega, cruzaron sus límites para fundirse como un solo “haz ecuménico”. Fue un apostolado cívico y político por la verdad, por la justicia, por la transparencia.
Acompañaron miles de ciudadanos a los chinandeganos, tierra que vio nacer a Salvador Ibarra Mayorga, autor del Himno Nacional. Cuando todos los marchistas lo entonaron hacían justicia al autor de este Himno que es un llamado a la unidad contra el fraude.
Los chinandeganos que viven en el exterior vieron la noticia de la marcha realizada en su departamento y ahora seguro que sentirán un regocijo y recordarán que por los saqueos del Estado de los últimos 40 años no hay trabajo en su país, razón por la que trabajan fuera de Nicaragua cuando sus tierras son ricas y fértiles, y los toma tierras de ese departamento se preguntarán ¿Nos van a seguir apoyando los del pacto en continuar tomando tierras? ¿O ese pacto está a punto de morir?
Chinandega no está sola, no está aislada la fertilidad de sus tierras, de sus mujeres y hombres cercanos a la tierra de Morazán y unidos por El Guasaule, por donde entraron los restos triunfantes de Salvador Ibarra Mayorga con miles de banderas en los extremos de las carreteras. Esas mismas banderas fueron las que se levantaron nuevamente en las calles de Chinandega.
Chinandega siempre h a generado riquezas, ha generado democracia y volverá a producir leche y miel.
La juventud de Chinandega es el futuro y es el presente, tienen opciones, pensamientos y aptitudes muy firmes y quieren comenzar a sembrar libertad y paz para cosechar estos mismos frutos. La bandera de esa juventud es la bandera de la Patria.
El autor es abogado.

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