Olivas dejó lista de sospechosos
Elízabeth Romero nacionales@laprensa.com.ni
Los nombres de seis personas que dejó escritos en un papel el corresponsal de LA PRENSA, Adolfo Olivas Olivas, asesinado hace siete días, fueron entregados ayer a la Policía y a la Fiscalía por el representante de la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (ANPDH) en Estelí, Roberto Petray.
Los nombres los recabó el periodista mientras investigaba en Estelí a una supuesta red de narcotráfico, en julio pasado, tras el hallazgo de una avioneta enterrada en una pista clandestina en Samaria, en el municipio Villa El Carmen.
“Nosotros tenemos una información, no te puedo decir si son políticos, policías y abogados, no te puedo decir. Yo la entregué y en el camino, si yo veo que la Policía o la Fiscalía la engavetan (la información), yo sí, voy a dar marcha a eso”, dijo Petray, quien asegura que entre esos nombres está el de un funcionario público.
El defensor de los derechos humanos y el Obispo de Estelí, monseñor Abelardo Matta, acudieron a la Policía Nacional donde se reunieron con el comisionado Clarence Silva, jefe de la Dirección Antidrogas de la Policía Nacional, y la fiscal adjunta María Lourdes Bolaños, a quienes entregaron copias del documento escrito que Adolfo Olivas había entregado a Petray el pasado tres de agosto, cuando le anunció que después acudiría ante la Policía y quería que lo acompañara a presentar la denuncia.
LAVADO E INFLUENCIAS
Extraoficialmente, LA PRENSA conoció que en el documento escrito por Olivas son señalados algunos personajes de Estelí, de lavar dinero y usar tráfico de influencias.
Según Petray, el asesinato de Olivas, ocurrido el pasado 14 de agosto y por el cual acusan al taxista Santos Roberto Osegueda Palacios, debe abordarse “de dos ángulos; uno que es el delito que lo están tipificando de asesinato; pero otro es que sí había elementos convincentes de que él estaba trabajando en la ruta del narcotráfico. La Fiscalía tiene que investigar por dos vías y la Policía tiene que investigar por dos vías”.
Petray, quien conocía a Olivas desde hace varios años, dijo que “el último acontecimiento sobre esta situación de drogas, a Olivas lo iba poniendo más inquieto, o sea, tenía más miedo, y cuando ya acude a uno es que ya encuentra cosas muy peligrosas, incluso la frase que él usó: ‘te voy a dar nombrecitos’; eso indica que era para ponerse ya con los pelos de punta”.
Agregó que la información que había indagado Olivas, la manejaba desde varios ángulos, por lo que a su criterio eso significa que él tenía elementos de juicio.
Destacó que aconsejó a periodistas amigos de la víctima, que en caso cuenten con documentos que pueden apoyar en la investigación y tengan temor de profundizar en la misma, “que los entreguen a nosotros, nosotros seguiremos un proceso que él en verdad dejó en camino, y lo dejó muy avanzado”.
A los periodistas los instó a seguir la investigación que realizaba el periodista asesinado. “Hay que irse a fondo, no hay que ser cobardes, porque él estaba siguiendo esas informaciones casi desde el 2004”, sostuvo Petray.
“Le digo, hablaba de cosas que a uno lo ponían en qué pensar; hablaba de una avioneta que aterrizó en La Trinidad, que andaba detrás de ciertos elementos aquí en Estelí, hablaba de una serie de planos, hablaba de abogados, hablaba de un montón de cosas, por eso había que seguir la pista que la tienen ahora la Fiscalía y la Policía”, apuntó el defensor de los derechos humanos.
Incluso, Olivas le consultó a Petray que si con la información que poseía lo acompañaba a la DEA, al jefe antinarcóticos nacional, al jefe de la Policía Nacional, primer comisionado Edwin Cordero, o ante la Policía de Estelí, pero Petray recuerda que le manifestó que lo discutieran posteriormente; porque él siempre acude primero ante el presidente de su organización, monseñor Matta.
Consultado sobre declaraciones vertidas ayer por el obispo Matta, en Managua, quien lamentó que policías estuvieran involucrados en el narcotráfico, Petray se limitó a decir que preparan junto al religioso una información y “a lo mejor presionan por una conferencia”.
APARECE CELULAR
Una joven identificada como Georgina Guadalupe Rodríguez Meléndez, quien junto a su esposo Joel García habrían departido junto al periodista Adolfo Olivas y su amigo José Ignacio Castellón, la noche del sábado y la madrugada del domingo, apareció sorpresivamente en la ANPDH para entregar el celular que, según dijo, compró al periodista en 500 córdobas.
La joven se puso en contacto con Petray y le pidió que entregara a la Policía el celular de Olivas, pero el defensor de los derechos humanos llamó a las autoridades de esa institución y de la Fiscalía, quienes se hicieron presentes a su oficina y por casi cuatro horas tomaron la declaración de la testigo.
Aunque esta joven y su cónyuge fueron mencionados desde un inicio en la declaración que rindió el cronista deportivo José Ignacio Castellón, extrañamente la Policía no la había tomado en cuenta en sus investigaciones, igual que no entrevistó a una testigo considerada clave por haber presenciado cuando Osegueda disparaba contra Olivas y que ayer declaró ante la Fiscalía.
Georgina Rodríguez dijo que estuvo en tres sitios diferentes junto a Olivas y Castellón: Puntos de Encuentro, Semáforo y La Pasadita, que son bares de la localidad, donde compartieron hasta eso de las 3:30 a.m. del domingo.
“Yo los invito que vayamos a casa, porque ya es demasiado tarde”, dice la muchacha que le propuso a Castellón y a Olivas, pero recordó que Olivas dijo que se quedaría en el lugar un poco más.
Extraoficialmente se conoció que la joven habría revelado a las autoridades, que en el sitio conocido como La Pasadita, se les acercó una mujer extraña, de estatura alta, cabello largo y piel morena, que se dirigió a Olivas y le preguntó cómo se llamaba, y Olivas le respondió que Manuel. Luego habrían llegado otras dos mujeres más. Al ser consultada, la joven respondió con evasivas.
La Policía investigará las seis llamadas realizadas al celular en poder de Rodríguez durante estos últimos seis días. La joven niega que desde el celular haya realizado las dos llamadas a una agente de policía, tras el crimen, como en su momento afirmó el jefe de la Policía de Estelí, comisionado Pedro Denis Morales.
ALEGA INOCENCIA
En el expediente sobre la acusación que presentó la Fiscalía ante los tribunales, en la que aparece Santos Roberto Osegueda como presunto autor del delito de asesinato, está la copia de la declaración de éste al momento de entregarse el 17 de agosto, a medianoche en el sector de La Sirena, ante el investigador policial Juan de Dios Baquedano, quien manifestó que “se entrega de manera voluntaria ante la autoridad policial de la ciudad de Estelí, porque quiere demostrar que es inocente, porque actuó en defensa propia el día de los hechos. Dicha entrega se hizo en un patio de la casa de la ciudadana María Angélica Rugada Osegueda, suegra de Santos Roberto Osegueda Palacios”.
La Fiscalía alegó en su acusación, que el imputado actuó con ventaja al disparar dos balazos por la espalda contra el periodista.
AMENAZA REAL
El Obispo de Estelí, Abelardo Mata, confirmó que el periodista Adolfo Olivas denunció, días antes de ser asesinado, las amenazas de muerte que había sufrido. Pensaba “denunciar con nombres y apellidos a las personas que en ese momento las dijo de forma oral”, dijo ayer el prelado.
OBISPO YA CONOCÍA AMENAZAS A OLIVAS
El Obispo de Estelí, monseñor Abelardo Mata, aseguró este viernes que el organismo pro derechos humanos que él dirige, ya conocía de las amenazas de muerte en contra del periodista Adolfo Olivas Olivas, corresponsal de LA PRENSA en Estelí.
En una radio local aseguró que "unos tres o cuatro días (antes de) que lo mataran, se había presentado a nuestra Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos, denunciando las amenazas de muerte que había sufrido. Y él también había prometido elevar ya oficialmente, levantar el acta y denunciar con nombres y apellidos a las personas que en ese momento las dijo de forma oral, en un papelito secundario, no oficial", dijo el prelado
El religioso no quiso revelar los nombres de las personas implicadas en esas intimidaciones, porque consideró que esa decisión le corresponde a la autoridad competente, pero criticó la actuación de algunos miembros de la institución policial. "Nos apena que también personas involucradas en el sistema institucional que se supone debe ser de seguridad y defensa de la ciudadanía, como es la Policía..., estén involucradas indirectamente o directamente en ese tipo de crímenes".
El prelado también manifestó su desagrado por la forma en que se han abordado los problemas ligados al narcotráfico. "Desde tiempo atrás hemos estado denunciando esta corrupción galopante que se da en la sociedad, no solamente esteliana sino en toda la República, donde no se percibe que en verdad haya justicia... en donde sólo cierto tipo de gente es la que cae presa, y los grandes capos no aparecen".
Monseñor Mata criticó el hecho de que en los operativos policiales no se da el mismo tratamiento a las personas involucradas en actividades de narcotráfico. (LA PRENSA/ Carlos Martínez)

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