PLC se resiste a elegir en primarias
Luis Felipe Palacios y Ludwin Loáisiga López politica@laprensa.com.ni
El Partido Liberal Constitucionalista (PLC) no está dispuesto a cambiar el método de escogencia de la fórmula presidencial que le representará en las elecciones nacionales del 2006, aun cuando existan presiones de otros países.
El secretario nacional del PLC, Noel Ramírez, dijo que ese partido escogerá a su fórmula con el voto mayoritario de la “gran convención”, al igual que lo hizo en 1996 con la fórmula Arnoldo Alemán-Enrique Bolaños y en el 2001 con Enrique Bolaños y José Rizo.
Ramírez dijo desconocer si ese tema fue parte de la conversación sostenida entre la delegación del PLC que se reunió con el encargado de Negocios interino de la embajada de Estados Unidos en Managua, Oliver Garza.
El también aspirante presidencial del PLC, Wilfredo Navarro, compartió el criterio de Ramírez, de que la fórmula presidencial debe ser escogida por la “gran convención”.
GARZA CON LEWITES
En tanto, el ex alcalde de Managua y candidato a la Presidencia de la República por Alternativa Cristiana (AC), Herty Lewites, confirmó ayer que sostuvo un encuentro con el encargado de Negocios interino de la embajada de Estados Unidos en Managua, Oliver Garza.
Lewites manifestó que en la reunión, celebrada hace ocho días, habló de “temas generales” con Garza, de los cuales no quiso ahondar.
Garza también se ha reunido con los aspirantes presidenciales Eduardo Montealegre, José Antonio Alvarado, José Rizo y Francisco Aguirre Sacasa.
¿PUGNA POR PRIMARIAS?
Por otro lado, Eduardo Montealegre y José Antonio Alvarado, candidatos presidenciales de distintas coaliciones, en declaraciones que ofrecieron ayer por separado, se enfrascaron en una aparente pugna en lo relativo a las elecciones primarias.
Alvarado ratificó que está dispuesto a participar en comicios internos “por cuestión de principios”, mientras Montealegre condicionó la celebración de un evento de ese tipo.
“El pueblo quiere primarias (...) la democracia no es circunstancial. Divididos no vamos a resolver los problemas del pueblo”, indicó Alvarado.
Montealegre reiteró que está dispuesto a competir en elecciones primarias, pero añadió: “No soy experto en primarias, pero cómo afiliás, cómo te asegurás para que no te metan goles (...) cuánto cuesta, quién la puede financiar”.
Ayer Montealegre presentó formalmente la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), una coalición compuesta por el Partido Liberal Independiente, el Movimiento de Salvación Liberal y el Partido de la Resistencia Nicaragüense. El ex funcionario público es el presidente de la alianza y su candidato presidencial.
Montealegre invitó a Alvarado a sumarse a la ALN, pero este último cuestionó el llamado, al decir que no se puede solicitar “una alianza bajo términos de nadie, sino bajo los términos de la democracia”.
Montealegre es el candidato liberal con mayor índice de popularidad, según los últimos sondeos.
ALIANZA LIBERAL
Eduardo Montealegre, candidato liberal, presentó ayer la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), una coalición compuesta por el Partido Liberal Independiente, el Movimiento de Salvación Liberal y el Partido de la Resistencia Nicaragüense. El ex funcionario público es el presidente de la alianza y su candidato presidencial.
GARZA Y EL MOVIMIENTO POR NICARAGUA
Durante el encuentro del encargado de Negocios interino de la embajada de Estados Unidos, Oliver Garza, con dirigentes del Movimiento por Nicaragua, éstos le plantearon la importancia de observar lo que sucede en Nicaragua y el peligro que corre la democracia en el país, ante el pacto entre sandinistas y liberales.
Rhina Cardenal, una de las participantes en el encuentro, afirmó que otro de los puntos fue tratar de establecer cómo debe actuar la ciudadanía para construir los elementos que permitan revertir el daño del pacto a la democracia.
Señaló que por su parte, el diplomático manifestó preocupación por la dispersión de los demócratas.
En el encuentro participaron, además de Cardenal, Klaus Stadthagen, Rosa Marina Zelaya, Ligia Argüello, Nelson Estrada y Max Bradford. (LA PRENSA/ María José Uriarte)

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