Huracán dejó sin luz 300 mil casas en Miami
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Cuatro días después del paso del huracán sufren efectos |
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Una calle luce desierta en Nueva Orleáns.
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EFE
MIAMI.- Más de 300,000 hogares del área metropolitana de Miami permanecían ayer sin energía eléctrica, cuatro días después que el huracán “Katrina” asolara el sur del Estado estadounidense de Florida, donde causó al menos nueve muertos.
Según el balance provisional de daños dado por las autoridades locales, el fenómeno ciclónico que impactó en Florida como huracán de categoría uno en la escala de Saffir-Simpson (de cinco grados), dejó pérdidas materiales estimadas en casi 2,000 millones de dólares y afectó una zona del Estado donde viven más de tres millones de personas.
De acuerdo a informes policiales de los condados surfloridanos de Miami Dade y Broward, los más afectados: dos personas murieron por intoxicación de monóxido de carbono, un hombre por heridas en su embarcación y otro al naufragar y cinco por caídas de árboles.
Cálculos provisionales de diversas aseguradoras de bienes indican que “Katrina”, que impactó en el sur de Florida el jueves pasado con vientos sostenidos de 150 kilómetros por hora y ráfagas más fuertes; causó daños que pueden oscilar entre 1,000 y 2,000 millones de dólares.
La firma californiana Risk Management Solutions (RMS) informó que calcula daños de hasta 2,000 millones de dólares, ya que el huracán atravesó, a baja velocidad —unos nueve kilómetros por hora—, zonas densamente pobladas, lo que provocó una gran destrucción.
Florida Power and Light (FPL), la compañía que suministra energía eléctrica en el Estado, informó por su parte que hoy unos 314,000 usuarios de empresas y hogares aún permanecen sin ese servicio básico en Miami Dade y Broward.
Los directivos de la FPL aseguraron que el servicio será restaurado casi totalmente hoy martes, para sus 4.3 millones de clientes.
Algunos hospitales como el Jackson Memorial, en Miami, no atendieron ayer a sus pacientes externos y no realizaron algunas intervenciones quirúrgicas.
La Universidad de West Florida, así como las escuelas de Miami y sus alrededores permanecieron cerradas al igual que muchos comercios y negocios en zonas sin electricidad, incluidas numerosas gasolineras, con lo que entre la población hay una sensación de desabastecimiento de combustibles.
El tráfico automovilístico aún no está expedito, a pesar que se han limpiado de ellas 5,000 toneladas de escombros de estructuras y edificios y árboles caídos, pero aún permanecen sin funcionar cientos de semáforos.
El gobernador de Florida, Jeb Bush, hermano menor del Presidente de EE.UU., ha declarado el área como zona de desastre y ha asegurado que la ayuda federal viene en camino.

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